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Las grandes urbes, incapaces de atender la demanda de tráfico móvil antes de 2025

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Megaciudad

Si no toman medidas, las grandes ciudades como Nueva York, Tokio, Shanghái y Shenzhen se enfrentarán a una importante brecha entre la demanda de tráfico de datos móviles y la capacidad disponible de la red, con una imposibilidad de atender hasta el 48 % de la demanda de tráfico en zonas urbanas ultradensas antes de 2025.

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Un nuevo informe de la GSMA advierte a las autoridades de las grandes metrópolis de que deben actuar ahora para evitar el ‘embotellamiento’ en las redes móviles porque “serán incapaces de manejar la demanda de datos sin políticas de apoyo oportunas y asequibles para la implementación de redes móviles de próxima generación”.

Según el informe, realizado con la colaboración de Boston Consulting Gropup, las redes de la denominadas ‘megaciudades’ como Nueva York, Tokio, Shanghái y Shenzhen se enfrentarán a una importante brecha entre la demanda de tráfico de datos móviles y la capacidad disponible de la red, con una imposibilidad de atender hasta el 48 % de la demanda de tráfico en zonas urbanas ultradensas antes de 2025.

Factores como la tecnología 5G y el crecimiento de Internet de las cosas (IoT) harán que la demanda de datos móviles aumente en más del 50% en las principales ciudades del mundo para 2025. En consecuencia, los gastos operativos y de capital de las operadoras móviles en las ciudades deberán triplicarse para proporcionar suficiente capacidad de red, un nivel de gastos que simplemente no resulta sostenible en las condiciones actuales.

El estudio sugiere que se necesitan enfoques de políticas personalizados para atender las necesidades de todos los interesados: ciudadanos, gobiernos y operadoras de red, y aporta presenta seis recomendaciones clave para que las autoridades promuevan la inversión en infraestructura:

- Liberar espectro adicional asequible: una mayor disponibilidad de espectro a un precio justo podría acelerar la inversión y aportar beneficios significativos en términos de capacidad de la red.
- Facilitar la implementación de infraestructura de fronthaul y backhaul: la implementación exitosa de nuevas macroceldas y celdas pequeñas para impulsar la capacidad de la red requiere el acceso a redes de backhaul.
- Ofrecer mayor acceso a centros ventajosos de macroceldas y celdas pequeñas: los alquileres de centros de celdas han aumentado abruptamente. El acceso a centros en edificios de propiedad pública y mobiliario urbano eliminaría un obstáculo importante para la implementación de nuevas celdas.
- Permitir acuerdos de uso compartido de red: permitir que las operadoras tengan flexibilidad para cerrar acuerdos comerciales sobre distribución de la red reduciría sustancialmente los costos operativos y de capital para las operadoras.
- Habilitar la implementación de celdas pequeñas: agilizar las aprobaciones de planificación para la instalación generalizada de celdas pequeñas podría acelerar la inversión en redes y aumentar la capacidad en las grandes ciudades.
- Armonizar los límites de densidad de energía: los reglamentos que establecen la exposición a niveles de campos electromagnéticos de radiofrecuencia deberían armonizarse con los límites recomendados internacionalmente.

En definitiva, la GSMA el informe sostiene que será fundamental una reforma regulatoria para eliminar la diferencia prevista entre oferta y demanda y para liberar el potencial económico de la banda ancha móvil de próxima generación. En este sentido, según John Giusti, director de este ámbito dentro de la asociación, remarca que “el panorama reglamentario mundial actual ha tenido éxito en la creación de un modo competitivo que ha permitido a más de 5.000 millones de personas de todo el mundo acceder a la conectividad móvil. Sin embargo, a menos que las políticas gubernamentales fomenten la inversión, es improbable que se alcance la capacidad de red necesaria para satisfacer la demanda futura”.