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España escala hasta el décimo puesto en desarrollo digital

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Desarrollo digital

España se encuentra en el décimo puesto en desarrollo digital y claramente por encima de la media comunitaria, según el Índice de Economía y Sociedad Digital de la Unión Europea. El progreso en este aspecto es innegable, ya que hace solo tres años el país ocupaba el decimosexta posición.

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Progresamos digitalmente, según las métricas del Índice de Economía y Sociedad Digital de la Comisión Europea (DESI), que evalúa la evolución en este ámbito de la Europa de los 28. El último barómetro deja a España en el décimo lugar, por encima de la media y por delante de los grandes.

En este sentido, España se ha situado por delante de Alemania (14), Francia (18) e Italia (25), solo por detrás de Reino Unido (7).

El DESI recoge cinco indicadores sobre la digitalización del país: conectividad, capital humano, uso de Internet, integración de la tecnología digital en las empresas y servicios públicos digitales.

El informe afianza el liderazgo español en administración electrónica al situar a nuestro país en cuarta posición en el indicador de servicios públicos digitales. Esta puntuación favorable guarda relación con el Plan de transformación digital de la Administración, que refuerza y aporta más calidad a este tipo de servicios que se ofrecen al ciudadano.  Prueba de ello es la mejora sustancial en los servicios públicos digitales para negocios y en la realización de servicios online, escalando de la undécima posición a la tercera y sexta respectivamente.

España debuta en el quinto puesto en el subindicador sobre usuarios de servicios de salud electrónicos y mantiene su liderazgo en el de datos abiertos (open data). 

La integración de la tecnología digital en las empresas sitúa a nuestro país en el grupo de cabeza de la Unión Europea, pasando del puesto 10 al 7. En este terreno destaca el uso que hacen las empresas de la factura electrónica, que nos coloca en la sexta posición y la séptima en la utilización que estas hacen de las redes sociales. Durante 2017, se ha incrementado cerca de un 5% el total de empresas españolas que ha comenzado a utilizar la tecnología cloud.

Mejora en capital humano
España ha conseguido avanzar en este indicador hasta la posición 14, acercándose a la media comunitaria. Destaca la séptima posición del ranking europeo en el subindicador de graduados en materias STEM (Ciencias, Tecnologías, Ingeniería y Matemáticas). Estas ramas académicas están calificadas como la base de las profesiones del futuro por la OCDE, especialmente las relacionadas con la economía digital. 

Sin embargo, aún queda un importante margen de mejora en el subindicador de competencias digitales básicas y en el de porcentaje de especialistas TIC respecto al empleo total.

Finalmente, el uso de internet de los españoles está por encima de la media comunitaria en el uso de servicios de entretenimiento digital (vídeo bajo demanda, música y juegos).

Por último, en la edición de 2018 se ha introducido un nuevo subindicador en materia de conectividad que mide el despliegue de la fibra óptica hasta el hogar (FTTP). En este indicador, España tiene un 72% los hogares con acceso a fibra; un porcentaje muy superior a la media europea que se sitúa en el 27%. Esta posición de liderazgo en la fibra se debe a la importante inversión realizada por los operadores y el Programa Nacional de Extensión de Banda Ancha de Nueva Generación PEBA gestionado por el MINETAD. En este ámbito, el Gobierno, a través del Plan 300x100, se ha comprometido a que la fibra óptica de última generación llegue al 100% de los núcleos de población de España para el año 2021. 

Además, la cobertura de telefonía móvil 4G ha crecido 6 puntos desde el anterior informe, situándonos por encima de la media europea.

En cuanto al índice de precios, uno de los componentes que más influye en el cómputo final del indicador de conectividad, la encuesta solo tiene en cuenta el coste del servicio a la banda ancha (stand alone), es decir, valora únicamente el precio de los servicios básicos de internet y teléfono fijo. En España, los servicios de banda ancha se contratan de forma paquetizada y esto, como refleja el informe, acaba elevando considerablemente el precio final.