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Casi dos tercios de las grandes empresas afrontan una elevada disrupción en su sector

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Ésta es una de las principales conclusiones de una nueva investigación de Accenture, que pone en evidencia que la mayoría de las grandes compañías están viviendo una gran disrupción en su sector. Algunos, como los de tecnología de consumo, energía, recursos naturales y transporte, están siendo los más impactados.

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Un nuevo estudio de Accenture pone en evidencia que actualmente casi dos tercios, el 63%, de las compañías, se enfrenta a altos niveles de disrupción y que el 44% de las empresas muestran una alta posibilidad de experimentar disrupción en el futuro. De todos los sectores, tecnología de consumo, energía, recursos naturales y transporte son los que mayor nivel de disrupción están experimentando ahora y lo seguirán haciendo en el futuro, mientras que distribución y venta automovilística, bebidas alcohólicas y el sector químico son los menos expuestos a la disrupción.

El documento “Disruption need not be an enigma” se ha realizado a partir del análisis de más de 3.600 compañías de 82 países, cuyos ingresos anuales superan los 100 millones de dólares, desde dos dimensiones, su nivel actual de disrupción y la susceptibilidad de disrupción a futuro, y deja estas conclusiones de por sí interesantes, pero hay más.

Según sus expertos, de su investigación se desprende que la disrupción tiene un patrón que se puede identificar, comprender y preparar, no es algo que se escape del control de los directivos.

Para Accenture, es clave tener en cuenta las cuatro etapas de la disrupción, que la firma define de esta manera:

- Durabilidad: en ésta, la disrupción es evidente, pero no es una amenaza para la supervivencia: las empresas en esta fase todavía disfrutan de ventajas estructurales y tienen un rendimiento sólido; un 19% de las compañías, entre las que se encuentran las del sector de distribución y venta automovilística, bebidas alcohólicas y el sector químico, se encuentran dentro de esta categoría.
- Vulnerabilidad: el nivel de disrupción es moderado, pero las organizaciones pueden experimentar una disrupción a futuro provocada por situaciones de productividad estructural, como los altos costes de producción; otro 19% de las empresas, entre las que se encuentran las de los sectores de seguros, sanitario, banca y travel, así como los comercios de conveniencia, se ubican en esta categoría.
- Volatilidad: en esta fase hay prominencia de disrupción violenta y repentina, y las fortalezas tradicionales se convierten en debilidades. Un 25% de las compañías analizadas se encuadran en esta categoría, entre las que se incluyen los sectores de tecnología de consumo, energía, recursos naturales y transporte.
- Viabilidad: aquí, la disrupción es una constante; las fuentes de ventaja competitiva a menudo son efímeras, ya que constantemente surgen nuevos disruptores. El 37% de las empresas, se incluyen en esta etapa, en la que se incluyen proveedores de software y plataformas, empresas de telecomunicaciones, medios y alta tecnología y fabricantes de automóviles.

Conocer estas etapas es básico para que los directivos de empresa puedan utilizar el Índice de Disrupción que la consultora ha desarrollado como parte de la investigación, y que ha aplicado a 20 sectores y 98 subsegmentos posicionándolos en las cuatro etapas de la disrupción, de forma que puedan entender dónde está posicionado su sector y por qué, identifiquen los riesgos y oportunidades y, finalmente, preparen una respuesta estratégica adecuada.

En este sentido, Omar Abbosh, Accenture Chief Strategy Officer, subraya que “los directivos necesitan conocer dónde están posicionadas sus compañías y la velocidad de cambio previsible. Cuanto más claro vean lo que está cambiando a su alrededor, mejor podrán predecir e identificar oportunidades para crear valor desde la innovación para sus compañías y, por lo tanto, rotar hacia lo nuevo”.