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El Big Data, clave para el presente y el futuro del Sistema Nacional de Salud

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Big Data mercado

Según un estudio de la ONTSI, es necesario que la Administración lidere las iniciativas de desarrollo de Big Data para integrarlas y superar las barreras organizativas, técnicas y normativas que lo frenan.

El Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), conjuntamente con la Fundación Vodafone España, acaba de publicar un estudio sobre “Big Data en salud digital”, a través del cual elabora un mapa conceptual de esta tendencia, analizando sus utilidades y aplicaciones en el ámbito de la salud y evaluando su implantación.

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Básicamente, el documento destaca la potencialidad que el almacenamiento y el intercambio de información electrónica sobre salud tiene para reducir los errores de medicación, los reingresos hospitalarios, la duplicación de ensayos y, por consiguiente, para mejorar el diagnóstico, el seguimiento de los enfermos crónicos y aminorar los costes asociados a la atención sanitaria.

Por todo ello, el estudio subraya que el Big Data es clave para el sostenimiento presente y futuro del Sistema Nacional de Salud. No obstante, su desarrollo es insuficiente, ya que el sector está muy lejos de los avances conseguidos en otros ámbitos como el financiero o el de las grandes tecnológicas. Precisamente, para avanzar en este sentido, el documento apunta a que la Administración debe liderar el impulso en el Big Data, porque la salud de la población es su responsabilidad y porque es la que puede establecer la coordinación entre agentes y sistemas, y crear el marco de gobernanza de datos que requiere su desarrollo.

Ahora bien, antes de dar ese paso, hay que tener en cuenta los nuevos riesgos éticos que se puedan derivar de su implementación, para lo cual el informe hace referencia a cuatro barreras que frenan su desarrollo: organizativas, relacionadas con la falta de coordinación existente entre las diferentes Comunidades Autónomas, el sector público y privado, y los profesionales de la salud y otros agentes; normativas, donde se pone de relieve que el actual marco regulatorio de protección de datos no se ajusta a la nueva realidad virtual; técnicas, entendiendo éstas como la falta de interoperabilidad entre los sistemas y su escalabilidad; y de mercado, donde se incluye la capacidad de inversión y la falta de recursos humanos adecuados.

Partiendo de estas premisas, los expertos consultados para la elaboración del estudio ponen sobre la mesa varias recomendaciones para implementar con éxito el Big Data en el ámbito de la salud. La primera es la necesidad de realizar un replanteamiento estratégico de la atención socio-sanitaria, en el que se priorice la prevención sobre la curación, y en el que estén alineados los objetivos de todos los agentes implicados en dicha atención. La segunda es aumentar el conocimiento empírico sobre la aplicación del Big Data a la salud y mejorar la coordinación entre todos los agentes del sistema.

Otra de las recomendaciones se refiere a la necesidad de optimizar los recursos actuales, en aras de mejorar la interoperabilidad de los sistemas, finalizar los proyectos de salud digital en toda España y reforzar en el sistema educativo con la creación de perfiles de científicos de datos. Igualmente se destaca la conveniencia de establecer un nuevo marco de gobernanza de datos que, siendo lo suficientemente flexible para no impedir el desarrollo del Big Data, garantice las salvaguardas necesarias de legitimidad y consentimiento, fortalecimiento del conocimiento y la concienciación, responsabilidad y rendición de cuentas, calidad de los datos y transparencia. Por último, se incide en la necesidad de contar con entidades que lideren el proceso, ya que, aunque actualmente hay muchas iniciativas, se requiere un liderazgo real que permita integrarlas y superar las barreras existentes.

 

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