Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información

El sector de la automoción lidera la transformación digital en la Industria 4.0 española

  • IT User

Industria 4 0

Su implementación en ámbitos como la automatización de procesos es muy alta. En cambio, no sucede lo mismo a la hora de implementar la realidad aumentada o la aplicación del Big Data en los procesos industriales, que es muy baja.

Keyland, empresa participada por Vector ITC Group, ha presentado el estudio “Coeficiente de implantación actual y tendencias de futuro de la industria 4.0 en España”, donde se recoge el estado de las empresas y organizaciones industriales españolas en lo que se refiere a la transformación digital. Según se desprende de este análisis, realizado a partir de más de un centenar de entrevistas, el sector industrial que encabeza la evolución hacia el mundo digital es el de la automoción, con una historia y filosofía de trabajo muy ligada a la eficiencia y calidad de procesos, a la robótica y a los sistemas ciberfísicos, y con una importante necesidad en la flexibilidad de la fabricación.

Quizá te interese...

Barómetro del emprendimiento de éxito en España

Aumenta la colaboración en DevOps y mejora el rendimiento

Informe sobre la responsabilidad ante el fraude electrónico

La transformación de Big Data: por qué el cambio es bueno para tu negocio

“El coeficiente de implantación en España es bajo, similar al europeo, pero genera una menor proyección o tendencia de crecimiento, creemos que principalmente porque presenta un cambio importante en los procesos y la automatización industrial”, explica Jorge Pereira, director general de Keyland.

Atendiendo a las herramientas tecnológicas que se utilizan en los distintos sectores, el informe señala que la gran mayoría de las organizaciones tienen las máquinas y los equipos informatizados y conectados con los sistemas y procesos (6,7 de coeficiente de 10). Tan solo un 10% está en un nivel 1, y por tanto no dispone de ninguna informatización en planta. Además, más del 65% de los encuestados afirma disponer total o parcialmente de información en tiempo real de su planta (6,1 de 10) y cuentan con gran flexibilidad frente a las necesidades reales de sus clientes (6,6 de 10). En otras palabras, aproximadamente un 70% tiene implantado modelos flexibles para atender a demandas que fluctúan, que varían en calidad o características del producto.

El estudio también revela las principales carencias de la industria en materia TI. En este sentido, la implantación de soluciones de realidad virtual y aumentada carece de protagonismo en la mayoría de los sectores (3,2 de 10), y apenas un 7% ha realizado alguna iniciativa de ambos sentidos. Y tampoco cuentan con soluciones de fábrica aditiva (2,9 de 10), pues sólo un 10% de los entrevistados ha realizado algún tipo de piloto o proyecto de este tipo; ni tienen implementadas soluciones de Big Data aplicada a procesos industriales (3,6 de 10), pues la complejidad aparente y la falta de perfiles expertos hacen que la penetración en el tejido industrial haya sido muy baja, poco más del 15%.

Eso sí, según desvela el estudio, una de las herramientas que mejor ha calado en el sector industrial español es el cloud. La mitad de los encuestados han aplicado ya este tipo de tecnologías en sus organizaciones. El primer paso suele ser la utilización de servicios de carácter general en nubes privadas o el email, para más tarde dar paso al ámbito de las aplicaciones, como el CRM, EDI y otras, desde las menos críticas o menos conectadas, hasta las que requieren conexión con los sistemas internos de la empresa. Por el contrario, a pesar de los recientes ataques informáticos, el informe confirma que la mitad de las organizaciones no tiene resuelto aún el problema de la ciberseguridad.

En definitiva, resume Pereira, “España se enfrenta a un riesgo de pérdida de competitividad dentro de cuatro o cinco años, ya que, aunque las previsiones a corto y medio plazo de implantación son altas en algunas de las iniciativas, es necesario desarrollar profesionales cualificados y cultura corporativa para abordar muchas de ellas”, concluye.

Suscríbete a nuestro Newsletter

* Todos los campos son requeridos