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Innovación abierta: las utilities triplican sus inversiones en startups en seis años

  • Estrategias digitales

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El auge de la innovación abierta ha propiciado que los fondos de capital riesgo corporativo de las compañías de electricidad, petróleo y gas, tripliquen sus inversiones en los últimos seis años. Su objetivo ha sido dotarse de las tecnologías y nuevos modelos de negocio para acometer los retos asociados a la era digital.

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Las empresas energéticas tradicionales han optado por invertir en startups para abordar los retos tecnológicos que tienen y que están relacionados con abordar sus procesos de digitalización. En los últimos seis años, según el informe Energy Trends de everis, han triplicado sus inversiones fomentando un modelo de innovación abierta.

Para las utilities, la era digital les ofrece la oportunidad de redefinir su modelo de negocio de cara al futuro y, para hacerlo, el ecosistema emprendedor es de especial interés. Lo confirma Héctor Pinar, socio en el área de Utilities de la firma, quien subraya, que “las startups, poseedoras en muchos casos de capacidades, conocimiento, tecnologías o negocios escalables de gran interés para las energéticas, deben aprovechar esta oportunidad para conseguir inversores estratégicos que les ofrezcan el acceso a infraestructuras, carteras de clientes o conocimiento al que difícilmente podrían acceder de otra manera”.

Según expone el informe, estas operaciones, lejos de responder a un racional inversor de gestión de porfolio o a una motivación para obtener un retorno sobre el capital, obedecen habitualmente a un intento de aprovechar las ventajas competitivas de la empresa emergente, su tecnología, el modelo de negocio propuesto, el talento o conocimiento generado e incluso de integrar sus soluciones en el negocio principal. 

En este contexto, las CleanTech, empresas jóvenes e innovadoras relacionadas con electricidad, biotecnología, nuevos materiales, biocombustibles, agua y movilidad sostenible, son las que han registrado un mayor crecimiento inversor. De acuerdo con el estudio, mientras en los últimos cinco años los accionistas de 20 compañías de energía cotizadas sufrieron una destrucción de valor de unos 40 billones de dólares, en ese mismo periodo se dio el mayor crecimiento en las CleanTech. 

Concretamente, la participación de las empresas de energía sobre este segmento ha aumentado desde una posición casi residual, pasando de un 4% en 2012, hasta llegar a una cuota actual significativa de un 15% en 2016. En este periodo, las compañías de electricidad y gas fueron las máximas inversoras en start-ups de CleanTech, agrupando más de un 82% de las inversiones de capital riesgo corporativo de las compañías de electricidad y gas. Del mismo modo, de todas las inversiones realizadas por las compañías petroleras, un 61% fueron destinadas a CleanTech.

Europa, a la cabeza de la movilidad eléctrica
Energy Trends también profundiza en la identificación de tendencias de inversión en tecnologías y modelos de negocio por parte de las compañías de energía. De esta forma, tras analizar las startups invertidas entre 2008 y 2017, el informe concluye que el segmento que más interés genera son las empresas de nueva creación pertenecientes al sector de la electricidad, que agruparon un 46% de las inversiones. 

Dentro de este grupo, las compañías tradicionales apuestan principalmente por aquellas startups dedicadas al análisis de datos, la energía descentralizada, las soluciones de renovables y almacenamiento de energía a gran escala y la movilidad eléctrica. A la hora de categorizar estas áreas de actividad a nivel geográfico, el estudio expone cómo la mayor parte de las start-ups invertidas tienen su origen en Estados Unidos (debido, en gran parte, al ecosistema de capital de riesgo de Silicon Valley). Con una excepción: la movilidad eléctrica, donde Europa lidera la inversión, situándose prácticamente en el doble de operaciones que las llevadas a cabo en EE.UU.