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El cloud ayuda a crear ciudades más inteligentes

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Según Amazon Web Services, hay varias formas en las que la nube puede ayudar a impulsar el desarrollo de las smart cities, como proporcionar almacenamiento y análisis de la información extraída de los sensores de las ciudades.

Una amplia conectividad de red, una avanzada infraestructura de almacenamiento y una gran capacidad de procesamiento informático están permitiendo el avance de las ciudades inteligentes. En este contexto, Amazon Web Services (AWS) ha elaborado un listado con cinco formas que pueden impulsar el desarrollo de las smart cities gracias al uso de la nube, fomentando la eficiencia y la colaboración. Son éstas:

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1. La nube ayuda a extraer todo el potencial de las ciudades inteligentes.

Una nube robusta es esencial para el desarrollo de unas ciudades inteligentes y colaborativas, algo especialmente importante a medida que se generan cada mes más petabytes de datos. Toda esta información necesita ser almacenada de forma segura y, por ello, la escalabilidad de una solución cloud reduce las habituales mejoras de la capacidad de almacenamiento que se precisan para hacer frente a la constante incorporación de datos.

2. Aprovechamiento de los recursos existentes. Una de estas alternativas podría ser el uso de sensores ya existentes. Un ejemplo del funcionamiento de este tipo de tecnología lo observamos en el aparcamiento inteligente, en donde las personas pueden usar una app móvil para ver las plazas de aparcamiento disponibles en un espacio próximo cuando circulan por una ciudad.

3. Información desde todos los lugares. Otra manera de aprovechar la infraestructura existente es a través de la instalación de sensores de bajo coste y consumo en autobuses para, por ejemplo, convertirlos en dispositivos recopiladores de información. De esta manera, se puede recoger información mientras recorren la ciudad para obtener datos como el flujo de tráfico, los niveles de CO2 o ruido y la temperatura. Con la analítica en la nube es posible extrapolar y analizar esta información para determinar dónde tienen lugar atascos o accidentes, o los lugares donde la contaminación está aumentando hasta niveles poco saludables, para informar de ello a los ciudadanos a través de apps móviles.

4. Externalización de la innovación. Los sensores no son el único mecanismo para el uso de la nube como instrumento para fomentar el desarrollo de una ciudad más inteligente y colaborativa, porque estos objetivos también se pueden conseguir con la publicación de datos abiertos. Una de las mayores ventajas de compartir este tipo de información es que motiva a los desarrolladores a diseñar sus propias apps, que posteriormente pueden vender por una pequeña cuota o generar ingresos mediante la incorporación de publicidad. De esta forma, se impulsa el desarrollo de un ecosistema de apps que fomenta la innovación constante.

5. Los ciudadanos se convierten en desarrolladores de apps gracias al uso de datos abiertos. Una ciudad verdaderamente inteligente es un lugar colaborativo que no sólo tiene sensores que acumulan datos, sino que también cuenta con ciudadanos participativos que usan esta información para incorporarla a sistemas que beneficien a otras personas.

En definitiva, según señalan desde AWS, las ciudades inteligentes y el cloud computing son una combinación magnífica, pues las primeras están en constante evolución y se adaptan a las necesidades de los ciudadanos, mientras que el segundo puede ajustarse rápidamente a los requerimientos en constante evolución de las personas. Por tanto, los gobiernos y los municipios no deberían pensar únicamente en las ciudades inteligentes en términos de instalación de sondas y sensores para recolectar información, sino centrarse más en el reequipamiento de las infraestructuras existentes para que sirvan de ayuda en la recopilación de datos. Y finalmente, se deberían también considerar a los ciudadanos no sólo como elementos recopiladores de información, sino como creadores de las aplicaciones, usando para ello datos abiertos.