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Aplicaciones de negocio en transición

  • Opinión

Jaime Balaña NetApp

Ya sean soluciones de ERP, CRM o CLM, las aplicaciones de negocio representan la base sobre la que se ejecutan los procesos esenciales de toda empresa. Si estas aplicaciones fallan pueden causar perjuicios significativos a todos los niveles de la organización. Por ello, las aplicaciones esenciales para el funcionamiento de los negocios traen consigo estrictos requisitos en términos de disponibilidad, seguridad y rendimiento.

Tribuna de opinión de Jaime Balañá, director técnico de NetApp España

Y para poder garantizar que cumplimos estos requisitos deberemos gestionar los datos de forma eficiente. Sin embargo, las cada vez más frecuentes migraciones de aplicaciones a la nube y los constantes avances en el Internet de las Cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial (IA) plantean retos de gran complejidad a los gestores y administradores de bases de datos.

Las aplicaciones de negocio son el corazón de la tecnología empresarial. Son el elemento que interconecta importantes procesos de negocio en todas las áreas, desde producción hasta ventas, pasando por marketing, contabilidad y recursos humanos. Así, los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP), gestión de la relación con los clientes (CRM), gestión de los ciclos contractuales (CLM) o de gestión de información de los productos (PIM) tienden a estar estrechamente interconectados. Si uno de ellos falla, las demás soluciones interconectadas de la empresa también podrían verse afectadas. En el peor de los casos, al fallar los sistemas, las operaciones podrían verse interrumpidas, provocando importantes repercusiones a nivel financiero.

Por ello, las aplicaciones de negocio suelen aparejar estrictos baremos de disponibilidad. Tanto es así que las empresas suelen exigir en sus acuerdos de nivel de servicio (Service Level Agreements o SLA) una fiabilidad garantizada del 99,9999 %. No obstante, para poder cumplir estos requisitos, la gestión de los datos también deberá adecuarse a estándares igualmente exigentes. Un ejemplo de ello sería el establecimiento de sistemas ágiles de copia de seguridad y recuperación en caso de catástrofes, incluso en el caso de ubicaciones externas o en la nube. NetApp, el referente en materia de gestión de datos en entornos híbridos, contribuye a reducir las interrupciones en los servicios gracias a, por ejemplo, sistemas de almacenamiento con conmutación automatizada en caso de error. Sistemas como éstos garantizan que las aplicaciones críticas siempre estén disponibles. Llevar nuestros sistemas de recuperación en caso de catástrofes a la nube podría ser otra opción, de no contar con centros de datos específicos para esta labor.

La seguridad e integridad de los datos también resultan cruciales para las aplicaciones de negocio, por cuanto éstas recaban y analizan datos críticos para la empresa. Por ello resulta imprescindible evitar pérdidas de datos y garantizar su protección tanto en tránsito entre sistemas, como en su almacenamiento y archivado. Además, hoy en día las compañías están en la obligación de respetar las estrictas directrices que establece el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos).

Con el fin de garantizar que los estrictos requisitos en materia de gestión de datos que las aplicaciones de negocio traen consigo se satisfagan debidamente, muchos fabricantes suelen exigir que sus soluciones de almacenamiento estén certificadas para su uso con cada aplicación. Así, por ejemplo, SAP solo ofrece servicio a través de soluciones certificadas, lo que le permite garantizar que se alcanzan los baremos de rendimiento especificados para cada una de sus aplicaciones. Cada producto y cada actualización nuevos se ven sometidos a extensos procesos de pruebas de forma que solo reciben luz verde cuando se tiene la garantía de que un sistema de almacenamiento es compatible con los sistemas SAP con la calidad deseada.

Las aplicaciones de negocio se trasladan a la nube

Cada vez resulta más complejo cumplir los estrictos estándares que la gestión de datos impone. Los ecosistemas tecnológicos son cada vez más extensos, diversos e interconectados. Muchas compañías confían en la nube para operar con agilidad y flexibilidad, acelerar su innovación y mantenerse competitivas en el mercado globalizado de hoy en día. Además, el cada vez mayor volumen de datos generados por tecnologías nuevas como el Internet de las Cosas (IoT), el análisis de Big Data y la Inteligencia Artificial (AI) están llevando al límite a los entornos locales de las empresas. Paralelamente, las aplicaciones de negocio también están realizando su transición digital a la nube. Así, desarrolladoras como SAP están impulsando este proceso mediante la adopción de una estrategia cloud-first y ofreciendo nuevos productos y funcionalidades que solo están disponibles a través de la nube. Tanto es así que IDC prevé que para el año 2021 el 70% de las aplicaciones de negocio se desarrollen para la nube de forma nativa.

Thomas Herrmann, director de desarrollo de negocio SAP para NetApp, explica cómo este proceso ya es visible hoy en día: «Lo más habitual es que las compañías comiencen por llevar sus copias de seguridad a la nube. También es frecuente ver cómo migran a la nube sus entornos de pruebas y desarrollo, o sistemas menores de producción. Esto contribuye a reducir el tamaño de sus entornos locales de manera gradual. No obstante, como contraste, la mayoría de empresas prefiere mantener sus sistemas esenciales de SAP en sus centros de datos locales. Así pues, a lo largo de los próximos años serán los entornos híbridos los que prevalezcan, con despliegues en centros de datos locales operando en paralelo con implementaciones de la nube».

Un modelo muy habitual es el de los entornos multinube híbridos: una combinación de diversos servicios en nubes públicas, la nube privada de la compañía y sus entornos locales. Combinaciones de este tipo permiten a las compañías escoger la mejor solución para cada aplicación de entre todas las opciones posibles. IDC estima que para el año 2024 el 90% de organizaciones de todo el mundo emplearán estrategias de gestión multinube.

Sin embargo, cuando las aplicaciones se ven dispersas por múltiples sistemas en entornos híbridos, tiende a ser aún más difícil interconectarlos y garantizar un tráfico seguro y ágil de los datos entre ellas. En este tipo de situaciones, lo necesario es contar con una estrategia de Data Fabric que unifique la gestión de los datos y garantice transferencias fluidas entre los entornos locales, las nubes privadas y los servicios de nubes públicas. Incluso en ecosistemas tecnológicos heterogéneos como éstos, los datos siempre estarán disponibles a la velocidad necesaria, independientemente de su origen. Esto también permite a las compañías trasladar cargas de trabajo fácilmente de un proveedor de servicios de nube a otro cuando, por ejemplo, busquen aprovechar una oferta más atractiva. Es precisamente esto lo que llevó a Gartner a destacar el Data Fabric como una de las tendencias tecnológicas más importantes de 2019.

Una filosofía integral para la gestión de los datos en la nube

NetApp lleva varios años trabajando en este mismo concepto. Así, al combinar el modelo Data Fabric con las soluciones de almacenamiento flash conectadas a la nube de este especialista en gestión de datos, las compañías pueden contar con todo lo que necesitan para su tránsito a la nube: sencillez de uso, gran disponibilidad, agilidad y el máximo rendimiento.

Su objetivo es cumplir los requisitos de los diversos grupos. Así, por ejemplo, para poder trabajar inteligentemente los gestores de infraestructuras suelen buscar un equilibrio idóneo entre modernizar y usar los sistemas ya existentes. Los gestores de almacenamiento, por su parte, suelen centrar su atención en la disponibilidad de los datos. Y, al mismo tiempo, el departamento de tecnología suele estar bajo la presión de obtener valor a partir de los datos, independientemente de dónde se generen o encuentren, ya sea en entornos locales o en la nube.

Las aplicaciones de negocio de SAP se utilizan en prácticamente todos los sectores de actividad y en todos los departamentos de las compañías, desde producción a contabilidad. Con el fin de generar valor a partir de los datos en estas aplicaciones, las organizaciones deberán mantenerse al día con todas las actualizaciones de las aplicaciones y mejoras a los sistemas, proteger sus datos y mantener sus operaciones. Y al mismo tiempo, deberán prepararse para un futuro en la nube y todo ello sin costes o riesgos adicionales ni pérdidas de tiempo.

NetApp puede ayudarle a crear un Data Fabric a la medida de sus necesidades para estos casos. Así, las compañías podrán acelerar sus proyectos en SAP, simplificar sus procesos utilizando la nube y garantizar la compatibilidad a futuro de sus aplicaciones SAP. Además, NetApp ha conformado un ecosistema de partners que responde a las necesidades de la comunidad de usuarios de aplicaciones SAP, ofreciendo con ello una solución integral. Este ecosistema, creado en colaboración con Microsoft, SUSE y Cisco, ofrece como resultado una arquitectura flexible, transparente y segura para entornos SAP, con los partners del ecosistema de NetApp al cargo de la personalización de los entornos.

La migración de entornos SAP a la nube

Hasta ahora, los sistemas SAP solían migrarse a la nube paso a paso, en un proceso que muchas compañías iniciaban al migrar sus copias de seguridad a la nube. Esto les permitía obtener una experiencia básica en la nube y preparar sus infraestructuras para la futura migración de otros sistemas. Además, algunas compañías quieren valerse de estos entornos ágiles y flexibles para desarrollo y pruebas, y ser así capaces de implementar nuevos proyectos más rápidamente y acelerar su innovación. Su plan es migrar las cargas de trabajo de vuelta a entornos locales una vez estén a disposición del público. Sin embargo, esto no es algo que sea posible utilizando medios convencionales.

La migración de sistemas hacia o desde la nube puede ser muy laboriosa y requerir mucho tiempo. La mayoría de compañías hoy en día trabajan en sus sistemas SAP empleando soluciones empresariales de almacenamiento, ya sea mediante sistemas SAN (Storage Area Network), almacenamiento por bloques o NAS (Network Attached Storage) que empleen el sistema de ficheros NFS (Network File System). En la nube, el protocolo Fibre Channel no se utiliza, por lo que los administradores de tecnología deberán adaptar la configuración de sus sistemas SAP para adecuarla a sus proveedores de nube al realizar la transición a soluciones populares de almacenamiento en la nube como Elastic Block Store (EBS) de AWS o a los SSD gestionados de Azure (Premium Disks).

Además, también hay cambios importantes a la hora de operar con el sistema. Esto se debe a que la alta disponibilidad de EBS y de los Premium Disks de Azure se logra mediante varias copias redundantes, generalmente tres. Por ello resulta necesario combinar estos discos premium utilizando tecnologías de striping para la gestión de volúmenes lógicos y así satisfacer los requisitos en materia de capacidad o de rendimiento. Esto a su vez repercute en la gestión de los sistemas de almacenamiento a la hora de realizar operaciones como pueden ser las copias de seguridad o el redimensionamiento.

Pero para todo ello hay una solución más sencilla. Data Fabric de NetApp hace posible migrar sistemas SAP a la nube sin cambiar los procesos que nos son tan familiares. Así, las funciones de gestión de datos funcionarían en la nube igual que en el Data Fabric local de la empresa, brindando así a las organizaciones la flexibilidad que necesitan para transferir cargas de trabajo entre sus diversos entornos siempre que lo necesiten y garantizando que sus migraciones sean fáciles y rápidas.

Jaime Balañá, director técnico de NetApp España

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