Las nuevas tecnologías emergentes, como el Internet de las Cosas (IoT), el Big Data (el tratamiento y aprovechamiento de grandes cantidades de datos) y los sistemas inteligentes de gestión de la construcción (iBMS), están cambiando de forma radical el modo en el que se diseñan, construyen y gestionan los edificios modernos.
Pese a que todavía no se han ido definiendo todas y cada una de las tendencias tecnológicas para 2019, todo parece indicar que DevOps será una de ellas. De hecho, las estimaciones de IDC indican que este mercado alcanzará los 6.600 millones de dólares en 2022, partiendo de los 2.900 millones que supuso en 2017.
El incremento de costes asociados a la evolución de las infraestructuras de red para satisfacer la demanda de los usuarios alrededor de 5G podría tener un efecto negativo en los beneficios de las operadoras, señalaba en una reciente publicación la consultora McKinsey.
IoT (Internet de las Cosas) está ya entrado en la siguiente etapa del negocio, en la que aporta valor en lugar de ser algo potencial, en el que hay que acometer proyectos de convergencia/integración y donde cada vez hay más proyectos reales para IoT en lugar de proyectos piloto.
9 de cada 10 compañías saben que la disrupción digital está a la vuelta de la esquina pero solo el 44% de ellas se está preparando adecuadamente. La era digital exige un reciclaje profesional constante y la adquisición de las habilidades más demandadas
Las empresas esperan sacar el máximo provecho de la revolución del software y están dando pasos hacia convertirse en lo más ágiles que puedan y apostar por la mejora de la experiencia del cliente. Y en su camino se ha cruzado DevOps, un planteamiento que ha calado ya en el 29% de las empresas europeas.
El desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) traerá consigo, a tenor de lo que muestran las previsiones de los expertos, grandes beneficios y transformaciones en el terreno de los negocios. Sin embargo, algunos ven ciertas nubes negras en el horizonte, y una de ellas es el posible impacto que este cambio puede tener en el empleo...
Según este estudio sobre cloud, el modelo de TI híbrida está consiguiendo cada vez más mercado y ganará cada vez más peso en las empresas, si bien necesitan invertir en infraestructura y en las habilidades que se requieren para gestionar estos entornos.
El hogar es cada vez más inteligente y lo será más en el futuro. No en vano, consultoras como Strategy Analytics calculan que la casa inteligente se convertirá en un importante generador de despliegue de dispositivos conectados e IoT en los próximos años, alcanzando los 50.000 millones en 2020.