La fotografía que ofrece el Observatorio Tecnológico de Deloitte muestra un ecosistema en plena transformación, donde la presión regulatoria, la complejidad operativa y la dependencia de terceros están remodelando la función de seguridad. La inteligencia artificial emerge como el mayor desafío para los CISO.
Las implicaciones legales y éticas, la calidad del dato y la escasez de talento siguen siendo las principales barreras para el despliegue en el sector seguros. El nuevo Reglamento Europeo de IA obliga a revisar casos de uso, reforzar la gobernanza y adaptar los modelos de relación con el cliente.