Solo el 48% se sienten preparados para ampliar el uso de la inteligencia artificial, frente al 82% de 2024, pese a que la adopción continúa acelerándose. La IA agéntica emerge como la tendencia con mayor impacto en 2026, mientras las organizaciones afrontan retos de gobernanza, talento y complejidad operativa.
El error de la primera era de la IA será pensar que la automatización era el objetivo, cuando la verdadera ventaja competitiva estará en amplificar capacidades humanas. Para 2029, el 30% de los empleados despedidos por reemplazo con IA tendrá que ser recontratado, a menudo a un coste mayor, señala Gartner.
La plataforma de Ricoh España integra vídeo seguro, IA, identificación biométrica y conexión con los sistemas existentes para ofrecer servicios públicos personalizados y accesibles desde cualquier lugar, reduciendo desplazamientos y simplificando la relación entre ciudadanía y Administración
La tensión geopolítica y la carrera global por el control de la tecnología no acelerarán la autonomía digital de los países. La mayoría de economías dependerán de alianzas estratégicas para cerrar brechas críticas de capacidad. El índice de España subirá del 34% al 36% en 2030.
Tras un año de cautela, más del 80% de los responsables de negocio y tecnología prevé aumentar sus presupuestos en los próximos 12 meses, según Forrester. Invertir más no basta sin modernizar modelos operativos y reforzar la gobernanza del dato. La IA exige nuevas prioridades para evitar deuda técnica y fragmentación.
La protección de los datos, el cumplimiento normativo y la resiliencia operativa sitúan a la nube soberana como una pieza clave para organizaciones que gestionan información crítica y necesitan mantener el control sobre sus activos digitales dentro del marco jurídico europeo.