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La pandemia frena la inversión en TI, pero acelera la transformación digital de las empresas en España

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José Antonio Cano, director de análisis y consultoría de IDC Research

La consultora IDC ha presentado un informe sobre el impacto del COVID-19 en la inversión TIC en España. José Antonio Cano, director de análisis y consultoría de IDC Research España ha sido el encargado de transmitir los datos. Pese a que la inversión en TI es un punto más baja de las previsiones que se hacían en enero, hay buenas noticias: se han acelerado los procesos de transformación digital de las empresas.

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No sorprende a nadie. El mercado español ha sufrido una desaceleración en la inversión de TI acompañada de una redistribución del gasto en las industrias de banca y seguros, TIC, manufacturing, hostelería, retail, administraciones públicas, servicios profesionales y farma. Sin embargo, hemos avanzado en organización y teletrabajo. “El COVID-19 está acelerando los procesos de transformación digital de las empresas, habilitándolas a reaccionar mejor y más rápido a los cambios del entorno, y manteniendo las políticas smart working”, ha asegurado José Antonio Cano, director de análisis y consultoría de IDC Research España esta mañana durante una rueda de prensa online. La encuesta realizada por IDC a directores generales y responsables de TIC de más de 130 empresas demuestra que la eficiencia en las operaciones y las soluciones de continuidad de negocio son la principal prioridad de inversión de las empresas en la actualidad.

Dentro de la debacle que está provocando el coronavirus, - aunque los datos de gasto en TI han disminuido comparado con las previsiones que se hacían a principios de año, - las cifras no son del todo negativas. El impacto del gasto de TI en Europa previsto en enero era de un 2,8% y ahora la cifra es de 1,4% mientras que en España hemos pasado del 1,9 al 0,9. Además, la OCDE y el Banco de España cifran en un 13,7% las pérdidas de PIB - en el peor de los escenarios, -  y explican que habrá variaciones dependiendo de si la salida de la pandemia es en forma de V (recuperación a partir de 2021) o en U (recuperación a partir del segundo semestre de 2021).

No obstante, el impacto de la desaceleración ha sido desigual en las diferentes categorías de gasto, siendo especialmente sensible en la parte de servicios de TI y Business Services, así como en la parte de Hardware y Software (tradicional), aunque ha habido una gran migración a aplicaciones y servicios cloud durante las primeras semanas de confinamiento, así como el aumento en áreas de seguridad y ciberseguridad. “El COVID-19 en España ha tenido un impacto importante en el retail, servicios de consumo, transporte y sobre todo en turismo. En healthcare y government el impacto ha sido mucho menor”, ha afirmado Cano.

Hay diferentes tipos de riesgo asociados a operaciones. Uno de los más espectaculares ha sido el impacto en las ventas. “El 73% de las empresas reconocen que ha habido un impacto importante en cuanto a la disminución de ventas, y más de la mitad de las empresas van a tener decrecimientos en cuanto al gasto de TI en 2020, aunque la disminución es desigual en cuanto a tipos de empresa y sectores”, ha reconocido Cano.

Beneficios del trabajo remoto

Estos descensos se deben al retraso de los pedidos por parte de los clientes en un 48% de los casos, a la cancelación total en un 30% y el porcentaje restante, por una reducción de los pedidos. Además, ha habido una contención del coste en hardware por parte de la mayoría de las empresas. “Las organizaciones han puesto en marcha políticas de smart work y han tenido que solventar riesgos como la ciberseguridad ya que no todos los empleados tenían buena conexión a internet o los dispositivos necesarios. A veces ni siquiera la compañía tiene la experiencia o la cultura del teletrabajo arraigada”, ha explicado Cano. El 10,2% de las empresas dicen que existe una correlación entre la baja productividad y el trabajo desde casa - sobre todo por la inexperiencia, - aunque Cano cree que hay multitud de beneficios cuando los empleados trabajan en remoto:

-       - La eficiencia es la ventaja principal. Hay menos costes de desplazamiento porque hay menos viajes a nuestro puesto de trabajo. Así se aprovechan más las infraestructuras tecnológicas.

-       - Trabajo por objetivos. Muchas empresas han implantado este sistema para poder reaccionar a la demanda del mercado y se han transformado en organizaciones más ágiles.

-      -- Mayor conciliación de la vida profesional y la personal. Sirve para aumentar la cultura digital y la felicidad del trabajador porque tiene más tiempo para estar con su familia.

-       - Posible repunte de la pandemia y vuelta al teletrabajo. Ante un posible repunte en el tercer trimestre, la empresa podrá reaccionar rápidamente y habilitar las relaciones con proveedores y clientes a través de canales digitales. El desarrollo de las capacidades de marketing a través de las redes sociales ha sido uno de los impactos más positivos de esta crisis y del teletrabajo.

El informe destaca la inversión futura en analítica por posibles pandemias, repuntes del COVID-19 en otros trimestres o cualquier otro cambio en el mercado. Aunque hay varias posturas: el 47,1% de las empresas que han participado en la muestra aseguran que en mayor o menor medida van a cambiar las políticas de smart work, el 18,6% dicen que sus estándares se mantendrán igual que antes de la llegada del coronavirus y el 25,5% es consciente de la utilidad del teletrabajo y sus beneficios, por lo que continuarán con su política de smart work cuando acabe la pandemia.