La ciberseguridad gana peso entre las prioridades tecnológicas de la investigación europea
- Ciberseguridad AAPP
La Comisión Europea identifica la inteligencia artificial, la computación avanzada, los semiconductores, la fotónica, la conectividad y las tecnologías digitales de bajo consumo como ámbitos estratégicos junto a la protección de infraestructuras, datos e identidades digitales.
La Comisión Europea sitúa la ciberseguridad entre los ámbitos tecnológicos que requieren una atención prioritaria en las políticas europeas de investigación e innovación. Un estudio comunitario identifica las principales áreas digitales estratégicas para reforzar la capacidad tecnológica de la Unión Europea y establece una visión que integra la protección de datos, identidades e infraestructuras digitales con el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas.
El análisis toma como referencia el componente digital de Horizon Europe asociado al marco financiero plurianual 2028-2034 y examina las fortalezas y los retos del ecosistema europeo de investigación y desarrollo tecnológico. Entre sus conclusiones figura la necesidad de conectar con mayor eficacia la excelencia científica, la generación de patentes y la llegada de las tecnologías al mercado.
La ciberseguridad como eje transversal
La inteligencia artificial y la ciberseguridad aparecen estrechamente relacionadas con otros ámbitos tecnológicos, como la robótica, la computación avanzada, la conectividad y la computación en el extremo. El estudio también presta atención a la protección de los intercambios de datos y de los sistemas de identidad digital, elementos esenciales para el desarrollo de servicios y ecosistemas tecnológicos interconectados.
Esta visión se extiende a las tecnologías de conectividad avanzada, los entornos de realidad virtual, el Internet de las Cosas y las infraestructuras cloud y edge, donde la seguridad constituye un componente asociado al despliegue y funcionamiento de las soluciones digitales.
Inteligencia artificial, computación y semiconductores
Junto a la ciberseguridad, la Comisión Europea identifica la inteligencia artificial como una tecnología transversal con aplicaciones en múltiples áreas, mientras que la computación avanzada figura entre las capacidades necesarias para sostener nuevos desarrollos tecnológicos.
Los semiconductores y la fotónica forman otro de los ámbitos destacados, con especial atención a su integración y a su papel dentro de sistemas digitales avanzados. El estudio incorpora también las tecnologías de conectividad y las soluciones capaces de combinar distintos entornos y fuentes de datos.
Tecnología digital con menor consumo energético
La eficiencia energética constituye otro elemento transversal de las prioridades identificadas. El documento plantea la relevancia de desarrollar tecnologías digitales capaces de reducir su consumo energético, junto con soluciones centradas en las necesidades de las personas y en una integración más estrecha con la industria.
Un ecosistema tecnológico de gran dimensión
La Comisión Europea identifica más de 60.000 empresas tecnológicas en la Unión y contabiliza 20.720 startups de tecnologías digitales avanzadas en 2025. El estudio también recoge el crecimiento de la inversión de capital riesgo vinculada a estos ámbitos desde 2015.
En materia de programas europeos, Horizon Europe ha comprometido alrededor de 13.000 millones de euros entre 2021 y 2025 mediante sus programas de trabajo relacionados con tecnologías digitales, con especial presencia de áreas como microelectrónica, inteligencia artificial, datos y conectividad.
Recomendaciones para la investigación y la innovación
El estudio plantea reforzar la inversión europea en tecnologías digitales y favorecer un enfoque que conecte diferentes áreas tecnológicas. Entre sus recomendaciones figuran la atención a campos emergentes y disruptivos, mecanismos de financiación más ágiles, apertura estratégica y tecnologías eficientes desde el punto de vista energético y centradas en las personas.
El documento también plantea una mayor integración con la industria y una conexión más sólida entre investigación, escalado y aplicación, con el objetivo de facilitar la transformación de los avances tecnológicos en capacidades industriales y soluciones aplicables.