Estos son retos a la hora de proteger los derechos fundamentales en la era digital

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Internet, dominio

Acaba de publicarse el primer informe anual sobre la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales en la UE. En él la Comisión identifica los desafíos que plantea su protección en la era digital. Los repasamos.

Dentro de la estrategia para fortalecer la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales en la UE, presentada en diciembre de 2020, la Comisión Europea va a elaborar informes anuales para analizar cómo se está aplicando en el territorio por áreas temáticas. El primero de ellos acaba de publicarse y se centra en los retos que plantea su protección en la era digital.

En sus páginas, la Comisión resalta cinco aspectos que hay que proteger. Por un lado, subraya que la difusión de contenidos ilegales es un reto para el discurso democrático y atenta contra una serie de derechos fundamentales. Al respecto, recuerda que ya propuso medidas para abordar este probleme en 2020 a través de la Ley de Servicios Digitales, que se complementan con otras voluntarias recogidas en el código de conducta contra la incitación ilegal al odio en Internet y una iniciativa para ampliar la lista de delitos de odio.

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Por otro lado, el informe destaca que el uso de la inteligencia artificial puede generar grandes beneficios pero dice que ciertas aplciaciones son complejas y son complejas y opacas, lo que puede suponer un desafío para el cumplimiento o la aplicación de los derechos fundamentales. Muchos Estados miembros han desarrollado estrategias nacionales sobre inteligencia artificial para garantizar la transparencia, la trazabilidad y la solidez y encontrar formas eficaces de respetar los derechos fundamentales. En abril de 2021, la Comisión propuso un acto legislativo para garantizar que los sistemas de inteligencia artificial que representan un alto riesgo para los derechos fundamentales se prueben y documenten de manera adecuada.

Otro de los retos es abordar la brecha digital. En este sentido, el documento destaca que la pandemia ha dificultado el acceso a los servicios públicos online para quienes no tienen el conocimiento o el equipo necesarios, y repasa la solución que está naportando la UE y sus miembros para responder a este problema.

También se detiene el informe en la necesidad de proteger a las personas que trabajan a través de plataformas. Aunque reconoce que ha generado nuevas oportunidades económicas, cuestiona los derechos y obligaciones existentes relacionados con la legislación laboral y la protección social. El 8 de diciembre, la Comisión adoptó una iniciativa legislativa para mejorar las condiciones laborales de las personas que trabajan a través de plataformas laborales digitales, al tiempo que apoya el crecimiento sostenible de las plataformas laborales digitales dentro del territorio.

El último punto es la supervisión de la vigilancia digital. De ella dice que puede ser legítima, por ejemplo, para garantizar la seguridad y combatir la delincuencia, pero no todas las prácticas están justificadas. En este contexto, la protección de datos y la privacidad no son solo derechos fundamentales clave, sino también derechos "habilitantes" que aumentan la protección de otros derechos fundamentales, que pueden verse afectados por la vigilancia.

La Comisión pide que el Parlamento Europeo, al Consejo y a los Estados miembros que utilicen este informe para dar respuesta a estos temas.