España es un objetivo crítico de las ciberamenazas
- Seguridad
Con sectores clave, como el manufacturero, el de la alimentación o el de la logística, entre los principales blancos de los ciberatacantes, en la segunda mitad de 2025 hubo más de 600 incidentes significativos dentro de nuestras fronteras, según un informe de NTT DATA.
En 2025, el impacto económico que tuvo la ciberseguridad en todo el mundo fue de más de 10 billones de dólares. Es uno de los datos revelados por el informe “Tendencias y ciberamenazas”, elaborado por el equipo de Cyber Threat Intelligence de NTT DATA. Otros datos revelan que el coste medio de las brechas de datos es de 4 millones de dólares y que el gasto en ciberseguridad y gestión de riesgos fue de 213.000 millones de dólares (un crecimiento del 14%).
Según el análisis de la compañía, la motivación económica sigue siendo el principal motor de las ciberamenazas. En España se registraron 605 ciberincidentes significativos, siendo uno de los países europeos más expuestos. Junto al sector manufacturero, “otros sectores vitales para la economía, como la alimentación, la logística o el turismo, también han sufrido accesos no autorizados a sus portales operativos, aunque la mayoría de ellos no han trascendido públicamente”.
NTT DATA destaca también la Administración Pública entre los sectores más castigados, con una superficie de exposición ampliada por “la heterogeneidad tecnológica y la coexistencia de múltiples niveles administrativo”, así como el de la salud, que se ha traducido en “un impacto concreto en los pacientes debido a los retrasos en las consultas y procedimientos médicos”.
Sandra Somastre Gonzalez, investigadora del equipo de Ciberamenazas de NTT DATA España, explica que “los ataques registrados en estos meses no solo confirman la sofisticación de los atacantes, sino el imperativo ineludible de blindar la resiliencia en áreas donde el impacto tendría consecuencias operativas, económicas y sociales críticas. El país se sitúa ya como un objetivo crítico, lo que exige acelerar la transición hacia un marco de ciberseguridad más robusto, cohesionado y, sobre todo, preventivo”.