Un tercio de los españoles ha sido víctima de intento de estafas online

  • Seguridad
ecommerce pagos

Apenas un 2% de los consumidores españoles cree que nunca se ha visto expuesto a comunicaciones fraudulentas, mientras que para el 19% de los usuarios encuestados por PaynoPain la recepción de correos electrónicos y de mensajes SMS sospechosos es diaria.

PaynoPain, fintech especializada en medios de pago, ha realizado en la encuesta "Métodos de pago: La decisión definitiva" un análisis de los intentos de estafas online que sufren los consumidores. El principal titular del informe es el porcentaje de consumidores españoles que ya ha sufrido al menos un intento de estafa al intentar hacer una compra online: un 32% de los encuestados.

El estudio refleja además la frecuencia con la que los consumidores reciben intentos de phishing o smishing. Un 19% señala que reciben emails o SMS sospechosos a diario, el 32% los recibe semanalmente y también un 32% los sufre de forma mensual. Apenas el 2% señala que nunca se ha visto expuesto a las comunicaciones fraudulentas. Por otro lado, el 69% de los consumidores abandonaría un proceso de compra si la web o la plataforma de pago no le transmitiera confianza.

Frente a estos datos, PaynoPain recomienda escoger siempre métodos de pago considerados seguros, como PayPal, Google Pay o Apple Pay. También es importante revisar los movimientos bancarios (lo hace de forma periódica el 56% de los consumidores), utilizar sistemas de autenticación reforzada (ya lo hace un 50%) y no almacenar los datos de la tarjeta, cosa que ya tiene en cuenta el 42% de los usuarios.

Jordi Nebot, CEO y fundador de PaynoPain, señala que "la seguridad ya no es un elemento que el consumidor valore únicamente después de realizar un pago, sino una condición previa para decidir si quiere completarlo. Cuando un usuario está expuesto de forma recurrente a intentos de phishing, smishing o fraude, cualquier señal que genere dudas durante el proceso de pago puede convertirse en una barrera para la conversión. Para los comercios, el reto está en combinar una experiencia de pago sencilla con mecanismos de seguridad capaces de proteger la transacción sin añadir fricción innecesaria".

⇒