Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información

España, en el puesto 32 en capacidad para gestionar el talento

  • Actualidad

GTCI

Nuestro país está en el puesto 32 del Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI), que acaban de presentar Adecco Group Institute, Insead y Google en Davos. Ésta es una clasificación que se centra en la capacidad de los países para gestionar el talento. Suiza, Estados Unidos y Singapur ocupan las tres primeras posiciones.

Según este ranking, España está en la posición 32 entre los 132 países analizados con un promedio de todas las variables analizadas de 55,7 puntos sobre 100. Son 3,12 puntos más que 2019.

Suiza ocupa de nuevo la primera posición en el ranking por países a nivel global. Le sigue Estados Unidos, que alcanza su clasificación más alta en el ranking hasta la fecha, y Singapur, que baja una posición.  Un top ten con mayoría de naciones europeas: Suecia (que mejora su posición), Dinamarca (se mantiene en el puesto 5º), los Países Bajos, Finlandia, Luxemburgo, Noruega; y Australia, en el número 10.

Se trata de países líderes que cuentan con sistemas educativos bien desarrollados y estructurados en base a las habilidades necesarias para la empleabilidad en el mercado laboral actual y que, además, cuentan con una renta elevada. “El índice refleja una estrecha relación entre el PIB per cápita y las clasificaciones. Los países europeos siguen dominando y se hacen con 17 de las 25 posiciones más altas”, señala el informe.

Recomendados: 

Informe IT Trends: 2020, el año de la consolidación digital Leer

Ciberseguridad en 2020, ¿qué podemos esperar? Registro

Tendencias TI 2020, visionando el futuro. Webinar ondemand.

Además, se caracterizan por su apertura exterior e interior, por un panorama regulatorio y empresarial flexible y por contar con políticas de empleo que combinan flexibilidad y protección social. En el lado opuesto, Yemen cierra un año más este ranking, precedido por otros países africanos como Angola, la República Democrática del Congo y Burundi.   

España, en el puesto 32, sigue situado entre los países clasificados como de renta elevada (según datos del Banco Mundial) cuya puntuación media para este grupo es de 61,46 puntos (ligeramente superior al índice del año anterior, 59,93 puntos).

En esta posición se coloca por encima naciones como Eslovenia (31), Chipre (30), Qatar (29), Portugal (28) y Corea del Sur (27), y justo por debajo, Letonia (33), Chile (34), Lituania (35) e Italia (36).

Respecto al resto de países europeos, ocupa la posición 20 de las 38 naciones europeas incluidas en el GTCI, una situación similar a la del año anterior, superando a naciones como Letonia, Lituania, Italia, Eslovaquia o Polonia.

Por encima de nuestro país están también regiones del norte de África y Asia occidental, como Israel (20), Emiratos Árabes Unidos (22) o Qatar (29). Sin embargo, España supera a todos los países de América Latina, Asia central y meridional y del África Subsahariana. De estas naciones, la más cercana al ranking de España es Chile, en el puesto 34.

Fortalezas y debilidades de España, según el índice
Analizando los seis indicadores o pilares que evalúa el GTCI 2020 (“Facilitadores”, “Captación”, “Crecimiento”, “Retención”, “Habilidades profesionales y técnicas” y “Habilidades de conocimiento global”), España saca su mejor nota en el grupo de variables de “Retención” (puesto 23); mejor incluso que en 2019 (puesto 25) y con un desempeño superior a la media de los países de renta alta. Una posición lograda, según explica el informe, gracias al buen resultado obtenido en variables como comportamiento medioambiental (12), saneamiento (14), protección social o densidad de doctores, ambas en la posición 15.

Las peores colocaciones en este pilar son retención de cerebros (74) y, algo mejor colocada, en sistema de pensiones (32). “La buena posición en este pilar indica que nuestro país aborda eficazmente el desarrollo de su propio talento”, dice el documento.   

En la variable de “Crecimiento”, España obtiene su segunda mejor posición (29) tras ganar tres puestos. Lo más relevante es la colocación positiva que mantiene en matriculación en educación superior (puesto 6 de 132, su marca más alta de todo el ranking), calidad en gestión de los centros (10) y en clasificación de universidades (23). Los datos más negativos de este pilar lo representan el desarrollo del trabajador (67), que mejora del puesto 79 de 2019, y la colaboración en los organismos (101) y entre ellos (87).

En el parámetro de los ”Facilitadores”, España se encuentra en la posición 32, que mejora respecto a la 37 del anterior informe. Aquí su mejor marca está en la variable densidad de robots, donde alcanza el puesto 12. También obtiene buenas colocaciones en intensidad competitiva del mercado (20) y en infraestructura de las TIC (25). Pero sigue teniendo muy mala posición en variables de la categoría “empresa y trabajo” como la de relación salario y productividad (puesto 99) y en desempleo en educación terciaria (92).  

Algunas de las variables que más han penalizado a este pilar en este año tienen que ver con el marco regulador del país. Son, por ejemplo, la estabilidad política, que ha pasado a la posición 51 cuando un año atrás ocupaba la 40, o la efectividad del gobierno, ahora en la posición 28 mientras que en 2019 ocupaba la 24.

Además, por primera vez en el GTCI, se analiza en el marco del pilar de los “Facilitadores” la adopción de la tecnología; es decir, las disrupciones tecnológicas que imperan en el mercado global implantadas en los diferentes países. Por lo tanto, este apartado proporciona una medida de lo bien o mal que los países están permitiendo el desarrollo de talento asociado con tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y el conocido como Internet de las cosas (IoT).

Así, España supera en densidad de robots a países como Francia (16), Suiza (17), Finlandia (18) o China (20). Sin embargo, todavía queda camino por recorrer en inmersión en tecnología emergente (54) y uso de la tecnología (47).

Por tanto, en nuestro país continúa siendo necesario mejorar los facilitadores y reforzar la apuesta por la tecnología para crear un entorno favorable para la atracción de talento y empleo dentro de nuestras fronteras. (Ver figura 5).

En esta edición baja cuatro posiciones en el pilar de Habilidades de conocimiento global (puesto 34 sobre 132). España consigue la posición 19 en lo referente a los trabajadores con educación superior, un puesto 25 en artículos en revistas científicas y la posición 27 en cuanto a volumen de innovación. Sin embargo, deja sus peores datos en altos funcionarios y directivos (puesto 62), exportaciones de gran valor (57) y actividad emprendedora de nuevos productos (52). 

En cuanto al pilar de ”Captación”, España vuelve a bajar (puesto 45) por segundo año consecutivo (39 en 2019), con peores índices en la mayoría de los factores que componen esta área. Es el pilar en el que más posiciones pierde con respecto a 2019 (6 puestos).

La mejor variable de este grupo es la tolerancia a los inmigrantes (12), seguida a mucha distancia de inversión extranjera directa y transferencia de tecnología, que alcanza el puesto 29.

Además, el país sigue suspendiendo en oportunidades directivas a mujeres, donde queda en la posición 118 de 132 países analizados (similar al índice del año anterior), y que representa el dato más negativo de España en el GTCI 2020 (al igual que ya ocurrió en 2019). También es muy mejorable la posición en llegada de cerebros (83).

Por último, la peor marca de estos seis pilares corresponde a “Habilidades profesionales y técnicas” (53), que empeora, a su vez, respecto al pasado año (48). Contar con trabajadores con estudios secundarios (85) así como con población con estudios secundarios (81) penaliza a este pilar al igual que la relevancia del sistema educativo en la economía (78).

Su mejor colocación dentro de este grupo de variables no pasa del puesto 24 en productividad de cada empleado, seguido por facilidad para encontrar trabajadores formados (37). Con este dato, España se sitúa en una posición más débil en esta variable respecto a los países de su grupo de competidores, que demuestra la necesidad de reforzar la adquisición de estas habilidades para satisfacer los requisitos de las ofertas del mercado laboral en nuestro país.