El 61 % de las empresas españolas no está preparado para la nueva facturación electrónica

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El Barómetro de la Asesoría de Wolters Kluwer Tax & Accounting España revela una brecha entre el conocimiento normativo de los asesores y la capacidad de adaptación de las empresas a las obligaciones derivadas de la Ley Crea y Crece y la Ley Antifraude.

El 61 % de las empresas españolas no está preparado para afrontar los cambios en los procesos de facturación asociados a la Ley Crea y Crece y la Ley Antifraude. Así lo recoge el Barómetro de la Asesoría, elaborado por Wolters Kluwer Tax & Accounting España, compañía especializada en soluciones de software, información y servicios para despachos profesionales y empresas.

La adaptación a la facturación electrónica obligatoria entre empresas y profesionales, junto con la aplicación de Verifactu, plantea un desafío para las organizaciones que deben revisar sus sistemas y procedimientos para cumplir con las exigencias regulatorias. Según el calendario previsto, la implantación de la facturación electrónica se desarrollará entre 2027 y 2028, mientras que la aplicación de Verifactu está prevista para 2028.

«Las nuevas normativas de facturación representan una oportunidad para que las empresas revisen y modernicen la forma de gestionar sus negocios. Más allá del cumplimiento normativo, la digitalización de la facturación permite ganar en eficiencia, trazabilidad y capacidad de análisis. La clave está en abordar esta transformación con planificación y convertir una obligación regulatoria en una ventaja competitiva», afirma Sergio Liscia, vicepresidente y director general de Wolters Kluwer Tax & Accounting Europe South Region.

 

Los asesores conocen la normativa, pero detectan dificultades para aplicarla

La quinta edición del Barómetro de la Asesoría constata que el principal desafío del sector reside en llevar las exigencias normativas a la práctica. El conocimiento de Verifactu y de la facturación electrónica entre los asesores alcanza el 85 %, frente al 83 % registrado en 2025 y el 74 % de 2024.

La percepción sobre la preparación de las empresas es menos favorable. El 61 % de los asesores considera que la mayoría de sus clientes no está preparada para afrontar los cambios, mientras que el 31 % señala que únicamente las empresas de mayor tamaño dispone de condiciones adecuadas para adaptarse.

Esta diferencia refleja una brecha entre el conocimiento de las obligaciones regulatorias y la capacidad real de las organizaciones para aplicarlas, especialmente en aquellas que carecen de sistemas digitales suficientemente desarrollados.

 

La falta de digitalización y la resistencia al cambio, principales obstáculos

El 67 % de los asesores atribuye la falta de preparación empresarial al bajo nivel de digitalización de las organizaciones. Según el informe, solo el 10 % de sus clientes presenta un grado elevado de madurez digital.

La resistencia al cambio constituye el segundo factor que dificulta la adaptación: el 58 % de los profesionales consultados la identifica como una barrera para la implantación de los nuevos procesos de facturación.

Estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de revisar las herramientas de gestión, adaptar los procedimientos internos y facilitar la transición hacia sistemas digitales capaces de garantizar el cumplimiento normativo, la trazabilidad de las operaciones y una gestión más eficiente de la información.

 

El 73 % de los asesores prevé efectos positivos para las empresas

Pese a las dificultades, casi tres de cada cuatro asesores, el 73 %, considera que las nuevas normativas de facturación tendrán un efecto positivo en el tejido empresarial.

En concreto, el 38 % estima que favorecerán la digitalización de las empresas, mientras que el 34 % destaca su contribución a la mejora de los procesos de facturación.

La adaptación normativa puede convertirse así en una oportunidad para modernizar los sistemas de gestión, reducir tareas manuales y mejorar la disponibilidad y el análisis de los datos empresariales, siempre que las organizaciones cuenten con las herramientas y la planificación necesarias.

 

Las asesorías afrontan una mayor carga de trabajo

La transformación normativa también repercute en los despachos profesionales. El 31 % de las asesorías identifica la adaptación a las nuevas obligaciones de facturación como uno de sus principales retos.

Además, la práctica totalidad de los despachos declara un aumento de su carga de trabajo asociado a los cambios regulatorios. Para gestionar este impacto, el 77,6 % recurre a soluciones de software que facilitan el seguimiento de las obligaciones y la adaptación de sus procesos.

La tecnología adquiere así un papel relevante para ayudar a las asesorías a gestionar la complejidad normativa y acompañar a sus clientes en la transición hacia modelos de facturación más digitalizados.

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