Madrid Connect defiende una mayor colaboración entre investigación, industria e inversión

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Madrid Connect 2026

El encuentro reunió a más de 200 representantes del ecosistema científico, empresarial e inversor para analizar cómo acelerar la transferencia de tecnología en ámbitos como la inteligencia artificial, la computación cuántica, la biotecnología y los materiales avanzados.

Más de 200 representantes del ecosistema científico, tecnológico y empresarial participaron en la segunda edición de Madrid Connect, un evento organizado por el Parque Científico de Madrid bajo el lema "Ciencia, talento y capital para un futuro global". La jornada puso el foco en uno de los principales retos de la innovación española y europea, que es lograr que los avances desarrollados en laboratorios y centros de investigación lleguen al mercado y se conviertan en actividad económica.

Durante la inauguración, Marta del Castillo, directora general del Parque Científico de Madrid, reivindicó el papel de la capital como centro de creación de negocios basados en ciencia, tecnología e innovación.

Por su parte, Óscar Romera, coordinador general de Economía, Comercio y Consumo del Ayuntamiento de Madrid, definió el encuentro como un espacio para "transformar ideas en realidades" y subrayó el atractivo de Madrid como destino para la inversión internacional. Según recordó, “la ciudad concentra el 70% de la inversión extranjera que llega a España y se ha consolidado como la principal economía del país”.

 

La productividad, por encima de las modas tecnológicas

Uno de los debates que marcó la jornada giró en torno a las tecnologías llamadas a protagonizar la próxima década. Los expertos coincidieron en que la cuestión no consiste en identificar una única tecnología ganadora, sino en entender qué herramientas generan realmente ventajas competitivas y mejoras de productividad.

"No hay que pensar en una única tecnología, sino en la que realmente va a mejorar tu productividad", afirmó Vicente Parras, subdirector de Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid, señalando además que en el 78% de los proyectos en los que trabaja actualmente la administración regional intervienen al menos cuatro tecnologías distintas.

Una opinión compartida por José Moisés Martín, director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), quien advirtió de “la necesidad de evaluar el impacto real que tendrán estas innovaciones sobre la productividad empresarial y no limitarse a invertir por tendencias de mercado”.

Otro de los mensajes recurrentes durante el encuentro fue la necesidad de estrechar la cooperación entre administraciones, empresas e inversores. Desde el ámbito de la inversión tecnológica, Youssouf Traoré, especialista en deep tech de MARTRAM Ventures y colaborador del Real Instituto Elcano, defendió una mayor coordinación de todos los actores implicados para aumentar la capacidad de influencia de España y Europa en los sectores tecnológicos emergentes.

Refiriéndose específicamente a la computación cuántica, destacó que “el talento existe, pero que resulta imprescindible construir referentes, proyectos tractores y perspectivas de crecimiento a largo plazo”.

 

La computación cuántica busca salir del laboratorio

Precisamente la computación cuántica protagonizó uno de los paneles centrales del evento. Los participantes coincidieron en que el desarrollo de esta tecnología dependerá de cuatro factores clave: investigación, talento, infraestructuras y demanda empresarial.

Alberto Gallego, responsable de la Subdirección de Sociedad y Economía Digital de la Comunidad de Madrid, destacó iniciativas como la adquisición de un ordenador cuántico y el desarrollo de proyectos de comunicaciones seguras junto a la Universidad Politécnica de Madrid y el CSIC. Según explicó, “el objetivo es crear un entorno que permita no solo investigar, sino también transferir conocimiento al tejido productivo”.

Por su parte, Pol Torres, especialista en tecnologías cuánticas e inteligencia artificial de Eurecat, insistió en la importancia de comenzar identificando problemas reales de negocio. "Lo principal es identificar qué problema quiere resolver una empresa y comprobar si tiene sentido abordarlo con computación cuántica", señaló.

Desde el ámbito empresarial, Estela Vilches, responsable de innovación abierta de Moeve, explicó que la compañía ya está explorando proyectos piloto orientados a optimización y predicción para evaluar aplicaciones concretas de esta tecnología.

Mientras tanto, Eva Martín, directora de innovación de Qilimanjaro Quantum Tech, destacó que la computación cuántica permitirá abordar problemas imposibles de resolver con los superordenadores actuales, especialmente en simulación, optimización e inteligencia artificial.

 

La IA acelera el descubrimiento científico

La inteligencia artificial también ocupó un lugar destacado en los debates. Durante la mesa centrada en el descubrimiento de nuevos fármacos, los expertos analizaron cómo la IA permite procesar grandes volúmenes de datos, identificar moléculas prometedoras y acelerar procesos de investigación médica.

María Mercedes Galindo, vicepresidenta y responsable de publicaciones y productos de Bayer Pharma, destacó que "la inteligencia artificial permite analizar datos a una velocidad que el ser humano no puede alcanzar, pero necesitamos criterio humano para interpretarlos y comprobar su calidad".

La sesión también puso sobre la mesa uno de los grandes desafíos del sector: la financiación temprana. Nuria Campillo, cofundadora de AItenea Biotech e investigadora del CSIC, reclamó más apoyo financiero para ayudar a las empresas biotecnológicas a superar el denominado "valle de la muerte", la etapa en la que muchos proyectos no consiguen los recursos necesarios para llegar al mercado.

 

El reto de transformar ciencia en industria

La segunda mitad de la jornada abordó uno de los problemas más complejos para las empresas deep tech: el paso desde la validación científica hasta la producción industrial.

Durante el panel "Del laboratorio a la fábrica", los participantes explicaron que disponer de una tecnología funcional no garantiza necesariamente su éxito industrial o comercial. Entre las recomendaciones surgidas durante el debate destacaron la necesidad de involucrar a los clientes desde fases tempranas, validar la existencia de una demanda real y anticipar los requisitos regulatorios.

Xavier Plantà, director industrial de Eurecat, señaló que "un euro invertido en I+D puede implicar mil euros en industrialización".

La jornada concluyó con un análisis sobre las futuras aplicaciones de la biotecnología y la inteligencia artificial en el desarrollo de nuevos materiales. Maier Avendaño, cofundador de Invaio Sciences, destacó el potencial de la IA para acelerar el diseño de moléculas y materiales con propiedades específicas.

Por su parte, Eva Maya, científica titular del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid del CSIC, identificó los materiales multifuncionales como una de las áreas más prometedoras. Entre los ejemplos citados figuran envases capaces no solo de proteger alimentos, sino también de detectar la presencia de bacterias y otros riesgos para la salud.

Además de las sesiones plenarias, Madrid Connect incluyó talleres especializados sobre tecnologías ómicas y preparación para la era poscuántica, así como actividades de networking entre startups, inversores, corporaciones, universidades y centros de investigación.

La organización considera que estas conexiones resultan fundamentales para reducir la distancia entre generación de conocimiento y creación de empresas capaces de competir a escala global.

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