El Consejo de la UE acuerda simplificar las normas digitales sin rebajar la protección de los datos personales

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El mandato negociador propone un marco normativo más claro y coherente para empresas, administraciones públicas y ciudadanos, con cambios en el RGPD, las cookies, la reutilización de datos, los secretos comerciales y la notificación de incidentes de ciberseguridad, con el objetivo de reducir las cargas administrativas y reforzar la competitividad europea.

El Consejo de la Unión Europea ha acordado su posición sobre la propuesta de simplificación de determinadas normas en materia de protección de datos, privacidad y ciberseguridad, preservando altos niveles de protección de los datos personales. La iniciativa pretende facilitar la interpretación y aplicación de la legislación digital europea, reducir las obligaciones administrativas innecesarias y mejorar la coherencia del marco regulatorio para empresas, administraciones públicas y ciudadanos.

La propuesta se integra en el paquete legislativo «Ómnibus VII», que reúne medidas para simplificar la normativa digital de la UE y facilitar la aplicación de las reglas armonizadas sobre inteligencia artificial (IA). Esta última vertiente, centrada en la IA, cuenta con un acto legislativo aprobado el 29 de junio de 2026.

 

Principales elementos del mandato del Consejo

La propuesta modifica el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), actualiza las disposiciones sobre cookies de la Directiva sobre privacidad electrónica, deroga determinadas normas del Reglamento sobre las relaciones entre plataformas y empresas (P2B), consolida el acervo legislativo del mercado único de datos y establece mecanismos para simplificar la notificación de incidentes relacionados con la ciberseguridad y la protección de datos.

 

RGPD: simplificación administrativa y garantías para los derechos fundamentales

El mandato del Consejo incorpora cambios en el RGPD destinados a racionalizar las obligaciones de cumplimiento, manteniendo una protección adecuada de los derechos fundamentales.

El texto conserva la definición vigente de datos personales e introduce una nueva disposición sobre seudonimización e identificación de personas físicas. Esta aclaración pretende facilitar que las empresas interpreten y cumplan sus obligaciones en materia de protección de datos.

También simplifica los procedimientos aplicables a las solicitudes infundadas o excesivas y flexibiliza determinadas obligaciones de información en situaciones de bajo riesgo.

En el ámbito de la investigación científica, el Consejo respalda una definición basada en principios que permita aplicar de manera coherente las normas sobre tratamiento de datos personales. La propuesta contempla exenciones específicas de determinadas obligaciones, con el fin de facilitar la actividad de las organizaciones de investigación dentro de un marco adecuado de garantías.

En relación con la inteligencia artificial y la biometría, el mandato incorpora salvaguardias para el tratamiento de datos sensibles con fines de verificación biométrica y durante el desarrollo y funcionamiento de sistemas de IA. Asimismo, aclara las bases jurídicas que pueden legitimar el tratamiento de datos personales para estas actividades y subraya la necesidad de mantener las garantías correspondientes.

El Consejo también apoya la ampliación del plazo para notificar las violaciones de datos personales y otras medidas dirigidas a simplificar el cumplimiento del RGPD. Entre ellas figuran una lista única para toda la UE de las categorías de tratamiento que pueden entrañar un alto riesgo para las personas y modelos comunes que ayuden a las organizaciones a satisfacer sus obligaciones reglamentarias.

 

Reutilización de datos y protección de los secretos comerciales

El mandato consolida y simplifica las disposiciones relativas al altruismo de datos y los servicios de intermediación de datos. Con ello, busca facilitar tanto la gestión de los datos del sector público como su reutilización, reduciendo las cargas administrativas derivadas de la interpretación y aplicación de distintas normas nacionales.

La propuesta permite que los organismos públicos establezcan condiciones diferenciadas y apliquen tarifas más elevadas para la reutilización de datos por parte de grandes empresas, especialmente aquellas designadas como guardianas de acceso.

Asimismo, refuerza las garantías frente al riesgo de divulgación de secretos comerciales a terceros países. El texto establece que estos secretos solo deben revelarse cuando el titular de los datos y el usuario hayan adoptado todas las medidas necesarias para preservar su confidencialidad.

 

Cookies y privacidad electrónica: menos avisos durante la navegación

El Consejo mantiene el marco de la Directiva sobre privacidad electrónica para las cookies y otras tecnologías de seguimiento en línea, pero propone aclarar y ampliar los supuestos en los que no será necesario obtener el consentimiento del usuario para instalar cookies en su dispositivo.

Entre los casos contemplados figuran las cookies necesarias para prestar un servicio, medir audiencias o garantizar la seguridad del dispositivo. La finalidad es reducir la proliferación de avisos de consentimiento durante la navegación, sin eliminar las garantías de privacidad aplicables.

El mandato también adapta determinadas disposiciones del Reglamento sobre la protección de datos personales por las instituciones, órganos, oficinas y agencias de la UE (EUDPR) a los cambios propuestos en el RGPD, manteniendo la coherencia entre ambos marcos normativos.

 

Notificación de incidentes de ciberseguridad: un sistema coordinado a escala europea

En lugar de establecer un único punto de entrada para toda la UE, como planteaba la propuesta inicial, el Consejo propone crear un punto de entrada nacional en cada Estado miembro. Estos mecanismos facilitarían la notificación de incidentes y sucesos relacionados con arreglo a las distintas normas europeas.

El mandato contempla, además, un punto de información a escala de la UE para las notificaciones, junto con disposiciones específicas para armonizar los procedimientos de comunicación de incidentes y gestionar los casos que afecten a varios Estados miembros.

La propuesta busca simplificar las obligaciones de notificación de las organizaciones y favorecer una mayor coordinación entre las autoridades competentes, sin perder de vista las particularidades de cada marco regulatorio.

 

Próximos pasos: negociación con el Parlamento Europeo

Con la aprobación del mandato negociador del Consejo, la Presidencia del Consejo podrá iniciar las conversaciones con el Parlamento Europeo cuando esta institución haya adoptado su propia posición. El objetivo es alcanzar un acuerdo sobre la propuesta y avanzar hacia un marco digital europeo más sencillo, coherente y eficaz.

 

Contexto: la agenda europea de simplificación normativa

La iniciativa se enmarca en la agenda de simplificación legislativa de la Unión Europea, orientada a reducir las cargas regulatorias y mejorar las condiciones para la actividad empresarial y la innovación.

En octubre de 2024, el Consejo Europeo pidió a las instituciones de la UE, los Estados miembros y las partes interesadas que dieran prioridad a estos trabajos, en respuesta a los retos señalados en los informes de Enrico Letta, Mucho más que un mercado, y Mario Draghi, El futuro de la competitividad europea.

La Comisión Europea ha presentado doce paquetes ómnibus desde febrero de 2025 para simplificar la legislación vigente. El séptimo incluye dos propuestas diferenciadas: una centrada en el marco legislativo digital y otra en la aplicación de las normas armonizadas sobre inteligencia artificial.

Por su parte, la hoja de ruta «Una Europa, un mercado», firmada por los presidentes del Consejo de la UE, el Parlamento Europeo y la Comisión el 24 de abril de 2026, establece como objetivo completar los trabajos relativos a todos los paquetes de simplificación antes de que finalice 2027.

En conjunto, la reforma busca compatibilizar la reducción de la complejidad normativa con la protección de los derechos fundamentales, la seguridad jurídica y el desarrollo de una economía digital europea más competitiva.

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