El mercado mundial de ciberseguridad basada en IA alcanzará los 95.250 millones de dólares en 2031
- Ciberseguridad AAPP
La automatización de las operaciones de seguridad y la detección autónoma de amenazas impulsarán un negocio que crecerá con una tasa anual del 25%, según MarketsandMarkets. La consultora destaca también el potencial de la IA agéntica para acelerar la investigación y la respuesta ante incidentes.
El mercado mundial de ciberseguridad basada en inteligencia artificial crecerá desde los 31.250 millones de dólares previstos para 2026 hasta los 95.250 millones en 2031, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesto del 25% durante el periodo. Así lo estima MarketsandMarkets en su informe AI Cybersecurity Market, recientemente publicado.
Según la consultora, este crecimiento responde a la sofisticación de las amenazas digitales, la adopción de plataformas de seguridad basadas en IA y la necesidad de mejorar la capacidad de detección y respuesta de las organizaciones. La incorporación de tecnologías generativas y agentes de IA está acelerando, además, la transición desde herramientas tradicionales basadas en reglas hacia sistemas capaces de analizar comportamientos, investigar alertas y automatizar determinadas actuaciones de defensa.
La IA agéntica transforma las operaciones de seguridad
Uno de los principales motores del mercado es la aplicación de la IA a los centros de operaciones de seguridad (SOC). Estas tecnologías permiten automatizar tareas como la clasificación de alertas, la investigación de incidentes, la búsqueda de amenazas y la respuesta ante actividades sospechosas.
MarketsandMarkets destaca el potencial de la IA agéntica para ejecutar flujos de trabajo complejos con una intervención humana limitada. Estos sistemas pueden correlacionar información procedente de distintas fuentes, investigar señales de ataque y realizar acciones previamente definidas, lo que contribuye a reducir los tiempos de respuesta y la carga de trabajo de los analistas.
La consultora prevé que el segmento de automatización y orquestación de la seguridad sea el de mayor crecimiento por aplicación, con una tasa anual compuesta del 36,1% hasta 2031.
No obstante, la automatización no elimina la necesidad de supervisión humana. La validación de las decisiones, la gestión de los falsos positivos y el control de las acciones que pueden afectar a sistemas críticos seguirán siendo aspectos relevantes para la implantación de estas tecnologías.
La protección de entornos OT e IoT gana protagonismo
Por función de seguridad, el segmento de protección de tecnologías operativas (OT), Internet de las Cosas (IoT) y sistemas ciberfísicos registrará el mayor crecimiento, con una tasa anual compuesta prevista del 34,2%, según MarketsandMarkets.
La convergencia entre los entornos informáticos y operativos está ampliando la superficie de ataque de sectores como la industria, la energía, el transporte y otros servicios esenciales. En estos ámbitos, la IA puede ayudar a identificar comportamientos anómalos, detectar posibles intrusiones y priorizar incidentes sin depender exclusivamente de firmas o reglas estáticas.
Por su parte, las operaciones de seguridad y la respuesta ante incidentes figuran entre las funciones con mayor peso en el mercado. Las organizaciones recurren cada vez más a herramientas capaces de procesar grandes volúmenes de telemetría, correlacionar eventos y agilizar la investigación de amenazas.
La detección de amenazas y anomalías también tendrá un papel central, al permitir identificar desviaciones en el comportamiento de usuarios, dispositivos, aplicaciones y redes que podrían indicar una actividad maliciosa.
La falta de talento y los ataques contra la propia IA, entre los retos
Pese a las perspectivas de crecimiento, la adopción de estas soluciones se enfrenta a obstáculos. MarketsandMarkets identifica la escasez de profesionales con conocimientos combinados de IA y ciberseguridad, así como la complejidad de integrar estas herramientas con las infraestructuras existentes, entre los principales factores que pueden limitar su despliegue.
La consultora también señala los ataques adversarios contra los sistemas de IA como un riesgo creciente. La manipulación de entradas, la explotación de vulnerabilidades de los modelos y los ataques mediante instrucciones maliciosas pueden comprometer la fiabilidad de los mecanismos de defensa si no se aplican controles adecuados.
A ello se suman los falsos positivos y las respuestas incorrectas generadas por los sistemas automatizados. Por este motivo, la supervisión continua, las pruebas de seguridad y la validación de las decisiones serán fundamentales para mantener la eficacia de las plataformas.
En este contexto, el crecimiento previsto por MarketsandMarkets apunta a una transformación de las operaciones de ciberseguridad, en las que la IA dejará de limitarse al análisis de información para asumir un papel cada vez más activo en la investigación y respuesta ante amenazas. El reto para las organizaciones será aprovechar esa capacidad de automatización sin perder el control sobre las decisiones críticas.