"Debemos ayudar a que los estudiantes aprendan desde hoy a utilizar la IA de forma crítica, segura y responsable" Pedro Moreno, Microsoft
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Entrevistamos a Pedro Moreno, director de Educación preuniversitaria de Microsoft España, para conocer su punto de vista sobre la digitalización de la enseñanza, las tecnologías que hacen posible esta transformación. Además, nos habla sobre las innovaciones que impulsarán los nuevos modelos de enseñanza, como la inteligencia artificial o los Copilot+ PC, y sobre la propuesta de su compañía para el sector educativo.
¿Cómo ha avanzado tecnológicamente el sector educativo en los últimos años?
El sector educativo ha vivido una transformación muy profunda en los últimos años. La tecnología ha pasado de ser un recurso de apoyo a convertirse en una pieza esencial para enseñar, aprender, colaborar y gestionar los centros de forma más eficiente. Hoy las aulas ya no se limitan al espacio físico. Gracias a la nube y a plataformas como Microsoft 365 Educación, Microsoft Teams para Educación y OneNote Class Notebook, los docentes pueden compartir materiales, organizar actividades, mantener la continuidad pedagógica y fomentar la colaboración dentro y fuera del aula. Estas herramientas permiten modelos híbridos, aprendizaje basado en proyectos y trabajo cooperativo en entornos seguros y estructurados.
Pero el avance más importante no es solo tecnológico, sino competencial. La educación tiene ahora el reto de preparar a los alumnos para un mundo en el que la inteligencia artificial formará parte de prácticamente todas las profesiones. Según el informe Work Trend Index 2026 de Microsoft, el 60% de los profesionales españoles que utilizan IA afirma que ya realiza tareas que hace un año estaban fuera de su alcance gracias a estas herramientas. Para el ámbito educativo, este dato es muy relevante: si la IA ya está ampliando las capacidades de los profesionales, debemos ayudar a que los estudiantes aprendan desde hoy a utilizarla de forma crítica, segura y responsable.
La transformación digital de la educación, por tanto, no consiste únicamente en incorporar dispositivos o aplicaciones. Consiste en desarrollar nuevas formas de enseñar y aprender, en ayudar al profesorado a dedicar más tiempo al acompañamiento individualizado y en preparar al alumnado para una economía cada vez más impulsada por la IA.
¿Qué tecnologías son fundamentales para construir un ecosistema digital moderno en los centros educativos?
Un ecosistema educativo moderno debe construirse sobre cuatro pilares: una infraestructura digital segura, herramientas de colaboración en la nube, dispositivos adecuados y capacidades de inteligencia artificial integradas en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
La nube es la base que permite acceder a contenidos, aplicaciones y recursos desde cualquier lugar y dispositivo. Plataformas como Microsoft 365 Educación, Teams para Educación o OneNote facilitan la colaboración, la continuidad pedagógica y la implantación de metodologías activas dentro y fuera del aula.
Pero la gran transformación viene de la mano de la inteligencia artificial. Estamos pasando de entornos digitales que simplemente conectan personas y contenidos a entornos capaces de ayudar activamente a docentes y estudiantes a aprender mejor. Con Microsoft 365 Copilot, por ejemplo, un profesor puede crear planes de estudio, cuestionarios o materiales adaptados a distintos niveles de aprendizaje en cuestión de minutos, mientras que los estudiantes pueden reforzar conocimientos, organizar mejor su estudio y practicar conceptos a su propio ritmo. En Microsoft creemos que el objetivo de la IA en educación no debe ser únicamente ganar productividad, sino mejorar los resultados de aprendizaje, reforzar la comprensión y desarrollar capacidades como el pensamiento crítico, la creatividad o la resolución de problemas.
La IA también puede contribuir a una educación más inclusiva y personalizada, ayudando a atender la diversidad presente en el aula y permitiendo que el profesorado dedique más tiempo al acompañamiento individualizado. Desde Microsoft entendemos la IA como un copiloto para docentes y estudiantes, diseñado para ampliar sus capacidades y mejorar los resultados educativos. Además, es una herramienta clave para desarrollar competencias cada vez más demandadas en el mercado laboral.
Y hay un aspecto que consideramos absolutamente imprescindible: la seguridad. Los centros educativos gestionan información especialmente sensible y tienen la responsabilidad de proteger la privacidad de estudiantes, docentes y familias. Por eso cualquier estrategia de digitalización debe incorporar desde el principio capacidades avanzadas de identidad, protección de datos, gestión segura de accesos y cumplimiento normativo. En Microsoft creemos que la innovación educativa solo puede avanzar si está basada en la confianza, y esa confianza exige que la seguridad, la privacidad y el uso responsable de la inteligencia artificial formen parte del diseño de las soluciones, no sean elementos añadidos posteriormente. Microsoft 365 Copilot mantiene los compromisos de privacidad, seguridad y cumplimiento de Microsoft 365, y los datos utilizados por los usuarios no se emplean para entrenar los modelos de IA.
La industria TI ofrece aplicaciones y plataformas digitales en la nube para apoyar la enseñanza digital, en presencial y remoto. ¿Qué ventajas e inconvenientes plantean estas soluciones frente a desarrollos propios de los centros educativos?
Las plataformas en la nube ofrecen una ventaja clara: permiten a los centros educativos acceder a innovación continua sin tener que asumir por sí solos toda la complejidad tecnológica, de seguridad y mantenimiento.
El valor de soluciones como Microsoft 365 Educación no está solo en la productividad. Está en que integran colaboración, comunicación, almacenamiento, identidad, seguridad, accesibilidad e inteligencia artificial en un mismo entorno. Esto facilita que los centros puedan centrarse en su misión educativa, mientras cuentan con una plataforma actualizada, escalable y diseñada para proteger la información.
Los desarrollos propios pueden ser útiles para necesidades muy específicas, pero requieren inversión constante, equipos especializados y capacidad para mantenerse al día en ámbitos tan críticos como ciberseguridad, cumplimiento normativo, protección de datos o integración de inteligencia artificial. En educación, donde se trabaja con datos especialmente sensibles, la confianza no puede ser un añadido: debe estar incorporada desde el diseño.
Los estudiantes tienen a su alcance diferentes opciones de dispositivos: tablet, chromebook, portátiles convencionales y Copilot+ PC. Según la perspectiva de Microsoft, ¿qué ventajas y limitaciones presentan cada uno de ellos en las diferentes etapas formativas?
Desde Microsoft apostamos por ofrecer diversidad de opciones para adaptarnos a las necesidades de cada centro. Esto incluye tanto dispositivos Surface, diseñados para combinar movilidad, rendimiento, seguridad y experiencias de escritura e interacción natural, como una amplia gama de equipos Windows desarrollados por nuestro ecosistema de partners. Esta variedad permite a los centros elegir el formato y las prestaciones que mejor se ajusten a sus necesidades educativas.
Los nuevos Copilot+ PC representan además una evolución importante porque incorporan capacidades de inteligencia artificial integradas en el propio dispositivo. Esto abre la puerta a experiencias más avanzadas de productividad, accesibilidad, creatividad y aprendizaje asistido por IA, con mayor rendimiento y eficiencia. Para etapas como Secundaria, FP y Universidad, donde los estudiantes deben prepararse para entornos laborales cada vez más digitales, estos dispositivos permiten familiarizarse con nuevas formas de trabajar junto a la inteligencia artificial.
Además, en entornos educativos la seguridad es un requisito imprescindible. Los centros gestionan información especialmente sensible y tienen la responsabilidad de proteger los datos de estudiantes, docentes y familias. Por eso es fundamental contar con dispositivos y plataformas que incorporen capacidades avanzadas de protección de identidad, gestión segura de accesos, protección de datos y cumplimiento normativo desde el diseño. La innovación educativa solo puede avanzar si está basada en la confianza.
Lo importante es entender que el dispositivo no es un fin en sí mismo. Su valor depende de cómo se integra en la metodología docente, de qué competencias permite desarrollar y de cómo ayuda a que el aprendizaje sea más activo, inclusivo y conectado con la realidad profesional. En un contexto en el que la IA está transformando el trabajo y el aprendizaje, el objetivo debe ser que los estudiantes tengan acceso a herramientas que les permitan desarrollar las habilidades digitales y de inteligencia artificial que necesitarán en el futuro, siempre en un entorno seguro y responsable.
¿Cómo puede ayudar la inteligencia artificial en la educación? ¿Qué riesgos plantea y cómo debería orquestarse su uso en la enseñanza?
Estamos entrando en una nueva fase de la IA en educación. La conversación ya no es solo cómo utilizar estas herramientas para ser más productivos, sino cómo emplearlas para mejorar realmente el aprendizaje. Según el informe AI in Education 2026 de Microsoft, el uso de IA en educación ya está ampliamente extendido: el 92% de estudiantes y líderes educativos, y el 88% de educadores, han utilizado IA con fines relacionados con la educación. El reto ahora es asegurar que ese uso apoye el aprendizaje, la comprensión y el pensamiento crítico, y no solo la rapidez o la eficiencia.
La formación en inteligencia artificial es ya una necesidad del presente, no del futuro. Si queremos preparar a los estudiantes para un mercado laboral en plena transformación, debemos ayudarles a desarrollar desde la escuela las competencias que les permitirán trabajar de forma eficaz junto a la IA.
La inteligencia artificial puede contribuir al desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas, la comunicación o la capacidad para analizar y validar información. De hecho, el último Work Trend Index de Microsoft muestra que el 86% de los usuarios españoles utiliza las respuestas generadas por IA como punto de partida y no como una solución definitiva, manteniendo la responsabilidad sobre el análisis, la validación y las decisiones finales.
Precisamente esas capacidades humanas serán cada vez más valiosas. En un entorno donde la IA puede ayudar a generar contenido o acelerar determinadas tareas, el verdadero valor diferencial estará en saber formular buenas preguntas, interpretar resultados, detectar errores, aportar contexto y tomar decisiones informadas. Por eso creemos que la alfabetización en IA debe formar parte de la educación del siglo XXI de la misma manera que en su momento hablamos de alfabetización digital.
Además, los propios educadores y estudiantes son conscientes de esta necesidad. Según el informe AI in Education 2026 de Microsoft, el 66% de los docentes y el 52% de los estudiantes quieren recibir formación periódica en inteligencia artificial, y el 87% de los educadores y responsables educativos considera que saber utilizar la IA de forma eficaz y responsable será importante para el futuro de los estudiantes.
¿Cuál es la propuesta de Microsoft para la enseñanza digital?
En Microsoft creemos que la enseñanza digital no consiste simplemente en incorporar más tecnología a las aulas, sino en ayudar a que cada estudiante pueda desarrollar todo su potencial y adquirir las competencias que necesitará en una economía cada vez más impulsada por la inteligencia artificial.
La conversación ya no es si debemos utilizar IA en educación, sino cómo hacerlo para mejorar los resultados de aprendizaje, desarrollar el pensamiento crítico y preparar a los estudiantes para un futuro en el que la IA formará parte de prácticamente todas las profesiones. La gran pregunta ya no es cómo introducir la IA en las aulas, sino cómo utilizarla para mejorar los resultados de aprendizaje. En Microsoft creemos que el futuro pasa por experiencias que ayuden a los estudiantes a comprender mejor, pensar de forma más crítica y aprender con mayor autonomía, combinando el potencial de la inteligencia artificial con la supervisión y el acompañamiento del profesorado.
Junto a la tecnología, la capacitación es una parte esencial de nuestra propuesta. La inteligencia artificial solo desplegará todo su potencial si docentes, estudiantes y equipos directivos cuentan con las competencias necesarias para utilizarla bien. Por eso Microsoft ha lanzado en España un programa de formación gratuita para docentes, impartido por Founderz, centrado en productividad docente, personalización del aprendizaje, integración ética de la IA y pautas de privacidad y protección de datos. El programa incluye el Educators Hub, una comunidad para que los docentes compartan experiencias, recursos, buenas prácticas y casos de uso de IA en educación.