La construcción acelera su transición hacia la IA industrial
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El 89% de las compañías del sector que ya utilizan IA asegura haber mejorado su rentabilidad, con avances significativos en eficiencia y reducción de costes. Se anticipa un 2026 marcado por una industria más conectada, resiliente y preparada para afrontar retos de productividad y sostenibilidad.
En un contexto global marcado por la volatilidad, la construcción y la ingeniería, sectores altamente dependientes de márgenes por proyecto, necesitan anticiparse a riesgos y desviaciones. Y la IA se posiciona como un aliado estratégico para reforzar la resiliencia del negocio.
El informe de tendencias y predicciones de IFS 2026 sitúa al sector de la construcción y la ingeniería como uno de los más avanzados en la adopción de inteligencia artificial. Según el documento, el 91% de las compañías prevé incrementar su inversión en IA en 2026, un dato que confirma la madurez creciente de una industria tradicionalmente marcada por la complejidad operativa.
Esta evolución no surge de la nada. IFS recuerda que “el 63% de las empresas de construcción e ingeniería tenía previsto adoptar un nuevo sistema ERP en un plazo de uno o dos años”, un paso clave para escalar el uso de la IA y unificar datos en plataformas más modernas y preparadas para el futuro.
La IA ya genera resultados
El informe destaca que las compañías que han adoptado IA de forma temprana están obteniendo beneficios tangibles. El 89% afirma haber incrementado su rentabilidad, y los datos muestran mejoras significativas en áreas estratégicas: un 44% por encima de la media intersectorial en eficiencia operativa, un 42% de reducción en costes de suministro y un 36% menos en gastos de proyectos.
Los principales usos actuales de la IA en el sector se concentran en la ejecución de proyectos (62%) y la inteligencia empresarial (59%), dos ámbitos donde la automatización y el análisis avanzado de datos permiten anticipar desviaciones, optimizar recursos y mejorar la toma de decisiones.
Las empresas prevén que los mayores beneficios de la IA se concentrarán en la ejecución de proyectos (41%) y el aumento de la rentabilidad (36%), dos áreas críticas para mantener la competitividad en un entorno de costes crecientes y presión regulatoria.
IFS anticipa que 2026 será un año decisivo para el sector, con una industria más digitalizada, conectada y preparada para afrontar los retos de productividad, sostenibilidad y complejidad operativa. La combinación de IA, datos en tiempo real y plataformas ERP componibles permitirá a las empresas avanzar hacia modelos más ágiles y orientados al valor.