La digitalización avanza con fuerza en el rural gallego y reduce la brecha con las áreas urbanas
- Sociedad Digital
Más del 95% de las personas del rural de entre 16 y 54 años utilizan dispositivos electrónicos y el porcentaje es del 74,7% en el caso de las personas de entre 65 y 74 años. Prácticamente todas las personas de estas zonas de entre 16 y 54 años usan internet. Cerca del 95% de las personas de mediana edad (25-34 años) compran a través de comercio electrónico.
El uso de internet es ya prácticamente universal en el rural de Galicia entre la población de 16 a 54 años, y más del 91% de los hogares de estas zonas dispone de servicios de banda ancha. Así lo recoge el informe Galicia Digital: La modernización tecnológica en el rural – Edición 2024, elaborado por el Observatorio de la Sociedad de la Información y la Modernización de Galicia (OSIMGA).
El estudio confirma que la conectividad y los usos digitales continúan creciendo de manera sostenida en los ayuntamientos rurales, acortando de forma progresiva la distancia con el entorno urbano. El análisis aborda aspectos como la dotación informática en los hogares, la contratación de internet y banda ancha, los usos de la red, el comercio electrónico y la relación digital con la Administración pública. Para ello, se apoya en los microdatos de la Encuesta Estructural a Hogares del Instituto Gallego de Estadística (IGE) y en la clasificación del grado de urbanización alineada con la metodología de Eurostat.
En los últimos años, los hogares rurales gallegos han incrementado notablemente su equipamiento tecnológico. La presencia de ordenadores, tanto de sobremesa como portátiles, así como de otros dispositivos como tabletas, es cada vez más habitual y se aproxima a los niveles de las zonas urbanas. Esta evolución confirma el avance de la digitalización en el rural, aunque persisten diferencias internas que conviene tener en cuenta.
La conectividad se ha consolidado en 2024 como un servicio esencial. La contratación de internet y banda ancha alcanza por primera vez el 91,9% de los hogares rurales, una cifra histórica que acerca estos territorios a la media gallega, situada en el 95,5%. En los hogares con tres o más personas, la contratación supera el 98%, mientras que en los hogares unipersonales desciende hasta el 78,5%, lo que refleja tanto la generalización del servicio como su margen de crecimiento.
El informe también destaca el papel de la juventud rural en el uso avanzado de internet. No se aprecia brecha de género, ya que el porcentaje de personas usuarias es prácticamente idéntico entre hombres y mujeres, con una ligera ventaja femenina: el 90,6% de las mujeres del rural utiliza internet. Las diferencias más relevantes se observan por edad. Entre los 16 y los 44 años, más del 99% declara usar la red, y entre los 45 y los 54 años la cifra se mantiene en un elevado 97,2%. A partir de los 55 años el uso desciende hasta el 89,7%, y en el grupo de 65 a 74 años se sitúa en el 63,6%, confirmando que la edad sigue siendo el principal factor de desigualdad digital.
El comercio electrónico continúa ganando terreno: el 56,2% de la población rural realiza compras por internet, 3,5 puntos más que el año anterior, y entre las personas menores de 45 años el porcentaje supera ya el 80%. Asimismo, el 82,1% de quienes viven en el rural interactuó con la Administración pública a través de internet, con tasas superiores al 56% en todos los tramos de edad, lo que evidencia la consolidación de la e-administración también fuera de las áreas urbanas.