La Comisión Europea impulsa una nueva Ley de Redes Digitales para reforzar la conectividad en la UE
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La propuesta de la Digital Networks Act persigue modernizar y armonizar la regulación europea, atraer inversiones en redes avanzadas de fibra y móviles, reforzar el mercado único de la conectividad y acelerar la transformación digital de la Unión Europea en beneficio de ciudadanos y empresas.
La Comisión Europea ha presentado la Ley de Redes Digitales (Digital Networks Act, DNA), una iniciativa destinada a modernizar, simplificar y armonizar la normativa de la Unión Europea en materia de redes de conectividad. La propuesta responde a la necesidad de actualizar el marco regulatorio vigente para crear un entorno que incentive la inversión de los operadores en infraestructuras avanzadas de fibra óptica y redes móviles de alta capacidad.
Estas redes son un pilar esencial para el desarrollo y despliegue de tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial, la computación en la nube, el espacio o los servicios digitales avanzados. Garantizar una conectividad de alta calidad y ampliamente disponible para ciudadanos y empresas en toda la UE es, según la Comisión, una condición clave para reforzar la competitividad europea y avanzar en la transformación digital.
La futura Ley de Redes Digitales sustituirá al actual Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas, vigente desde 2018, y sentará las bases de un ecosistema digital más integrado, seguro y resiliente. Además, contribuirá a una mayor adopción de tecnologías emergentes, en beneficio directo de la ciudadanía y del tejido productivo europeo.
Un mercado único europeo de la conectividad
Uno de los principales objetivos de la DNA es reducir la fragmentación del sector de las comunicaciones electrónicas y avanzar hacia un auténtico mercado único de la conectividad. Para ello, la propuesta plantea una mayor armonización normativa y la simplificación de los procedimientos transfronterizos, con el fin de facilitar que los operadores crezcan, innoven y operen a escala europea.
Entre las medidas previstas se incluye la posibilidad de que las empresas presten servicios en toda la UE registrándose en un único Estado miembro, así como el impulso a servicios paneuropeos de comunicaciones por satélite mediante un marco común de autorización del espectro a nivel europeo. Asimismo, se refuerza la coherencia regulatoria en la gestión del espectro nacional, con licencias de mayor duración y renovables por defecto, y se promueve un uso más eficiente del espectro bajo el principio de “úselo o compártalo”.
La propuesta también introduce un mecanismo voluntario de cooperación entre los proveedores de conectividad y otros actores del ecosistema digital, como los proveedores de contenidos, aplicaciones y servicios en la nube.
Transición hacia redes de conectividad avanzada
La Comisión considera que las redes de cobre heredadas ya no se ajustan al objetivo de generalizar el acceso a tecnologías innovadoras en toda la Unión. Por ello, la DNA establece la obligación de elaborar planes nacionales de transición para eliminar progresivamente estas infraestructuras y avanzar hacia redes de conectividad avanzada entre 2030 y 2035. Los Estados miembros deberán presentar sus planes en 2029, incorporando salvaguardias para proteger a los consumidores, como una información clara y oportuna sobre las desconexiones y la garantía de continuidad del servicio.
Simplificación normativa e impulso a la inversión
La Ley de Redes Digitales moderniza el marco regulatorio con el objetivo de reducir la carga administrativa y las obligaciones de información, permitiendo a las empresas concentrar sus recursos en la inversión y la innovación. Al mismo tiempo, introduce una mayor flexibilidad en las relaciones entre operadores, manteniendo un elevado nivel de protección de los derechos de los consumidores.
Conectividad segura, resiliente y neutral
La propuesta refuerza la seguridad y la resiliencia de las redes europeas al limitar las dependencias críticas dentro del ecosistema de conectividad y fomentar la cooperación a escala de la UE. Incluye un plan de preparación europeo frente a riesgos crecientes, como catástrofes naturales o interferencias extranjeras, y establece criterios de seguridad y resiliencia en los mecanismos comunes de selección de servicios paneuropeos de comunicaciones por satélite.
La DNA mantiene plenamente los principios de neutralidad de la red e introduce mecanismos para clarificar la aplicación de las normas de Internet Abierta en servicios innovadores, con el fin de ofrecer mayor seguridad jurídica. También contempla fórmulas voluntarias de cooperación en ámbitos como la interconexión IP, la eficiencia del tráfico y otras áreas emergentes.
Próximos pasos y contexto
La propuesta legislativa será ahora examinada por el Parlamento Europeo y el Consejo para su debate y aprobación. La iniciativa se enmarca en las conclusiones del Libro Blanco de la Comisión publicado en febrero de 2024 sobre las necesidades de infraestructura digital de Europa y en las prioridades marcadas en el discurso sobre el Estado de la Unión de 2025, en el que la presidenta Ursula von der Leyen subrayó la importancia de completar el Mercado Único de la conectividad antes de 2028 e impulsar la inversión en tecnologías transformadoras.