Castilla-La Mancha redefine el control del gasto público con un modelo digital integrado

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Un caso de éxito que demuestra cómo la reingeniería de procesos, la centralización de la información y el uso estratégico del dato permiten transformar la fiscalización pública, reducir tiempos de tramitación y avanzar hacia un modelo más eficiente, transparente y orientado al análisis.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha llevado a cabo, tras un análisis de Penteo, el desarrollo e implantación del denominado Escritorio de Intervención, una solución que redefine de forma integral el modelo de gestión y control del gasto público, con la colaboración de Accenture.

El proyecto responde a la necesidad de evolucionar desde un entorno fragmentado, con procesos manuales y sistemas independientes, hacia un modelo digital, conectado y basado en datos. La gestión de recursos en áreas como sanidad, educación o servicios sociales exige mecanismos de control cada vez más sólidos, capaces de adaptarse a mayores exigencias normativas y de transparencia.

 

De un modelo fragmentado a una gestión unificada

Antes de la implantación, la organización operaba con múltiples herramientas diferenciadas por consejería, lo que generaba duplicidades, dificultades de coordinación y una visión parcial de los expedientes en los procesos de fiscalización.

La transformación se ha apoyado en tres ejes principales:

-     Rediseño de procesos, situando el dato en el centro del ciclo del gasto
-     Incorporación de una plataforma tecnológica común para la gestión de expedientes
-     Evolución organizativa y cultural, con la implicación de todos los perfiles participantes

El Escritorio de Intervención actúa como una plataforma colaborativa que centraliza la información, facilita la interacción entre gestores e interventores y mejora la trazabilidad de cada expediente, simplificando las tareas de control.

 

Despliegue progresivo y enfoque en la experiencia de uso

La implantación se ha realizado de forma gradual, combinando el rediseño organizativo con el desarrollo tecnológico y su adopción por fases en las distintas consejerías.

Uno de los factores clave ha sido el diseño de una herramienta accesible e intuitiva, que favorece su uso sin necesidad de procesos formativos complejos. Este enfoque se ha complementado con acompañamiento continuo a los equipos, facilitando la adaptación al nuevo modelo de trabajo.

 

Resultados: eficiencia operativa y mayor capacidad analítica

La adopción del nuevo sistema ha generado mejoras significativas en la gestión del gasto público:

-     Reducción superior al 50% en los tiempos de tramitación, pasando de cerca de 10 días a aproximadamente 4,5
-     Eliminación de unos 300.000 documentos contables al año, sustituidos por un modelo digital unificado
-     Incremento de la capacidad de análisis, al liberar recursos y orientarlos a tareas de mayor valor

Este avance permite evolucionar hacia un modelo de control más estratégico, basado en el análisis de riesgos y en una mayor profundidad en la evaluación de la información.

Desde la Intervención General se destaca que este enfoque supone un cambio estructural en la forma de gestionar el gasto público, al integrar eficiencia operativa, transparencia y capacidad de adaptación.

 

Un referente para otras administraciones

El modelo ha despertado el interés de otras comunidades autónomas, lo que favorece la compartición de buenas prácticas y la construcción de soluciones comunes en el ámbito público.

Además, la iniciativa ha recibido distintos reconocimientos en materia de innovación y calidad de los servicios públicos. La evolución del sistema continúa con la incorporación de nuevas capacidades analíticas y funcionalidades avanzadas orientadas a automatizar tareas y reforzar la toma de decisiones.