La automoción acelera la adopción de la inteligencia artificial agéntica
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Mientras casi siete de cada diez organizaciones ya la utilizan o la están probando, la mayoría sigue enfrentándose a desafíos relacionados con la gobernanza, la trazabilidad, la calidad de los datos y la definición de responsabilidades. Solo un 5% de las empresas ha madurado su gobernanza.
Las empresas del sector de la automoción están incorporando la inteligencia artificial agéntica a un ritmo acelerado. Según el informe “Rewiring automotive product development: how organizations can pull ahead in the AI race”, elaborado por el Capgemini Research Institute, el 68% de las organizaciones ya utiliza esta tecnología o desarrolla proyectos piloto para aplicarla al desarrollo de productos.
El estudio revela que el 33% de las empresas ya emplea IA agéntica en entornos operativos, mientras que otro 35% se encuentra en fase de pruebas o implantación piloto. Además, la adopción en actividades de ingeniería no centrales podría pasar del 26% actual al 68% en los próximos dos o tres años.
Pese a este avance, el informe advierte de una importante brecha entre adopción y madurez. Solo el 5% de las organizaciones afirma disponer de una gobernanza de IA plenamente desarrollada, una carencia que plantea riesgos en ámbitos como la trazabilidad, la calidad de los datos, la supervisión de decisiones y la responsabilidad sobre los resultados generados por IA.
Los líderes ya obtienen ventajas competitivas medibles
La investigación identifica un grupo de compañías que está logrando rentabilizar la IA de forma significativamente superior al resto. Estas organizaciones, catalogadas como líderes en generación de valor, registran ciclos de desarrollo un 17% más rápidos, incrementos del 19% en la productividad de ingeniería y una reducción del 19% en el tiempo de comercialización de nuevos productos.
Según el informe, la diferencia no reside únicamente en el uso de la IA, sino en factores como la calidad de los datos, la existencia de modelos de gobernanza bien definidos, objetivos de negocio claros y procesos organizativos más maduros.
Además, el 83% de los ejecutivos considera que la IA agéntica permitirá liberar a los ingenieros de tareas administrativas y de coordinación para que puedan concentrarse en actividades de mayor valor técnico.
Estados Unidos y Europa lideran la madurez estratégica
El informe muestra diferencias significativas entre regiones. Entre los fabricantes de automóviles (OEM) de Estados Unidos, el 53% ya está implementando iniciativas de inteligencia artificial, mientras que en Europa la cifra alcanza el 46%. Además, el 18% de los fabricantes estadounidenses y el 16% de los europeos afirman contar con una estrategia integral y transversal de IA.
China presenta una elevada actividad de implantación, con un 40% de organizaciones en fase de ejecución, aunque solo el 7% declara haber alcanzado niveles avanzados de madurez estratégica. En el resto de Asia-Pacífico, los niveles de implementación son todavía más reducidos.
Para Laurence Noël, directora global del sector de automoción en Capgemini, “la IA agéntica está generando una nueva brecha competitiva dentro de la industria. Las compañías más avanzadas están rediseñando procesos, reforzando la colaboración entre socios y construyendo bases de datos más fiables para integrar la IA de forma efectiva en los procesos de ingeniería”.
Uno de los grandes desafíos detectados por el estudio es la confianza en los sistemas de IA. Los ejecutivos muestran un mayor grado de comodidad cuando la inteligencia artificial se utiliza en fases tempranas de investigación y diseño conceptual, donde el nivel de confianza alcanza el 59%. Sin embargo, esa confianza cae hasta el 40% cuando la IA participa en actividades de desarrollo con impacto directo sobre la ingeniería, la calidad del producto o la seguridad.
Según el informe, muchas organizaciones todavía no disponen de los mecanismos de evidencia, trazabilidad y responsabilidad necesarios para desplegar estas tecnologías a gran escala en procesos críticos.
El vehículo conectado genera datos, pero no siempre mejoras
La investigación también pone de relieve una limitación importante en la capacidad de las empresas para transformar los datos procedentes de vehículos conectados en mejoras reales para los productos existentes.
El 64% de las organizaciones reconoce que el conocimiento obtenido de los vehículos en circulación se utiliza principalmente para diseñar futuros modelos, en lugar de para mejorar los automóviles que ya están operativos.
Además, las actualizaciones OTA (Over The Air) continúan concentrándose en ámbitos como navegación y ciberseguridad, mientras que son menos frecuentes las modificaciones relacionadas con funciones de conducción o capacidades avanzadas de asistencia al conductor.
El estudio concluye que los principales obstáculos para escalar la inteligencia artificial ya no son tecnológicos, sino organizativos. Seis de cada diez directivos consideran que los retrasos en la adopción están provocados por ineficiencias de proceso más que por limitaciones técnicas. Además, el 45% admite no disponer todavía de una estrategia o hoja de ruta de IA aplicada al desarrollo de productos.
La colaboración entre fabricantes, proveedores y socios tecnológicos también emerge como una asignatura pendiente. Solo el 30% de las organizaciones afirma disponer de modelos de codesarrollo basados en métricas compartidas, mientras que apenas un 10% ha establecido responsabilidades conjuntas sobre el ciclo de vida completo de los productos dentro de su ecosistema.
Según Capgemini, la capacidad para coordinar a todos los actores de la cadena de valor será uno de los factores decisivos para convertir la IA agéntica en una ventaja competitiva sostenible.