El IoT puede impulsar hasta un 25% la producción y la productividad industrial
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Los principales beneficios incluyen transmisión de datos en tiempo real, automatización avanzada, análisis de datos y servicios cloud. La integración entre IoT e inteligencia artificial se perfila como uno de los principales factores de crecimiento.
La transformación digital de la industria avanza impulsada por tecnologías capaces de conectar máquinas, procesos y personas dentro de entornos cada vez más inteligentes. Entre ellas, el Internet de las Cosas se ha convertido en una de las herramientas más relevantes para optimizar operaciones, mejorar la toma de decisiones y aumentar la eficiencia de las plantas de producción.
Según 1NCE, la combinación de sensores conectados, análisis de datos en tiempo real, servicios cloud e inteligencia artificial puede elevar la producción industrial entre un 10% y un 25%, dependiendo del sector y del nivel de implantación alcanzado.
Una tecnología capaz de adaptarse a cualquier industria
Una de las principales fortalezas del IoT es su capacidad para adaptarse a realidades industriales muy diferentes. Las aplicaciones de esta tecnología abarcan desde sectores tradicionales como la industria textil, el calzado, la madera, el mueble o la metalurgia, hasta actividades más intensivas en innovación como la automoción, la industria química, la farmacéutica, la alimentación o la fabricación de equipos de transporte.
Además, el Internet de las Cosas está desempeñando un papel cada vez más relevante en sectores altamente especializados como las energías renovables, la biotecnología, la microelectrónica y las tecnologías de la información y las comunicaciones.
La posibilidad de conectar activos, recopilar información en tiempo real y utilizar esos datos para optimizar procesos productivos permite que una misma tecnología pueda aportar valor en contextos industriales muy distintos.
Uno de los pilares de la propuesta de valor del IoT industrial es la capacidad de capturar información en el mismo momento en que se produce. La disponibilidad de datos en tiempo real permite detectar desviaciones, anticipar incidencias y adaptar procesos antes de que los problemas afecten a la producción.
Este acceso inmediato a la información facilita una gestión más dinámica de las operaciones y mejora la capacidad de respuesta ante cambios en la demanda, incidencias técnicas o necesidades de mantenimiento.
Según los datos aportados por la compañía, el uso de tecnologías conectadas puede aumentar entre un 8% y un 25% la productividad de los trabajadores industriales. La disponibilidad de información actualizada sobre instalaciones, equipos y procesos permite que los empleados identifiquen con mayor rapidez las tareas que requieren intervención humana y actúen de forma más eficiente.
Además, la monitorización en tiempo real del rendimiento de los equipos facilita una gestión más ágil de incidencias y de operaciones de mantenimiento, contribuyendo a reducir tiempos de inactividad y mejorar el aprovechamiento de los recursos disponibles.
Automatización avanzada y análisis de datos
Otra de las áreas donde el IoT está generando un impacto significativo es la automatización. Según explica 1NCE, las tecnologías conectadas permiten automatizar tareas repetitivas y ajustar los procesos de producción de forma continua en función de las condiciones detectadas por sensores y sistemas de monitorización.
A ello se suma la capacidad de analizar grandes volúmenes de información procedente de equipos, líneas de fabricación y sistemas operativos. Este análisis permite identificar patrones de comportamiento, optimizar el rendimiento de los activos industriales y mejorar la planificación de las operaciones.
Uno de los ámbitos donde se observa un mayor potencial es en la convergencia entre Internet de las Cosas e inteligencia artificial. Mientras el IoT se encarga de recopilar y transmitir datos en tiempo real desde el entorno industrial, la IA utiliza esa información para identificar patrones, generar predicciones y recomendar acciones orientadas a mejorar la eficiencia o prevenir incidencias.