"El Congreso ya no es un evento solo de tecnología, es un evento de negocio", Alberto Pascual, Asociación @aslan
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El presidente de la Asociación @Aslan, Alberto Pascual, analiza el crecimiento del Congreso Aslan y defiende la necesidad de conectar tecnología, negocio y estrategia en un contexto marcado por la inteligencia artificial, la ciberseguridad y los desafíos geopolíticos.
Las cifras de cierre del evento dan muestra del impacto del Congreso, pero para Alberto Pascual, es algo más que un dato cuantitativo, “es un termómetro de lo cualitativo”, asegura. El evento, que reúne a más de 150 expositores y a los principales actores del ecosistema tecnológico, refleja una evolución que va mucho más allá del crecimiento en asistencia.
Ese cambio tiene que ver con una transformación profunda del propio concepto del Congreso. Lo que durante años fue “una conversación de tecnólogos para tecnólogos” se ha convertido en un espacio donde convergen perfiles estratégicos. “Hemos sabido involucrar a quienes marcan la estrategia y deciden las inversiones, tanto en el sector privado como en el público”, explica Alberto Pascual. La presencia de miembros de consejos de administración y representantes políticos ha enriquecido el debate y ha ampliado el impacto del encuentro.
Este viraje responde, según el presidente de @Aslan, a una obsesión clara: dotar de sentido práctico a la tecnología. “Todo acto debe tener una estructura: visión, para anticipar tendencias; retos, para entender el contexto; y solución, para aplicar la tecnología a problemas reales”, subraya. En este enfoque, la innovación deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en una herramienta para transformar el negocio.
Un nodo clave para el ecosistema
El Congreso Aslan se posiciona así como un nodo clave en un ecosistema cada vez más complejo. Alberto Pascual describe un escenario en el que la tecnología, aunque más sencilla para el usuario final, es cada vez más sofisticada en su arquitectura interna. “Ese puzle tecnológico es tan complejo que resulta inviable que una única compañía tenga todas las capacidades necesarias”, afirma. De ahí “la importancia de generar espacios de colaboración donde las empresas puedan identificar socios complementarios bajo un marco de confianza”.
En este contexto, los grandes ejes del Congreso reflejan las preocupaciones globales. La productividad emerge como una prioridad estratégica, especialmente en Europa. “El estado de bienestar es insostenible si no somos capaces de aumentar la productividad”, advierte nuestro interlocutor, quien señala a la inteligencia artificial, más allá de su vertiente generativa, como una palanca clave para lograrlo.
Junto a ello, el entorno geopolítico introduce nuevas capas de riesgo. La ciberseguridad sigue siendo esencial, pero ya no es suficiente. “No basta con prevenir; hay que ser resilientes y capaces de recuperarse rápidamente tras un ataque”, señala. A este debate se suma el de la soberanía tecnológica, en un mundo cada vez más multipolar donde evitar dependencias críticas se convierte en una prioridad estratégica.
La administración pública, por su parte, avanza, pero aún con recorrido por delante. Pascual reconoce progresos, aunque apunta a un desfase respecto al sector privado. “Todavía hablamos de digitalización cuando las empresas ya están en transformación digital”, indica. La complejidad estructural del sector público exige, en su opinión, una reingeniería de procesos que acompañe a la adopción tecnológica.
Más allá del Congreso
Más allá del Congreso, la actividad de la asociación no se detiene. Con más de 60 iniciativas anuales, @Aslan apuesta por un modelo continuo de divulgación y conexión entre actores. Entre las novedades destaca la creación de un premio para directivos con “ADN tecnológico”, una iniciativa que busca reconocer a aquellos líderes que integran la tecnología en la estrategia empresarial. “Es una herramienta que nos pedían los propios CIO y CISO”, explica Alberto Pascual.
En paralelo, la asociación refuerza su apuesta por la formación y el diálogo entre oferta y demanda tecnológica. “No solo necesitamos talento en la ejecución, también en la dirección”, subraya. La combinación de foros, encuentros sectoriales y actividades de networking responde a una idea central: en un entorno de creciente complejidad, la colaboración ya no es opcional, sino imprescindible.