El 84% de los CIO ha cancelado proyectos de IA por culpa de sistemas heredados

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GFT inteligencia artificial

La infraestructura obsoleta, el temor a una burbuja de inteligencia artificial, la incertidumbre geopolítica y la desconfianza sobre el impacto en las plantillas están frenando el avance de la tecnología en empresas de 19 países, incluido España, según GFT.

La inteligencia artificial avanza, pero no al ritmo que muchos directivos desearían. Un nuevo estudio global de GFT Technologies, basado en encuestas a 945 CIO y CTO de empresas con más de 500 millones de dólares de facturación, revela que el 84% de los líderes tecnológicos ha tenido que cancelar un piloto o proyecto de IA debido a las limitaciones de sus sistemas heredados.

El informe, realizado por Wakefield Research en 19 países, entre ellos España, muestra que la infraestructura legacy se ha convertido en uno de los principales frenos para la innovación en IA, junto con la incertidumbre regulatoria, el temor a una burbuja de inversión y la creciente presión personal sobre los responsables tecnológicos.

 

La infraestructura obsoleta es el obstáculo que más pesa

Los CIO y CTO consultados coinciden en que los sistemas obsoletos dificultan el progreso de la IA y elevan los riesgos de seguridad. El 84% ha cancelado proyectos de IA por limitaciones de infraestructura y el 93% cree que ejecutar IA sobre sistemas legacy sin modernizar provocará una crisis de seguridad en toda la organización.

“No se puede construir una estrategia de IA de futuro sobre una infraestructura del pasado”, afirma Manuel Lavín, director ejecutivo de GFT Europa y CEO de GFT España. “En España vemos que esta necesidad de modernización está ganando peso en las decisiones estratégicas”.

El estudio detecta asimismo un creciente escepticismo sobre el retorno real de la IA. El 89% teme que la inversión global en IA esté creciendo más rápido que el valor empresarial que puede generar. Este desequilibrio alimenta la percepción de una posible “burbuja de IA”, especialmente en organizaciones que aún no han logrado escalar proyectos con resultados tangibles.

Las tensiones internacionales y las restricciones gubernamentales al acceso a modelos de IA están reconfigurando la estrategia de proveedores. El 99% considera crítico no depender de un único proveedor de IA, tras episodios como la disputa entre EE.UU. y Anthropic por los modelos Mythos y Fable.

Por su parte, el 42% prefiere construir internamente su infraestructura de IA en lugar de adquirirla externamente. La incertidumbre regulatoria y geopolítica está llevando a las empresas a reforzar su autonomía tecnológica.

 

Desconfianza sobre el impacto de la IA en las plantillas

El discurso empresarial sobre la IA y el empleo también genera dudas. El 91% cree que algunas empresas cotizadas están utilizando la IA como argumento para justificar cambios en plantilla cuyo objetivo real es impulsar el precio de sus acciones.

Además, los líderes tecnológicos sienten una presión creciente. El 89% teme que una decisión errónea al escalar la IA pueda poner en riesgo su propio puesto, y solo 20% considera que el resto de la alta dirección comprende plenamente los riesgos de ejecutar IA sobre sistemas legacy.

El análisis de GFT señala que muchas empresas están escalando la IA más rápido de lo que su infraestructura puede soportar. Esto provoca fallos repetidos de proyectos, dependencia excesiva de proveedores, riesgos de seguridad y mayor presión sobre los CIO y CTO.

Aun así, la adopción sigue acelerándose. Las organizaciones que están obteniendo valor real tratan la IA como el resultado de una inversión deliberada desde la base, no como una capa añadida sobre sistemas antiguos.

“La presión por mostrar resultados en IA es real, pero avanzar más rápido que la infraestructura solo traslada el riesgo”, afirma Marco Santos, CEO Global de GFT Technologies. “Construir primero la base es lo que hace que el valor y la velocidad posteriores sean sostenibles”.

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