Agentes de IA, criptografía post-cuántica y ciberseguridad definirán el rumbo tecnológico en 2026

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0628 Tecnologia

El avance de la computación cuántica amenaza los sistemas de cifrado actuales, mientras la explosión de agentes de IA redefine modelos de negocio. La falta de regulación efectiva y la necesidad de talento especializado convierten la ética, la transparencia y el reskilling en prioridades estratégicas para el sector.

El sector tecnológico vive un momento de inflexión. La inteligencia artificial, la geopolítica del chip y la aceleración de la computación cuántica están reconfigurando el panorama global. En este contexto, Grupo Aire ha publicado un análisis sobre la evolución de las tendencias de 2025 y los desafíos que marcarán 2026. Zigor Gaubeca, CIO de Grupo Aire, repasa los fenómenos que ya están transformando el sector y anticipa un 2026 en el que la ciberseguridad, la ética de la IA y la adaptación a nuevas criptografías serán elementos decisivos.

 

La explosión de los agentes de IA autónomos

Lo que en 2025 era una tendencia emergente se ha convertido en una realidad masiva. Los agentes de IA autónomos han pasado de ser herramientas de nicho a estar al alcance de cualquier usuario, impulsados por lanzamientos de OpenAI, Anthropic o Perplexity.

Ejemplos como el navegador “Comet”, capaz de automatizar compras en Amazon, ilustran un cambio profundo en el que los agentes autónomos redefinirán modelos de negocio, especialmente los basados en publicidad y consumo digital. Su accesibilidad masiva generará controversias regulatorias y éticas, y, para 2026, su consolidación será uno de los vectores de transformación más relevantes.

 

Criptografía post-cuántica: de amenaza futura a urgencia inmediata

La computación cuántica avanza más rápido de lo previsto. Google, Microsoft e IBM aceleran desarrollos que ponen en riesgo los sistemas de cifrado actuales. Y es que los datos robados hoy, aunque cifrados, podrían ser descifrados en el futuro. La criptografía post-cuántica (PQC) se convierte en una prioridad estratégica.

En 2026, la inversión en PQC será crítica en ciberseguridad, espionaje y protección de infraestructuras.

 

La geopolítica del chip abre una carrera por la supremacía

2025 ha confirmado la hegemonía de NVIDIA, pero también la ofensiva de Google, AMD e Intel con sus propios procesadores optimizados para IA. La tendencia muestra que el procesamiento se desplaza de grandes centros de datos a dispositivos locales (móviles, PC, IoT).

Chips como Apple Silicon M3/M4/M5 ya ejecutan modelos grandes de forma local. Sin embargo, esta revolución está condicionada por la geopolítica, y ASML (Países Bajos) domina la maquinaria de litografía, mientras TSMC (Taiwán) controla la producción avanzada.

El control de la cadena de suministro se ha convertido en una “guerra por la supremacía tecnológica”.

 

Regulación insuficiente y desafíos éticos de la IA

Pese a los avances de la AI Act europea, 2025 ha demostrado que la transparencia en el entrenamiento de modelos sigue siendo una asignatura pendiente. Prueba de ello son casos como Grok creando su propia Wikipedia sin respetar licencias, y demandas contra Perplexity por uso no autorizado de contenido.

La falta de regulación efectiva mantiene un escenario de descontrol. En 2026, la aplicación real de la AI Act y la jurisprudencia sobre propiedad intelectual serán claves.

 

Ciberseguridad como talón de Aquiles de la IA

La adopción acelerada de IA está generando nuevas vulnerabilidades. La Directiva NIS-2 obligará a elevar los estándares de seguridad en toda Europa, y su trasposición en España reforzará la protección empresarial.

El reto es doble, ya que la velocidad de adopción tecnológica supera la capacidad de asegurarla, y el talento especializado es insuficiente. Para 2026, el reskilling en ciberseguridad será imprescindible para evitar que los avances tecnológicos generen riesgos mayores que los que pretenden resolver.

Por otra parte, el auge de la IA autónoma y la urgencia cuántica exigen perfiles capaces de adaptarse rápidamente. El sector ya impulsa programas de upskilling y reskilling, especialmente para desarrolladores de IA.