Marosa by Wolters Kluwer pide a las empresas adelantar su adaptación a la factura electrónica
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La implantación de la factura electrónica exige a las organizaciones revisar procesos, sistemas y modelos de gestión de datos con antelación. Este fue uno de los mensajes trasladados durante el Marosa Summit 2026, donde expertos del ámbito fiscal y empresarial analizaron los retos del nuevo marco de cumplimiento tributario.
Marosa by Wolters Kluwer reunió en Madrid a representantes de la Administración y de grandes compañías para abordar el impacto que tendrá la factura electrónica en las empresas y los cambios que esta transformación requerirá en materia de cumplimiento fiscal. El encuentro Marosa Summit 2026 puso el foco en la necesidad de anticiparse a las futuras exigencias regulatorias y de entender la facturación electrónica como una iniciativa estratégica que va más allá de una simple adaptación tecnológica.
Entre los participantes figuraron Mercedes Jordán, de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), y Rufino de la Rosa, responsable de facturación electrónica y políticas públicas de Marosa by Wolters Kluwer, junto a representantes de compañías como Amazon, Camper y Volvo, que compartieron experiencias relacionadas con la adaptación de sus procesos y sistemas a las nuevas obligaciones regulatorias.
La anticipación, factor crítico para el éxito
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la conveniencia de iniciar cuanto antes los proyectos de adaptación. Los expertos señalaron que la factura electrónica debe abordarse de forma transversal, ya que afecta tanto a la infraestructura tecnológica como a la organización de los equipos, los flujos de trabajo y la gestión de la información.
En este sentido, Pedro Pestana, director general de Marosa by Wolters Kluwer, recordó que la factura electrónica forma parte de una tendencia global que ya se está desplegando en numerosos países y advirtió sobre la importancia de no retrasar los preparativos. “La factura electrónica no es nada nuevo, es una oleada mundial que ahora ha llegado a España. No estamos solos”, afirmó. Asimismo, insistió en la necesidad de actuar con previsión al señalar que “hay que empezar ya porque un año no es nada”.
Otro de los grandes temas abordados fue la relevancia de la calidad de los datos en el nuevo entorno fiscal. Según explicó Rufino de la Rosa, la llegada de la factura electrónica obligará a las organizaciones a reforzar la coordinación entre las áreas tecnológicas y fiscales, así como a garantizar que la información tributaria sea consistente, fiable y esté correctamente estructurada.
La jornada también analizó cuestiones relacionadas con el cumplimiento tributario internacional, los modelos de reporting en tiempo real y las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial para optimizar las funciones fiscales dentro de las empresas.