Aumenta la confianza de los CISOs en la postura de ciberseguridad de sus empresas

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Los responsables de Seguridad de la Información de las empresas españolas confían hoy más en la ciberseguridad de sus empresas que hace un año, según un estudio de Proofpoint. Tras dos años de ‘perturbaciones’ sin precedentes, sienten ahora que tienen más control sobre su entorno.

Según el informe 'Voice of the CISO' de Proofpoint, revela que en 2021 el 53% de los CISOs españoles creían que no estaban preparados para frenar un ataque dirigido, pero esta cifra se ha reducido al 49% este año. Sólo el 31% los CISOs españoles considera que su organización está en riesgo de sufrir un ciberataque en los próximos doce meses, frente al 50% del año pasado.

“Mientras que los ataques de alto perfil interrumpieron las cadenas de suministro, fueron noticia y dieron lugar a una nueva legislación en materia de ciberseguridad, 2021 resultó ser otro momento difícil para los CISO de todo el mundo. Pero a medida que los CISOs se adaptan a las nuevas formas de trabajo, es alentador ver que ahora parecen estar más seguros de su postura de seguridad”, comenta Andrew Rose, CISO residente de Proofpoint para EMEA.

El informe muestra una falta de consenso entre los CISOs en cuanto a las amenazas más significativas que se dirigen a su organización. Este año, el ransomware y los ataques a la cadena de suministro encabezan la lista para los CISOs españoles, ambos con un 32%, seguidos de cerca por el compromiso de cuentas en la nube, con un 31%, y el compromiso de cuentas de correo corporativo, con un 30%. Sin embargo, a nivel global, las amenazas internas encabezaron la lista con un 31%, mientras que el ransomware se situó en cuarta posición con un 28%.

La gran repercusión de los últimos ataques ha hecho que el ransomware ocupe el primer lugar en la agenda de las organizaciones, y el 47% de los CISO españoles han revelado que han contratado un ciberseguro, y la mitad se han centrado en la prevención en lugar de en las estrategias de detección y respuesta. Sin embargo, a pesar de lo que está en juego, la mitad de los CISO españoles admiten que no tienen una política respecto al pago de rescates.

La concienciación de los empleados en materia de seguridad va en aumento, pero los usuarios todavía no están suficientemente capacitados para el papel de la ciberdefensa. El 53% de los encuestados españoles cree que los empleados entienden su papel en la protección de su organización frente a las ciberamenazas, y solo el 48% de los CISOs españoles considera que el error humano es la mayor vulnerabilidad de su organización. En cuanto a la formación en ciberseguridad para los empleados, sólo el 50% de las organizaciones aumentaron su frecuencia.

Los empleados forman ahora el perímetro defensivo dondequiera que trabajen, y el 43% de los CISOs españoles están de acuerdo en que han visto un aumento de los ataques dirigidos en el último año. Sólo el 37% de los CISOs españoles consideran que la protección de la información es un problema. Cuando se les preguntó cómo era más probable que los empleados causaran una filtración de datos, los CISO españoles señalaron como vector más probable la negligencia de los usuarios internos.

Finalmente, aunque los CISOs se sienten ligeramente menos presionados, el 51% considera que las expectativas sobre su función son excesivas, frente al 58% del año pasado. Sin embargo, la percepción de falta de alineación con los consejos de administración ha aumentado, ya que sólo el 17% de los CISOs españoles está muy de acuerdo en que su junta directiva coincide con ellos en cuestiones de ciberseguridad. Al considerar los ciberriesgos, los CISOs españoles enumeraron el daño a la reputación, la interrupción de las operaciones y la pérdida de ingresos como las principales preocupaciones de la junta directiva.

“En general, los CISOs parecen haber acogido el año 2022 como la calma después de la tormenta, pero pueden estar cayendo en una falsa sensación de eguridad”, comenta Fernando Anaya, country manager de Proofpoint para España y Portugal. “Con el aumento de las tensiones geopolíticas y el incremento de los ataques centrados en las personas, hay que tapar las mismas lagunas de concienciación, preparación y prevención de los usuarios antes de que el océano de la ciberseguridad vuelva a agitarse”.