El reto de las identidades verificadas para una vida digital más sana
- Seguridad
Ante la reciente iniciativa española para limitar el acceso a redes sociales a menores de 16, siguiendo el ejemplo de otros países como Australia o Francia, ESET destaca el desafío de verificar en la práctica la identidad de los usuarios, con algunas recomendaciones para avanzar en esa línea.
Primero fue Australia, luego Francia y recientemente España: el acceso a redes sociales para menores (de 15 años en Francia, de 16 años en los otros dos países) tiene los días contados. Para ello, sin embargo, falta por determinar medidas realmente eficaces para poder verificar la identidad de los usuarios, respetando al mismo tiempo la necesaria privacidad.
Para poder avanzar en la propuesta, ESET considera clave que se pueda distinguir entre cuentas verificadas y no verificadas en las plataformas. Con la posibilidad de bloquear contenidos o interacciones con cuentas no verificadas, este modelo permitiría reducir el abuso en redes sociales, limitar algunas formas de fraude o de algunos ataques de phishing, entre otras cosas.
La compañía recuerda que verificar la identidad no implica hacerla pública: estos sistemas tienen que respetar la privacidad. Además, las plataformas deben ofrecer herramientas de control e incorporar medidas de seguridad adicionales, como la autenticación MFA. Todo ello al mismo tiempo que se refuerza la educación digital de los usuarios y en particular de los menores.
Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España, considera que “los sistemas de control basados únicamente en restricciones de edad han demostrado ser ineficaces y no abordan por completo los problemas estructurales del ecosistema digital, como el abuso, el fraude o la proliferación de identidades falsas. Por ello, se están explorando nuevos modelos de identidad digital, algo que será un clave en los próximos años, tanto por el desafío que supone su implementación como las posibles consecuencias negativas que pueden tener para la privacidad de los usuarios”.