La ciberriesiliencia se convierte en ventaja competitiva en la industria manufacturera
- Seguridad
Según un estudio de Kaspersky y VDC Research, el avance hacia entornos industriales plenamente digitalizados está haciendo que el riesgo cibernético impacte directamente en la productividad, los ingresos y la continuidad del negocio. Mejorar la producción y la eficiencia lidera las prioridades de los fabricantes.
Solo un 9% de las organizaciones manufactureras se consideran actualmente completamente digitalizadas, aunque seis de cada diez fabricantes esperan alcanzar ese nivel en los próximos dos años, según revela un estudio de Kaspersky y VDC Research. Esta evolución implica una creciente integración de sistemas MES, plataformas SCADA, sensores industriales y herramientas de automatización que conectan las operaciones físicas con el entorno digital.
El informe revela que las iniciativas de digitalización están impulsadas principalmente por objetivos operativos. Mejorar la producción y la eficiencia lidera las prioridades de los fabricantes (24%), seguido de la reducción de costes (15%), la creación de nuevas oportunidades estratégicas (14%) y el refuerzo de la ciberresiliencia (13%).
Sin embargo, esta mayor conectividad también amplifica las consecuencias de los incidentes de seguridad. En los actuales sistemas ciberfísicos, un ataque ya no afecta únicamente a los datos o a los sistemas informáticos, sino que puede paralizar líneas de producción, comprometer la trazabilidad, provocar pérdidas de producto o incluso detener completamente la actividad industrial.
El impacto económico de los ciberataques crece
La investigación pone cifras al problema. Cerca del 60% de las organizaciones manufactureras asegura que los incidentes de ciberseguridad les generan pérdidas superiores al millón de dólares por incidente, mientras que la interrupción media de las operaciones alcanza las 15,3 horas.
Las consecuencias económicas van más allá de los costes asociados a la investigación o recuperación técnica. Las mayores pérdidas suelen derivarse de la paralización de la producción, el incumplimiento de plazos de entrega y las penalizaciones derivadas de estas interrupciones.
Ante este escenario, las organizaciones más avanzadas están incorporando la seguridad de los entornos operativos (OT) dentro de sus estrategias de gobierno corporativo. La atención se desplaza hacia indicadores directamente vinculados con el negocio, como los tiempos de recuperación, la fiabilidad de las copias de seguridad, la protección de activos heredados o la capacidad de mantener la producción en condiciones degradadas.
No obstante, persisten importantes desafíos. En el 59% de las compañías, la responsabilidad de las políticas de seguridad sigue recayendo principalmente en los departamentos de TI, una aproximación que no siempre responde a las necesidades específicas de los entornos industriales. Además, la gestión de múltiples herramientas de seguridad (44%) y las dificultades para aplicar parches en sistemas OT (38%) continúan complicando la gestión de la protección industrial.
Para Andrey Strelkov, responsable de la línea de producto de Ciberseguridad Industrial de Kaspersky, “la evolución del sector está transformando el papel tradicional de la ciberseguridad. El objetivo es minimizar el impacto operativo y acelerar la recuperación, más que centrarse únicamente en prevenir intrusiones".
En este contexto, la ciberresiliencia emerge como un elemento clave para garantizar la competitividad de las compañías manufactureras, vinculando directamente la seguridad con la capacidad de mantener la producción, proteger los ingresos y responder con rapidez ante cualquier incidente. Kaspersky apuesta por integrar la protección de entornos IT, OT e IIoT en un ecosistema único que permita a los fabricantes avanzar en su digitalización sin comprometer la continuidad de sus operaciones.