Más del 70% de los usuarios españoles utiliza la IA para gestionar su dinero
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La adopción de la inteligencia artificial generativa en España está transformando la relación de los consumidores con los servicios financieros. La confianza, la privacidad y la calidad de la información emergen como los grandes retos para su consolidación.
La inteligencia artificial generativa está redefiniendo la forma en que los consumidores españoles interactúan con los servicios financieros. Según el informe “McKinsey Global Annual Banking Review 2025: Why precision, not heft, defines the future of banking”, más del 70% de los usuarios españoles que emplean IA generativa la utiliza para gestionar sus finanzas, y un 44% recurre a ella al menos una o dos veces al mes.
España se sitúa entre los países con mayor conocimiento de esta tecnología, con el 92% de los consumidores que afirma conocer la IA generativa, por encima de Estados Unidos (90%) y solo por detrás de Brasil (94%) e India (96%). Además, el 52% ya la ha utilizado en el ámbito financiero, con una adopción especialmente elevada entre los más jóvenes. El 72% de la Generación Z y el 65% de los millennials la usan varias veces por semana, frente al 35% de los boomers.
Entre los usuarios españoles de IA generativa, los principales usos financieros son comparar servicios o entidades bancarias (35%), comprender productos financieros (32%), y recibir asesoramiento en inversiones (29%).
La influencia de la IA en decisiones clave también crece. El 26% de quienes abrieron una nueva cuenta bancaria en los últimos dos años utilizó IA generativa para tomar la decisión, y el 95% afirma que estas funciones influirán en la elección de su banco en el futuro.
Aunque el 74% de los usuarios utiliza herramientas de IA generalistas, como ChatGPT, el 66% preferirían usar soluciones propias de su banco. Para McKinsey, esto representa una oportunidad clara para las entidades financieras, permitiéndoles reforzar la confianza, mejorar la personalización y ofrecer servicios basados en IA que combinen eficiencia tecnológica con atención humana.
Confianza sí, pero con condiciones
El informe identifica un fenómeno clave: la “paradoja de la personalización”. A medida que los usuarios perciben más valor en la IA, también aumentan sus preocupaciones sobre el uso de datos personales. El 66% confiaría más en su banco principal para ofrecer servicios basados en IA, y el 56% usaría aplicaciones externas si su banco no ofreciera estas funciones.
Los principales frenos al uso de IA generativa son la protección de datos (44%), las respuestas genéricas (31%) y la falta de confianza (26%).
El estudio también revela una dualidad en las preferencias de atención. Más de un tercio de los usuarios españoles preferiría esperar más de 30 minutos para hablar con una persona antes que interactuar con un asistente de IA, mientras que el 31% optaría por comunicarse de inmediato con una máquina antes que esperar menos de un minuto a un agente humano.
Martí Riba, socio de McKinsey & Company y responsable del análisis, destaca que “el uso de la inteligencia artificial generativa en el ámbito financiero se está normalizando con una rapidez sorprendente. La confianza es un motor de crecimiento y una oportunidad para el sector”.