El Gobierno destina 8 millones a IMEC Spain para reforzar la microelectrónica y los semiconductores
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La financiación permitirá desarrollar nuevas líneas de I+D centradas en óptica avanzada y sistemas microelectrónicos de nueva generación, dentro del proyecto del futuro centro tecnológico de Málaga, concebido para favorecer la colaboración entre universidades y empresas del sector.
El Consejo de Ministros ha autorizado una ayuda directa de ocho millones de euros a la Fundación IMEC Spain para el desarrollo del programa UNICO I+D-IMEC Spain. La entidad, constituida por el consorcio internacional IMEC, tiene como misión coordinar actividades de investigación y desarrollo orientadas a la creación de tecnologías avanzadas en el ámbito de la nanotecnología y la microelectrónica.
La financiación se integra en el proyecto del futuro Centro de Desarrollo e Innovación en Microelectrónica que se ubicará en el Parque Tecnológico de Andalucía, en Málaga. Esta iniciativa cuenta con una inversión comprometida de 500 millones de euros por parte del Ejecutivo español y se desarrolla junto a IMEC y la Junta de Andalucía en el marco del PERTE Chip.
El programa financiado contempla dos grandes líneas de investigación. La primera se centra en tecnologías de óptica plana de banda ancha, una disciplina orientada a mejorar la eficiencia, integración y miniaturización de los sistemas ópticos convencionales. Sus aplicaciones abarcan ámbitos tan diversos como las cámaras para dispositivos móviles, la realidad virtual o los sistemas avanzados de imagen.
La segunda línea de trabajo está dirigida al desarrollo de sistemas microelectrónicos de nueva generación, con especial atención a la escalabilidad, la eficiencia energética, la integración de funcionalidades heterogéneas y las capacidades avanzadas de fabricación.
La iniciativa busca consolidar un ecosistema de investigación e innovación en semiconductores capaz de conectar universidades, centros tecnológicos, empresas emergentes e industria especializada. Este modelo favorece la transferencia de conocimiento, el desarrollo de talento y la adaptación de los resultados científicos a necesidades concretas del tejido productivo.
Con este proyecto, España refuerza su presencia en uno de los sectores tecnológicos más estratégicos a nivel internacional, fortaleciendo sus capacidades en microelectrónica y semiconductores y ampliando su participación en las cadenas europeas de innovación y desarrollo tecnológico.