La conectividad y las redes, de nuevo en primera línea de las prioridades corporativas

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Los expertos de DE-CIX creen que el actual escenario ha vuelto a situar la conectividad como una competencia empresarial básica. La necesidad de mejorar la resiliencia de las redes ante el auge de cloud, junto al despegue de 5G y tendencias como edge computing, van a influir en los próximos meses en la evolución de Internet, un entorno en el que va a crecer la innovación.

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El año 2020 ha sido muy relevante para la industria de Internet y ha estado marcado por un impulso a la digitalización sin precedentes debido al impacto de la pandemia. Esto ha dibujado un contexto en el que la interconexión y la conectividad son claves para todas las empresas que están ampliando su oferta digital.

Los expertos de DE-CIX creen que las empresas vuelven a situar la conectividad como una competencia básica y, como explica su CTO, Thomas King, “a principios de la década de los 2000 pudimos ver un enorme crecimiento en innovación en el mundo de Internet. Tal vez, en 2021, podamos revivir esta época y utilizar el impulso del Coronavirus para mantener un buen ritmo de innovaciones”.

Partiendo de esta premisa, el operador de  puntos de intercambio de Internet ha condensado en cinco las tendencias que van a definir el futuro de las conexiones y de la interconexión de Internet en 2021.

1. Resiliencia de las redes ante el aumento en la adopción de cloud
Tras la coyuntura vivida, los proveedores y las empresas han aprendido de manera muy precisa sobre lo que una conexión a Internet debe proporcionar. Las conexiones directas a un proveedor cloud, también conocidas como conectividad cloud o cloud on-ramping, son ya un aspecto importante en la industria, y cobrarán mayor importancia en 2021.

Cada vez son más los servicios que están migrando a la nube y es algo que ya estaba ocurriendo antes del coronavirus. Por eso, uno de los retos a los que se enfrentan las compañías es qué hacer en caso de que haya un corte de conexión, ya que esta tecnología depende completamente de ello. Por este motivo, en 2021 la prioridad será mejorar la resiliencia de las redes.

2. La interconexión se convertirá de nuevo en un factor básico
Hasta ahora las empresas han optado por el outsourcing y la subcontratación de aspectos relacionados con la conectividad, bien por falta de conocimientos a nivel interno o para ahorrar costes. Sin embargo, hoy en día, la seguridad, la gestión de datos y la experiencia del usuario han hecho que las compañías decidan gestionar internamente este aspecto.

Sin ir más lejos, en la industria de la automoción las empresas ya han comenzado a desarrollar sus propias infraestructuras internas. Los servicios digitales de un automóvil -como las advertencias sobre el tráfico, las actualizaciones periódicas de software y las aplicaciones centradas en el usuario- van a ser tan importantes para los consumidores como el propio chasis. Por lo tanto, los fabricantes de automóviles han decidido tener el control de sus conexiones de red para garantizar una alta calidad constante. Al igual que la industria de automoción, muchos otros sectores experimentarán el mismo proceso en 2021 - y la interconexión volverá a ser un factor clave.

3. La importancia de contar con una infraestructura digital
En 2020, el coronavirus impulsó la digitalización, además de dar mayor visibilidad a muchos proyectos de este ámbito y demostrar la resistencia de la infraestructura digital. El teletrabajo y el uso de plataformas de videollamadas se han convertido en algo habitual, y este año se ha producido un crecimiento enorme de las soluciones de trabajo y colaboración en la nube. Esta tendencia continuará en 2021, aunque no con la misma intensidad que el año pasado.

Por este motivo, en el primer semestre de 2020 se adelantaron muchas inversiones previstas: la infraestructura y la digitalización marcaron la pauta y se aumentó enormemente el ancho de banda para hacer frente al aumento del tráfico. En la "nueva normalidad" la atención seguirá centrada en la expansión de las infraestructuras digitales, incluso aunque la gente vuelva a la oficina. De la misma manera que muchas inversiones se adelantaron en 2020, se espera que algunas se retrasen hasta la segunda mitad del año.

4. Edge computing y 400 GE serán una realidad debido a 5G
Este año podemos esperar un impulso real y perceptible de 5G, pues ya hay en el mercado una gran oferta de smartphones compatibles con esta tecnología y las redes se desplegarán masivamente este año, al menos en las ciudades y alrededores. Una vez que esté al alcance de gran parte de la población, se verá un desarrollo importante de nuevos usos como la realidad virtual en juegos o servicios de streaming más sofisticados. Además, 5G llevará la interconexión en el ámbito industrial a otro nivel. Por ejemplo, en el futuro, los coches necesitarán tomar "decisiones" vitales en base a los datos, por lo que hay que asegurarse de que este procesamiento de datos sea directo e inmediato. El requisito teórico de latencia en una emergencia es inferior a 1ms. Un coche conectado conlleva un gran número de sensores y también puede considerarse un centro de datos móvil con necesidad de conexión en el edge.

Esto requiere el despliegue generalizado de las torres 5G y las funciones de edge computing en los centros de datos, así como la conexión de fibra óptica asociada a los centros de datos remotos y  soluciones cloud regionales.

En el área de grandes infraestructuras se verá un salto muy notable: todas las redes principales llevarán la tecnología 400GE. Hasta ahora, esta tecnología ha sido muy costosa, pero en 2021 será más asequible y por lo tanto estará ampliamente disponible. Esta combinación de redes notablemente más rápidas y el aumento de la computación en el edge es muy prometedora para proveedores y empresas.

5. GAIA-X seguirá su desarrollo
Esta iniciativa se puso en marcha en 2019 con el objetivo de desarrollar una infraestructura digital de confianza y soberana para Europa, que también integre a otros actores mundiales. Este año,  ya proporcionará una base sólida para una moderna infraestructura de datos de próxima generación para satisfacer las necesidades futuras de las empresas, la ciencia y la sociedad.