El Digital Workplace entra en una era más inteligente y segura que redefine el papel de los integradores

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El puesto de trabajo digital se ha transformado en un pilar fundamental para el negocio, la seguridad, el cumplimiento normativo y la experiencia del empleado, redefiniendo la productividad, la eficiencia operativa y la competitividad en el entorno empresarial. Los integradores compiten por su habilidad para diseñar y operar un modelo coherente, señala Penteo.

Penteo presenta su informe “Universo Penteo de Integradores”, un análisis exhaustivo del mercado español de servicios de Digital Workplace. El estudio concluye que el puesto de trabajo digital ha evolucionado: ya no se limita a ser un conjunto de herramientas de productividad, sino que se ha convertido en un activo estratégico que integra negocio, seguridad, regulación y experiencia del empleado.

Tras las fases de adopción masiva de soluciones en la nube, colaboración y modelos de trabajo flexibles, las organizaciones enfrentan ahora un nuevo escenario. Este se caracteriza por la necesidad de racionalizar inversiones, simplificar entornos tecnológicos, fortalecer el gobierno de las iniciativas digitales y demostrar su valor tangible.

En este contexto, los integradores han pasado de ofrecer modelos centrados en soporte técnico, gestión de dispositivos y operación básica a propuestas integrales. Estas combinan automatización, inteligencia artificial, experiencia digital, ciberseguridad, sostenibilidad y mejora continua.

El informe poco foco en los siguientes puntos:

El Digital Workplace como plataforma estratégica:
Integra dispositivos, aplicaciones, datos, colaboración, seguridad y servicios para empleados en entornos presenciales, híbridos y remotos.

El papel de la inteligencia artificial generativa:
Acelera la transformación del puesto de trabajo, pero el enfoque se desplaza desde la experimentación inicial hacia el gobierno, la adopción efectiva, el cumplimiento normativo y la medición de resultados.

La capacidad de decisión como factor diferenciador:
Las organizaciones ya no se distinguen solo por el acceso a la tecnología, sino por su habilidad para automatizar procesos, escalar soluciones y gobernar casos de uso.

La experiencia digital del empleado como prioridad:
Se convierte en un elemento clave para la productividad, retención de talento y eficiencia operativa. Las organizaciones más avanzadas incorporan métricas de Digital Employee Experience (DEX), acuerdos de nivel de experiencia (XLA), analítica de uso y mecanismos de mejora continua.

Ciberseguridad, privacidad y cumplimiento normativo:
Son elementos estructurales del modelo de Digital Workplace. Marcos como el RGPD, NIS2, DORA y la regulación europea de IA condicionan el diseño, despliegue y operación de los servicios.

Automatización y proactividad:
El mercado avanza hacia modelos más automatizados, con asistentes virtuales, autoservicio y capacidades de observabilidad que permiten anticipar incidencias, reducir la carga operativa y mejorar la calidad del soporte.

Sostenibilidad en el ciclo de vida del puesto de trabajo:
Se presta mayor atención a la reutilización de equipos, gestión eficiente de activos, logística inversa, modelos Device as a Service y medición del impacto ambiental.

 

De la operación a la transformación: cinco perfiles de organizaciones

El informe identifica un mercado español heterogéneo, con organizaciones en distintos niveles de madurez:

Operadores tradicionales:
Centrados en la continuidad operativa, la renovación tecnológica y la reducción de riesgos, con entornos heterogéneos y baja estandarización.

Modernizadores operativos:
Avanzan hacia plataformas en la nube de colaboración, movilidad, autoservicio y automatización para mejorar la eficiencia y escalabilidad.

Organizaciones orientadas a la experiencia:
Priorizan la productividad y la experiencia digital del empleado, incorporando analítica, soporte contextual y modelos de mejora continua.

Empresas digitales y adaptativas:
Caracterizadas por modelos cloud-first, elevada automatización, integración de datos y uso intensivo de IA en los procesos de trabajo.

Organizaciones racionalizadoras:
Tras años de adopción tecnológica, priorizan consolidar herramientas, optimizar proveedores, recuperar el control económico y maximizar el retorno de las inversiones digitales.

La evolución del mercado redefine el rol de los proveedores de servicios. Los integradores ya no compiten solo por su capacidad para gestionar dispositivos o resolver incidencias, sino por su habilidad para diseñar y operar un modelo coherente de Digital Workplace. Este debe alinearse con las prioridades de negocio, las exigencias regulatorias y las necesidades específicas de cada organización.

Las capacidades clave en este nuevo escenario incluyen consultoría, diagnóstico y definición de hojas de ruta; gestión integral del ciclo de vida de dispositivos; operación y gestión de plataformas de colaboración y productividad (Microsoft 365, Google Workspace, comunicaciones unificadas); servicios de soporte multicanal, remoto, presencial y 24x7; automatización de procesos, autoservicio y asistentes virtuales con IA; gestión de la experiencia digital del empleado mediante DEX, XLA, monitorización y analítica; integración de seguridad, privacidad, gestión de identidades, Zero Trust y cumplimiento normativo; y modelos de sostenibilidad, economía circular y logística tecnológica.

Finalmente, el informe analiza a los principales integradores y proveedores de servicios de Digital Workplace en España, evaluando su propuesta de valor, alianzas, capacidad de ejecución, innovación y satisfacción del cliente. Entre los destacados se encuentran Accenture, Atos, Capgemini, Claranet, Econocom, Minsait, Sosmatic y Telefónica.