“El impacto en el negocio es fundamental en la adopción de la IA”, Antonio Cruz, Microsoft
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El impacto de la inteligencia artificial en las organizaciones es innegable, y en los últimos doce meses la adopción por parte de las empresas se ha acelerado de manera destacada, pasando de la creación de pequeños proyectos piloto a integrarse en todos y cada uno de los aspectos tecnológicos que impulsan el negocio. De hecho, esta es una de las principales conclusiones que se extrae de los informes que maneja Microsoft, tal y como nos explica Antonio Cruz Cruz-Conde, director de Modern Workplace España.
Este responsable explica que el uso de la IA ha evolucionado desde un enfoque experimental a uno más funcional. “No es solo que se use, sino que se usa con sentido”, afirma. Ejemplifica esta idea con prácticas cada vez más comunes como resumir documentos extensos o apoyarse en transcripciones automáticas de reuniones para decidir si es necesario asistir o no a determinados encuentros.
En su visión, la incorporación de la IA generativa en las empresas es comparable a otras grandes transformaciones tecnológicas anteriores, como la digitalización de procesos o la llegada de la nube. Según Antonio Cruz, no se trata solo de eficiencia operativa, sino de cambios más amplios que afectan a productos, procesos y relaciones con clientes y proveedores. “Esto tiene que impactar el negocio”, subraya.
No es solo tecnología, es “repensar las organizaciones”
Esta integración no se basa solo en integrar la tecnología, sino en la necesidad de “repensar” los procesos. Por su experiencia, muchas empresas quieren integrar la IA, pero no siempre revisan cómo funcionan internamente. “Lo que más he visto madurar en estos meses es pasar de ‘un vamos a ver qué pasa con esto’, a una serie de preguntas con mayor impacto en el negocio, ‘para qué hago esto, qué espero que cambie y cómo voy a medirlo’”, nos explica.
En el caso concreto del mercado español, Antonio Cruz explica, a partir de los datos obtenidos por su compañía en estudios como Work Trend Index y AI Diffusion Report, que las organizaciones de nuestro país muestran una intención de adopción de asistentes y agentes de IA por encima de la media europea en los próximos 12 a 18 meses.
En términos de uso efectivo, España se coloca también por encima de la media mundial. Mientras la adopción global de IA generativa ronda el 15-16%, la media europea se sitúa en torno al 22% y Estados Unidos alrededor del 40%. Según Cruz, “España se encuentra entre los países con mayor adopción”, solo por detrás de algunos mercados más pequeños pero tecnológicamente avanzados.
Este responsable atribuye parte de esta posición al peso del idioma español en el entrenamiento de modelos de lenguaje, aunque matiza que “la utilidad real de la tecnología es un factor determinante para su adopción”. Aun así, identifica una brecha entre uso personal y uso corporativo: “muchas personas emplean IA por su cuenta, pero no todas las empresas han desplegado todavía herramientas de forma estructurada”.

Empresa Frontera
En este contexto hablamos de “Empresa Frontera”, un término utilizado por Microsoft para describir a las organizaciones más avanzadas en el uso de IA. Según Cruz, estas empresas han puesto asistentes a disposición de todos sus empleados y han integrado agentes de IA en sus procesos. “La IA no es un elemento diferenciador que metes en un proceso; está imbuida en todos los procesos de la empresa”, indica.
Estas organizaciones combinan equipos humanos con agentes de IA dentro de sus flujos de trabajo. En palabras de Antonio Cruz este enfoque “modifica la forma en que se realizan las tareas y cómo se evalúan los resultados”.
Microsoft, según explica Antonio Cruz, “ofrece una plataforma que permite desarrollar desde agentes sencillos hasta sistemas más complejos conectados a aplicaciones corporativas, siempre bajo controles de seguridad, privacidad y trazabilidad”. En este sentido, menciona el lanzamiento de Microsoft Agent 365, una capa de gestión que asigna identidad a cada agente y permite monitorizar su actividad.
Avanzando hacia la IA agéntica
De acuerdo con los datos del Work Trend Index, “el 89% de los directivos españoles prevé incorporar agentes de IA en sus procesos en el próximo año o año y medio”, y, según indica Antonio Cruz, prácticamente todas las áreas funcionales —desde recursos humanos hasta legal, marketing u operaciones— contarán con algún tipo de apoyo agéntico.
No obstante, identifica varios desafíos para las empresas. El principal es “la gestión de la información. La IA generativa requiere datos digitalizados, estructurados y correctamente gobernados, algo que no todas las organizaciones han logrado aún”.
Este reto es especialmente relevante para las empresas pequeñas, aunque también pueden ser las que más se beneficien de la tecnología si cuentan con una base de datos bien organizada. “La IA puede multiplicar su impacto con un coste relativamente bajo, pero solo si antes han digitalizado y securizado bien su información”, señala.
Antonio Cruz subraya el compromiso de Microsoft con una IA responsable, “basada en principios de equidad, seguridad, fiabilidad, inclusión y transparencia”. Según explica, estos criterios se aplican a los productos que la compañía despliega para sus clientes.
Impacto de la IA en el puesto de trabajo…
Uno de los elementos de TI más “afectados” por la IA es el puesto de trabajo. Para Antonio Cruz, “veremos cambios significativos en este terreno”. Por ejemplo, este responsable explica que los empleados reciben interrupciones frecuentes —Microsoft estima una cada dos minutos— y que la IA puede reducir esa carga operativa automatizando tareas de menor valor añadido. A medio plazo, espera una combinación de asistentes personales y agentes que colaboren entre sí dentro de los procesos empresariales. “Cada trabajador será, en cierto modo, un gestor de agentes”, afirma.
Por tanto, el impacto de la inteligencia artificial en el puesto de trabajo será muy significativa porque, permitirá, por una parte, liberar a los profesionales de determinadas tareas para que pueda poner el foco en tareas que aporten mayor valor al negocio, y, por otra parte, con la integración de agentes se transforman los procesos, lo que supone, en esencia, poner en manos de los empleados herramientas que les ayuden a ser más productivos, y no solo porque les permitan hacer más cosas, sino porque les capaciten para hacerlas mejor y en menos tiempo, lo que redundará en su percepción del puesto de trabajo y en la propia satisfacción del empleado. Para Cruz, “para la organización, se multiplica el impacto, con las mismas personas y con la tecnología como elemento empoderador del profesional”, algo que afectará a todos los puestos de trabajo de la compañía, independientemente de su función.
Asimismo, desde el punto de vista de las organizaciones, la IA será un elemento diferenciador para atraer talento, al igual que ocurrió en el pasado con aspectos como la flexibilidad laboral.
…y en las personas
En cuanto a los perfiles profesionales, Antonio Cruz indica que la IA afecta a todos los roles, no solo a los más técnicos o jóvenes. En una primera fase, “muchos perfiles senior obtuvieron buenos resultados con la IA porque su experiencia en gestión les permitía formular mejor las instrucciones y evaluar los resultados”, apunta.
En cualquier caso, más que hablar de perfiles, lo importante es la adquisición de ciertas competencias, como la capacidad de adaptación, el pensamiento crítico, el aprendizaje continuo y disposición a cambiar hábitos. “A la gente no le cuesta hacer cosas nuevas; lo que le cuesta es dejar de hacerlas como siempre”, comenta.
Por último, desde Microsoft se defiende la necesidad de democratizar el acceso a la IA dentro de las organizaciones, porque, según Antonio Cruz, el uso generalizado de estas herramientas favorece el aprendizaje colectivo y la mejora de resultados. “Nadie se va a equivocar por usar IA generativa; se equivocará quien intente no utilizarla”, concluye.