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Cómo tener éxito a la hora de ofrecer una experiencia excelente al cliente

  • Estrategias digitales

UX

El 86% de los compradores pagaría más por una buena experiencia de cliente. Y éste es la nueva batalla que tienen que lidiar las empresas para mantener contento al consumidor digital, difícil de retener y fidelizar.

La experiencia del cliente parece ser la llave de oro que asegura que una compañía tenga éxito en la economía digital, pero para que funcione se hace necesario un cambio en el enfoque tradicional de lanzar un negocio y luego pedir al equipo de diseño que ponga su estilo, por el de incorporar la visión del diseño desde el mismo momento en que se concibe el negocio, producto o servicio.

Así lo creen los expertos de Paradigma, que aseguran que “en los próximos años la experiencia de cliente se convierta en el verdadero factor diferencial de una marca frente al precio o al producto”. Para esta compañía es fundamental tener en cuenta estas premisas a la hora de gestionar un  proyecto de experiencia de cliente:

-  Pecar de ignorancia. Cada proyecto al que nos enfrentamos es diferente al anterior: desde la creación de un minisite para una pequeña empresa hasta el diseño de un servicio digital para una multinacional. En todos los casos debemos estar abiertos y receptivos a nuevas temáticas, características del sector, tecnologías, metodologías y otros aspectos que hacen diferentes los proyectos, por lo que una inmersión en la realidad del producto que se va a definir dará toda la información necesaria para apoyar tus propuestas.

- Cuidar la relación y comunicación. Debemos adoptar una posición asertiva y proactiva, ofreciendo un apoyo constante, guía, explicación y, en definitiva, una comunicación activa con el cliente. Durante el proyecto se generarán cientos de decisiones y debates en los que una buena relación con el cliente incrementará la facilidad de comunicación y confianza en tus propuestas.

- Canalizar la información. Facilitar la expresión de ideas de todos los stakeholders y enfocarlas en la correcta dirección es una tarea muy importante a la par que compleja. Debemos ser puente entre cliente y equipos de desarrollo, marketing… y tenemos la misión de traspasar las ideas y objetivos de la mejor manera posible.

Ayúdanos a conocer cuáles son las tendencias tecnológicas que se impondrán en la empresa el próximo año y más allá, y cómo se está construyendo el futuro digital.

- Convertirse en el cliente. El constante contacto con el cliente, investigaciones y documentación nos ofrecen un alto grado de conocimiento de qué se quiere y cómo se quiere. Es nuestra responsabilidad cubrir esos objetivos y controlar la calidad de la Experiencia de Uso del producto final.

- Por tus obras te conocerán. Una alta calidad y detalle en tu documentación y prototipos reducirá problemas de comunicación y mejorará la fluidez del desarrollo. Para ello, se deben mantener actualizados, en la medida de lo posible, y accesibles online. Por otro lado, es muy importante hacerlos comprensibles para tu cliente, él no entiende el argot del diseño y, sobre todo, tu jerga.

- Mantener el equilibrio. Defender una posición demasiado firme en el enfoque de UX no es recomendable ya que siempre puede haber restricciones que se impongan objetivamente a tu propuesta. En ciertos momentos del proyecto se deberá equilibrar funcionalidad, visión de negocio, tecnología, usuario y mercado y, finalmente, tomar decisiones consensuadas con un alto impacto en el proyecto.

- Argumentar el trabajo. Apoyarse en mitos, supuestos poco fundamentados o chascarrillos es un camino sembrado de minas. El cliente no te conoce, no sabe en qué proyectos has trabajado ni tu experiencia, por lo que debes usar el análisis como apoyo a las decisiones: documentación, ejemplos, investigaciones previas, test con usuarios, datos de analytics, etc.