Los hiperescalares tienen resultados récord gracias a una cloud empujada por la IA
- Opinión
Las Siete Magníficas no se ven afectadas por la guerra en Irán, ni la de Ucrania, ni la guerra de aranceles de Trump, ni por la escasez de energía que necesitan para sus centros de datos. Ayer, miércoles 29 de abril, cuatro de las mayores empresas de EE.?UU.—Alphabet (Google, YouTube) Amazon, Meta y Microsoft— presentaron resultados tras el cierre del mercado. Y “todo gira en torno a la inteligencia artificial”.
Por Jorge Díaz Cardiel, socio director general de Advice Strategic Consultants.
Meta es la única de las cuatro BigTech que no reporta ingresos de cloud, sino, esencialmente, ventas de publicidad online en redes sociales (Facebook, Instagram, WhatsApp, Threads). En el primer trimestre de 2026 la compañía presidida por Mark Zuckerberg ha obtenido resultados récord en facturación y beneficios. Esos números provienen de sus negocios legacy, a los que Meta suma cada vez más poder de computación. Pero su apuesta a medio y largo plazo es por la Inteligencia Artificial: por eso, Meta elevó sus previsiones de gasto para el año (Capex), prolongando su racha de inversiones a niveles históricos, en la carrera por la inteligencia artificial. El gigante de las redes sociales proyectó un gasto de capital anual de entre 125.000 y 145.000 millones de dólares, muy por encima de las estimaciones de los analistas. Hasta el cierre del miércoles en Nueva York, la acción había subido un 1,4%. Pero cayó 4,4% en las operaciones posteriores al cierre.
¿Por qué? Por el miedo de los inversores a que, en algún momento “se acabe la leche de la vaca, por demasiado ordeñarla”. La vaca, en esta metáfora, son esos negocios legacy, que crecen a un ritmo frenético, superando sus aumentos de trimestre en trimestre. Cuánto tiempo más podrá Meta continuar creciendo a este ritmo, se preguntan los inversores. Ante esta duda, los inversores institucionales han castigado a Meta en Bolsa. Para compensar las billonarias inversiones de Meta en data centers, infraestructura de inteligencia artificial y supercomputación, Mark Zuckerberg recurre cada trimestre a una mayor reducción de costes laborales, despidos, y a la promesa futura de excelentes resultados fruto del ROI -hoy, aun no visto- de estas billonarias inversiones en IA. Siempre y cuando Meta siga creciendo en facturación y beneficios en porcentajes inéditos, los inversores le dejarán hacer. Pero la espada de Damocles está sobre la cabeza de Zuckerberg si, aunque sea en un solo trimestre, no excede expectativas del mercado, analistas e inversores.
Alphabet, matriz de Google y YouTube, informó de unos ingresos y beneficios trimestrales que superaron las previsiones en porcentajes nunca vistos en los principales negocios: publicidad online y cloud. Los crecimientos en “cloud, impulsados por la demanda de inteligencia artificial son el verdadero motor de crecimiento de Google”, dijo Sundar Pichai, presidente y CEO. La empresa matriz de Google indicó que los ingresos del primer trimestre fueron de 94.700 millones de dólares, frente a los 91.600 millones esperados por los analistas, según datos recopilados por Bloomberg, Wall Street Journal, The Economist, Yahoo Finance y CNBC. Google también anunció que aumentaría fuertemente la inversión en centros de datos, infraestructura de IA y supercomputación. Más aun, está desarrollando sus propios chips: a finales de abril, Google anunció su octava generación de chips diseñados, específicamente, para inteligencia artificial, destacando dos modelos principales denominados TPU 8t y TPU 8i. Estos chips forman parte de la familia Tensor Processing Units (TPU) y están optimizados para la "era agéntica" (agentes de IA). Solo diremos que han puesto muy nerviosos a Nvidia y a su fundador, Jensen Huang.
Amazon rebasó expectativas muy por encima de lo que esperaba el mercado. En sus dos grandes negocios: retail y cloud. Facturación y beneficios superaron mucho los cálculos de los analistas e inversores. En el caso de Amazon, además, hay -por contraste con Meta y Google, que dependen de un excelente desempeño en el negocio de publicidad online- una cuestión de confianza implícita y explícita: su negocio retail es el más grande del mundo en facturación, superando en 2025, por vez primera, a Walmart. Y, además, vende online mucho más rentablemente que el resto de distribuidores. Hablamos de cifras literalmente estratosféricas: en 2025, Amazon superó a Walmart por primera vez como la empresa con mayores ingresos del mundo, facturando 716.924 millones de dólares, frente a los 713.163 millones de dólares de Walmart. Amazon creció un 12,4% interanual, impulsado por sus servicios en la nube (AWS), mientras que Walmart creció un 4,7%.
Los servicios en la nuble de Amazon Web Services (AWS) fue el empujoncito final al sorpasso de Amazon a Walmart. AWS es líder mundial en cloud, con la mayor cuota de mercado. Y, como en Google, cloud lleva a la inteligencia artificial: la apuesta de Amazon por Agentic AI aplicada, por ejemplo, a su negocio retail de 716.924 millones de dólares es fortísima. Las empresas de software tradicionales (Salesforce, SAP, Oracle, SAS…) quedan empequeñecidas ante Claude Opus 4.5 de Anthropic, por ejemplo, que utiliza Amazon.
Con ventas y beneficios disparados y llevando a cabo decenas de miles de despidos, a Amazon se le permite que invierta en IA, sin ponerle ninguna pega por parte de inversores y accionistas: al igual que Meta y Google, Amazon obtiene resultados inimaginables, por excelentes. Pero, por contraste con las anteriores, hay confianza en que su modelo de negocio (retail y cloud) seguirá creciendo fuertemente, soportando las billonarias inversiones en CAPEX para IA.
La unidad de computación en la nube de Amazon (AWS) registró su mayor crecimiento trimestral en más de tres años, impulsado por la nueva capacidad de centros de datos y una mayor proporción de negocio procedente de Anthropic y OpenAI. Y el gasto de capital para ese esfuerzo ascendió a 44.200 millones de dólares en el primer trimestre, superando las expectativas de los analistas.
Microsoft, por su parte, informó de un sólido crecimiento en su negocio de computación en la nube (Microsoft Azure), lo que sugiere que está capitalizando la enorme demanda de servicios de inteligencia artificial. Azure registró un aumento de ingresos del 39% durante el tercer trimestre fiscal, al ajustar por fluctuaciones de divisas, según la compañía. Esto superó ligeramente la estimación media de los analistas, que era de un crecimiento del 38%. En la misma línea que Sundar Pichai, el CEO de Microsoft, Satya Natela, defendió que su negocio de cloud va como un cohete debido a la demanda de Inteligencia Artificial. Microsoft, además, es la empresa con mayor diversificación de fuentes de ingresos entre las Big Tech: Windows y 365 son ubicuos en el ámbito corporativo y el del consumo, en ordenadores y tabletas. Es una empresa líder en software y en cloud, y fue la primera en apostar por OpenAI, “aunque ahora le haya dado libertad para vivir en promiscuidad -no sexual- sino para ofrecer ChatGPT a quien le dé la gana”.
Para acabar, resaltar dos denominadores en común de estas empresas: son las más valoradas en Bolsa del mundo (junto a Nvidia y a Apple, que aún no han presentado resultados) y, además, coinciden en una cuestión esencial: han apostado por la energía nuclear para proveer de electricidad a sus centros de datos. En un contexto de escasez de energía, debido a la guerra de Irán, estas empresas son islas autosuficientes energéticamente, gracias a nuevas centrales nucleares que ellas han construido o la reutilización de centrales ya existentes.
En una posterior tribuna ahondaremos en tendencias, acuerdos, tecnologías, inversiones no solo de BigTech, sino de todos los segmentos del mercado tecnológico digital.