El nuevo método es capaz de evadir los controles de seguridad perimetrales que incorporan las arquitecturas corporativas de inteligencia artificial, ocultando las instrucciones maliciosas dentro de textos comunes que están escritos en lenguaje natural.
La industrialización del fraude y la IA generativa han reducido la barrera de entrada a niveles nunca vistos, obligando a los consumidores a reforzar sus hábitos digitales y a adoptar soluciones de seguridad avanzadas para mitigar un riesgo que ya afecta a finanzas personales, privacidad y seguridad digital.
Una investigación de Bitdefender revela el modo en que se utiliza la plataforma de Google en multitud de aplicaciones de tofo tipo de categorías en una campaña activa, que no introducen malware como tal, pero intentan generar ingresos mediante la publicación incesante de anuncios.
Junto a la constante tensión en el campo del ciberespacio, tanto los drones bélicos que han entrado en el espacio aéreo europeo en el este del continente como la crisis que todavía no se ha cerrado en Ceuta son muestras de una nueva realidad que combina elementos físicos con estrategias digitales.
El nuevo set de exploits, utilizado en campañas de ciberespionaje que se consideran relacionadas en su mayoría con China, es capaz de encadenar vulnerabilidades de Chrome y Windows y podría llegar a adaptarse para las ciberamenazas de delincuencia común.
Pese a la existencia de las herramientas adecuadas y, a menudo, de presupuesto suficiente para desarrollar un modelo de ciberseguridad avanzado, basado en una estrategia Zero Trust, muchas compañías no llegan a implantarlo por la parálisis que genera la complejidad.
El último informe de amenazas de la IA que realiza Google destaca el modo en que la inteligencia artificial agentiva ya se utiliza en todo el ciclo de vida de las ciberamenazas para optimizar sus operaciones, cada vez más integrada de forma masiva en todas sus actividades.
La compañía ha lanzado Cloud Secure Edge, una nueva solución nativa de la nube con la que propone superar el modelo tradicional de acceso remoto basado en redes privadas virtuales en favor de un enfoque Zero Trust Network Access, más granular, dirigido y seguro.
Si a veces nos cuesta recuperar las rutinas tras unas semanas de vacaciones, los equipos que hemos utilizado cuando estábamos en entornos no habituales también pueden tener un retorno difícil, después de haberse visto expuestos a redes públicas, aplicaciones desconocidas o incluso intentos de robo de credenciales, como recuerda ESET.