En apenas tres años, este sector ha vivido un incremento de incidentes de seguridad de un 122%. Se trata de un segmento que experimenta uno de los mayores aumentos en ciberamenazas, un objetivo claro por los millones de datos financieros y personales que procesa al año.
Un informe de Kaspersky revela que, para el 7,5% de las víctimas españolas, este tipo de fraude tiene un coste medio que supera los 1.150 euros, iniciándose habitualmente como falsas notificaciones de entrega de paquetes, suplantación de marcas reconocidas y falsas oportunidades de inversión.
La compañía confirma, durante la edición madrileña de su VeeamON Tour, su giro hacia la inteligencia artificial tras la compra de Securiti AI, sin dejar atrás sus raíces vinculadas a la resiliencia de datos y con un enfoque amplio y unificado para proteger datos, identidades y operaciones.
Según datos de ING, mientras casi la mitad de los españoles ya ha sido víctima de una estafa digital, el 55% de los usuarios sufre mayor estrés y ansiedad en el uso de las redes sociales. La inteligencia artificial generativa ha provocado que se disparen los fraudes con deepfakes.
La combinación de ausencias por vacaciones, procesos internos debilitados y una creciente sofisticación del fraude impulsado por IA explica el repunte estival de los siniestros. La hostelería ha duplicado su exposición en un año y la clonación de voz mediante IA se ha consolidado como una de las técnicas más peligrosas.