José Ángel de Bustos, Senior Specialist Solution Architect en Red Hat, destaca que la inclusión de RHEL en el catálogo CPSTIC del CCN supone un impulso decisivo para la soberanía digital en España. La compañía refuerza así su papel como proveedor estratégico en infraestructuras críticas y servicios esenciales.
Las pruebas continuas, basadas en inteligencia artificial pero realizadas con intervención humana, son la base de la propuesta de la compañía para afrontar los desafíos que suponen Ias IAs como Mythos, considerada tan peligrosa que sus creadores solo se han atrevido a compartirla con un puñado de organizaciones.
El método aprovecha flujos de autenticación legítimos, elude la autenticación multifactor y otorga a los ciberdelincuentes tokens válidos durante días o semanas. Barracuda Networks advierte de que esta modalidad se está industrializando a través de kits PhaaS como Evil Tokens.
La inteligencia artificial, sumada a las técnicas clásicas de ingeniería social, ha provocado que estos ataques sean mucho más difíciles de identificar. Incluso sistemas a priori tan fiables como los de reconocimiento facial están en riesgo, como han demostrado desde ESET.
La plataforma de seguridad de aplicaciones de la compañía se integra en el entorno cloud de Google, alineándose con su arquitectura nativa, conectándose al balanceador de cargas y escalando la propia ciberseguridad al mismo tiempo que lo hacen las aplicaciones corporativas.
La brecha ya no está solo en la detección del fraude, sino en la capacidad de respuesta, comunicación y resiliencia de bancos y aseguradoras. El nuevo marco regulatorio eleva la exigencia sobre prevención, continuidad operativa y gestión del riesgo residual.
La colaboración ampliada entre las dos compañías busca ofrecer la máxima seguridad en la adopción empresarial de la inteligencia artificial generativa de alto rendimiento, con flujos de trabajo autónomos basados en agentes de IA, de forma escalable y en Google Cloud.
Desde Thales destacan la importancia no solo de que los datos residan en el territorio europeo, sino que necesitan quién puede acceder a ellos, en qué jurisdicción operan y qué garantías técnicas y legales tienen, llevando la soberanía digital de una elección estratégica a imperativo de negocio.
Más de 100 campañas activas documentadas desde comienzos de 2026 confirman un aumento significativo en volumen, variedad y sofisticación. Los delincuentes buscan ahora recopilar credenciales y tokens a gran escala, apoyándose incluso en herramientas RMM para mantener acceso persistente.
Según los datos de Secure&IT, en 2025 hubo casi 8.000 ciberataques en todo el mundo, en torno al 7% de ellos dirigidos al sector salud, en pleno proceso de digitalización que ha disparado su superficie de exposición y además uno de los principales objetivos de los ataques de ransomware.