El 97% de los consumidores toma medidas básicas de seguridad al comprar online
- Seguridad
La mayoría de los compradores sigue sin utilizar soluciones de protección avanzadas. Kaspersky advierte de que esta confianza excesiva en la intuición abre la puerta a estafas cada vez más sofisticadas, especialmente ahora que los ciberdelincuentes emplean inteligencia artificial para perfeccionar sus ataques.
Un nuevo estudio de Kaspersky revela una paradoja preocupante: el 65% de los compradores online cree que puede detectar un fraude por sí mismo, pero solo el 42% utiliza software de seguridad para proteger sus pagos y bloquear enlaces maliciosos. La brecha es aún mayor entre los mayores de 55 años, donde apenas un 32% emplea herramientas de protección al realizar compras digitales.
Durante el último año, la compañía identificó 6,7 millones de ataques de phishing que suplantaban tiendas, bancos o sistemas de pago, y más de la mitad estaban dirigidos directamente a compradores online.
Los usuarios sí aplican medidas básicas. El 65% revisa enlaces sospechosos o diseños extraños en las webs, el 62% verifica la autenticidad del vendedor, un 33% usa una tarjeta separada para compras online, un 26% emplea un correo electrónico distinto para tiendas desconocidas, y un 30% consulta a familiares o amigos antes de comprar, especialmente los más jóvenes (37%).
Kaspersky subraya que estas prácticas son positivas, pero solo representan una primera capa de defensa. Los ataques actuales —muchos de ellos generados o perfeccionados con IA— requieren protección más robusta.
La IA es el nuevo aliado de los estafadores
Según Olga Altukhova, analista senior de contenidos web en Kaspersky, los ciberdelincuentes están utilizando inteligencia artificial para crear phishing más creíble, personalizado y difícil de detectar. Esto hace que la vigilancia humana, por sí sola, ya no sea suficiente para evitar caer en trampas digitales.
Kaspersky propone una serie de medidas para reforzar la seguridad durante las rebajas y otras campañas de alto consumo, entre ellas no guardar los datos completos de la tarjeta en webs salvo que sea imprescindible, utilizar una tarjeta o cuenta bancaria exclusiva para compras online, desconfiar de ofertas demasiado agresivas o “flash sales” que presionan para comprar rápido, activar la autenticación en dos pasos y usar contraseñas distintas para cada servicio, instalar una solución de seguridad con protección anti-phishing avanzada y mantenerse informado sobre nuevas técnicas de fraude a través de blogs especializados.