El 65% de las organizaciones afectadas por ransomware afirma que la IA ha hecho los ataques más efectivos
- Seguridad
La inteligencia artificial está amplificando el phishing, la suplantación de identidad y el robo de credenciales, transformando el ransomware en una campaña de extorsión sostenida. En España, el 42% de las organizaciones reconoce que sus empleados han confiado en ataques impulsados por IA.
Proofpoint ha publicado el informe Ransomware en la era de la IA 2026, que muestra cómo la inteligencia artificial está aumentando de forma significativa la efectividad de los ataques. Según el estudio, el 65% de las organizaciones afectadas por ransomware afirma que la IA ha hecho los ataques más efectivos, al permitir a los atacantes crear campañas de phishing, suplantación de identidad y robo de credenciales más convincentes.
La investigación confirma que el ransomware ha evolucionado más allá del cifrado, y ahora es una campaña de extorsión sostenida, donde los atacantes roban credenciales y datos confidenciales antes de desplegar el malware y ejercen presión mediante demandas repetidas.
Más manipulación, menos pagos, pero más robo de datos
En el caso de España, el informe revela que el 42% de las organizaciones asegura que los empleados han confiado en ataques impulsados por IA, mientras que el 30% ha interactuado directamente con contenido malicioso. En cuanto a los vectores de entrada, un 40% son enlaces maliciosos, un 39% recolección de credenciales, un 38% correos de phishing y ataques de ingeniería social, y un 33% archivos adjuntos maliciosos. Estos datos confirman que las campañas de ransomware más exitosas continúan apoyándose en comunicaciones de confianza y en la interacción del usuario.
A pesar de las recomendaciones de no pagar, el 50% de las organizaciones españolas afectadas ha pagado un rescate. Sin embargo, el 35% de quienes han pagado se han enfrentado a una segunda demanda de extorsión, lo que demuestra que el ransomware ya no es un evento puntual, sino una negociación continua donde los atacantes combinan cifrado persistente, robo de datos y amenazas de difusión pública.
El estudio confirma que el 58% de las organizaciones españolas ha sufrido robo de datos confidenciales durante el incidente. El ransomware actual busca menos bloquear sistemas y más adquirir datos, identidades y acceso persistente, activos que pueden monetizarse mediante extorsión repetida, venta en mercados criminales o como base para ataques secundarios.
La manipulación es el elemento clave del éxito de los ataques. El informe muestra que el 42% de las organizaciones españolas no sospechó del ataque porque parecía auténtico, mientras que el 30% reconoce que los usuarios interactuaron directamente con contenido malicioso. En otros mercados como Japón, India o Singapur, estas cifras son aún mayores, con tasas de interacción directa superiores al 48%.
Los resultados refuerzan la idea de que las organizaciones no pueden seguir tratando el ransomware como un problema de endpoints o recuperación. A medida que la IA hace que el phishing, la suplantación de identidad y el robo de credenciales sean más convincentes, la protección debe centrarse en las personas, las identidades y las comunicaciones de confianza, antes de que los atacantes lleguen al endpoint.