El riesgo de las capturas de pantalla como pruebas
- Seguridad
Tanto en transacciones de consumo como en entornos laborales, se aceptan a menudo las capturas de pantalla como justificantes de pago. Sin embargo, como recuerdan desde ESET, las capacidades de las herramientas de creación y edición de imagen permiten falsear fácilmente cualquier factura.
Las capturas de pantalla se utilizan cada vez más para demostrar que algo ha sucedido, sea una transferencia bancaria, una reserva, una conversación de WhatsApp o una autorización de compra. Si antes falsificar cualquiera de estas imágenes requería cierta pericia técnica, las herramientas de creación y edición de imagen actuales, apoyadas en inteligencia artificial, han facilitado este proceso.
Entre los usos fraudulentos más comunes identificados por ESET están los justificantes de pago en plataformas de compraventa de segunda mano; imágenes falsas con supuestas cuentas de grandes beneficios en un esquema de estafas de grupos de inversión; manipulación de conversaciones para apoyar una reclamación; o pruebas de pagos para departamentos de atención al cliente, administración, finanzas o recursos humanos.
Aunque ESET no rechaza de plano estas capturas como apoyo en una operación, su recomendación es utilizarlas únicamente como orientación y documentación complementaria, en ningún caso como una prueba única. Si es posible, la captura se tiene que cotejar con la aplicación bancaria, las páginas o apps oficiales de los marketplaces.
Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España, explica que "el verdadero riesgo aparece cuando una captura desencadena una decisión que después es difícil de revertir, como autorizar un pago, devolver dinero, entregar un producto o facilitar información sensible. Por eso, cuando hay dinero, datos o accesos en juego, la comprobación debería realizarse siempre en el sistema de origen y no basarse exclusivamente en una imagen enviada por otra persona".