La falta de organización es el mayor obstáculo de la ciberseguridad
- Seguridad
La tradicional encuesta anual de Cisco, mutada de "preparación para la defensa" en "defensa implacable", refleja el impacto de las ciberamenazas, con un 93% de empresas españolas objeto de ciberincidentes graves, y la incapacidad para organizarse adecuadamente como el principal obstáculo de la ciberprotección.
Cisco ha publicado su informe anual centrado en la preparación de las empresas para protegerse en un entorno digital, bautizado en esta ocasión como Relentless Defense y con esos "Defensores Implacables" (inasequibles al desaliento en la definición más personal de Ángel Ortiz, director de Ciberseguridad de Cisco España) como el modelo de organización más preparado para ciberprotegerse.
Un tipo de organización que apenas supone el 8% de las compañías encuestadas en España. Cisco define a estos defensores teniendo en cuenta "su rendimiento en cobertura, velocidad y gestión de riesgos" y señala que los sectores más maduros sueles ser los de tecnología y servicios financieros, seguidos por fabricación y comercio minorista.
También es más habitual en empresas del menos 1.000 empleados, aunque la compañía avisa de que a veces su mayor capacidad presupuestaria choca con su alta complejidad interna y unos niveles de aprobación más estrictos. En todo caso, los defensores implacables aprovechan mejor los recursos, con el doble de posibilidades de que sus inversiones reduzcan los incidentes (71% frente al 34% en España).
Cisco ha establecido cuatro niveles de madurez. Al más alto, el de los implacables, siguen el de los "Defensores Consolidados" (32% de los encuestados en España), el de los "Defensores Reactivos (45%) y el de los "Defensores Expuestos" (15%), que suponen el nivel más bajo. La puntuación media que ha logrado las organizaciones españolas es de 62 sobre 100.
Ciberseguridad integrada en la organización
En todo caso, quizá el mayor acierto del estudio realizado este año es la importancia otorgada a la organización interna como elemento nuclear de la postura de ciberseguridad. Es interesante que, más allá de las valoraciones de los encuestados, la propia Cisco le da a ese factor la mitad de su valoración, dejando el otro 50% a las capacidades técnicas, incluyendo cobertura y velocidad.
Una visión que se corresponde con la de los propios profesionales de la ciberseguridad. Así, solo el 39% de las organizaciones españolas ha logrado que "los profesionales de seguridad, redes y TI funcionan como un único equipo con visibilidad y herramientas compartidas. Además, su influencia sobre la dirección es limitada: el 41% cree que lo que miden es demasiado técnico para convencer a la dirección; al 38% le cuesta traducir las métricas para que influyan en la toma de decisiones; y el 18% ni siquiera tienen un método coherente para medir el rendimiento en materia de ciberseguridad.
Esta misma falta de organización también afecta a la inteligencia artificial: las preocupaciones por su gobernanza retrasan su adopción formal. Solo el 25% de los encuestados españoles han implantado de forma generalizada agentes de IA en las operaciones de seguridad, preocupados por la exposición de los datos, los sistemas comprometidos y la gestión de terceros. Más allá de las operaciones, la ciberseguridad con capacidades de IA sube al 35%, con una mayor adopción en el ámbito de la seguridad de redes. Índices en todo caso bajos teniendo en cuenta que el 86% cree que la IA reduce significativamente los tiempos de respuesta y remediación.
Para Ángel Ortiz, director de Ciberseguridad de Cisco, "este informe deja muy claro que las organizaciones que avanzan son aquellas que rompen los silos organizativos y eliminan barreras, permitiendo así que las personas adecuadas tomen conjuntamente las decisiones correctas desde el principio. El éxito dependerá de organizaciones capaces de colaborar para priorizar una defensa unificada".