Las empresas siguen sin lograr el impacto prometido de la IA generativa
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Tres años después del auge de la IA generativa, la mayoría de las compañías aún no consigue traducir la adopción tecnológica en resultados tangibles. La baja fluidez en IA, la adopción en silos y la falta de métricas claras frenan su avance. El enfoque “esperar y ver” ya no es una opción competitiva.
El informe de Forrester, Accelerate Your AI Voyage, advierte de que la baja fluidez en IA, la adopción desigual y los avances centrados únicamente en productividad están limitando el impacto real de la tecnología en las organizaciones. Según la consultora, el enfoque de “esperar y ver” ya no es viable en un mercado donde la IA empieza a marcar diferencias competitivas.
Uno de los principales frenos identificados por Forrester es el bajo AIQ, el índice que mide la aptitud de los empleados para utilizar IA en su trabajo diario. Muchas plantillas no saben cómo aplicar estas herramientas, lo que reduce su potencial transformador. A ello se suma la dificultad para medir el impacto de los proyectos y la adopción en silos, donde cada departamento avanza por su cuenta sin una estrategia transversal que permita escalar la tecnología a nivel corporativo.
Una hoja de ruta para desbloquear el valor
El informe propone cuatro pasos clave para que las empresas puedan acelerar su madurez en IA: definir los resultados de negocio y las métricas de éxito; seleccionar casos de uso alineados con esos objetivos; establecer un plan estructurado para probar y desplegar aplicaciones; y escalar los proyectos apoyándose en la nube, los modelos frontera y los agentes embebidos. Forrester subraya que solo con una estrategia clara y medible será posible superar la fase experimental y avanzar hacia un impacto real.
Las organizaciones más avanzadas comparten varios rasgos comunes. En primer lugar, adoptan un enfoque centrado en el cliente, priorizando la experiencia de usuario y la optimización del marketing por encima de los casos de uso puramente internos. Además, la visión de IA suele estar impulsada directamente por el CEO, lo que facilita la alineación estratégica y la coordinación entre áreas.
Estas empresas también invierten en datos y plataformas, reforzando la gobernanza y la infraestructura necesarias para escalar. Por último, desarrollan talento con alto AIQ, incorporando habilidades de IA en las descripciones de puestos y exigiendo demostraciones prácticas en los procesos de selección.
Sharyn Leaver, directora de investigación de Forrester, resume la situación con un mensaje contundente: la urgencia por adoptar IA está en máximos, pero demasiadas empresas siguen paralizadas por la falta de comprensión y la adopción fragmentada. Según Leaver, las compañías que prioricen experiencias de cliente impulsadas por IA serán las que construyan confianza y valor a largo plazo. “La ventana para adelantarse a los competidores está abierta, y quienes actúen con decisión serán los mejor posicionados para tener éxito”, afirma.