El 85% de los usuarios intensivos de IA afirma que su carga laboral ha aumentado
- Tecnologías
La inteligencia artificial está transformando el trabajo diario, pero no necesariamente aligerándolo. Los empleados que más la utilizan dedican ahora más tiempo a tareas estratégicas, creativas y de coordinación, mientras persisten diferencias en formación y adopción entre directivos y trabajadores.
La inteligencia artificial se ha consolidado como una de las principales palancas de cambio en el entorno laboral, pero sus efectos están lejos de ajustarse a algunas de las expectativas más extendidas. Según el informe WorkLife 2026: The New Shape of Work, elaborado por el Jabra Research Institute, la IA no está reduciendo la carga de trabajo de los profesionales, sino que está redefiniendo cómo distribuyen su tiempo y responsabilidades.
De hecho, el 85% de los profesionales que utilizan con frecuencia herramientas de IA asegura que al menos una de las áreas de su trabajo diario ha aumentado durante el último año. Lejos de generar una reducción de la actividad, la tecnología parece estar impulsando una mayor dedicación a tareas de valor añadido.
Entre los usuarios intensivos de IA, el 56% afirma dedicar más tiempo a la planificación estratégica, frente al 35% de quienes utilizan estas herramientas de forma ocasional o no las usan. Un porcentaje idéntico asegura invertir más tiempo en actividades creativas y generación de contenidos, prácticamente el doble que el resto de trabajadores (30%).
Además, también crece el tiempo destinado a la coordinación y las tareas administrativas, donde el 57% de los usuarios intensivos percibe un aumento, frente al 38% del resto. Incluso las tareas rutinarias registran un incremento, con un 45% frente al 33%.
Más uso de IA y más colaboración entre equipos
Otra de las conclusiones más llamativas del estudio desmonta la idea de que la IA pueda aislar a los trabajadores o reducir la interacción humana. Según los datos de Jabra, ocurre precisamente lo contrario.
El 63% de los usuarios intensivos de IA afirma sentirse más conectado con sus compañeros que hace un año, mientras que únicamente un 12% percibe un deterioro de esa relación. Entre quienes utilizan estas herramientas una vez al mes o con menor frecuencia, solo el 17% declara una mejora en la conexión con su equipo.
Además, el 64% de los usuarios intensivos asegura colaborar más con sus compañeros que hace doce meses, porcentaje que se reduce al 25% entre los usuarios ocasionales.
El informe señala que, a medida que la IA asume actividades como la búsqueda de información, la elaboración de resúmenes o la preparación de borradores, las interacciones humanas se concentran más en la resolución conjunta de problemas y la toma de decisiones. No en vano, el 40% de los profesionales afirma dedicar la mayor parte de sus reuniones a resolver problemas de manera colaborativa, mientras que el 39% las utiliza principalmente para decidir.
Hablar con la IA mejora la experiencia laboral
El estudio también apunta a un cambio en la forma de interactuar con estas tecnologías. Los profesionales que utilizan la voz para relacionarse con la IA presentan mejores indicadores de bienestar que aquellos que recurren exclusivamente al texto.
Según la investigación, los usuarios habituales de la interacción por voz tienen un 24% menos de probabilidades de sentirse estresados y un 23% menos de experimentar agotamiento. Asimismo, muestran mayores niveles de motivación, realización profesional y confianza en la estabilidad de su empleo.
Jabra destaca que quienes utilizan la voz para interactuar con la IA también tienen más probabilidades de haber recibido formación práctica y de valorar positivamente las competencias tecnológicas de sus responsables.
“Todos hablamos con nuestros compañeros de trabajo. Conversar con nuestros compañeros de IA es una extensión natural de esa forma de trabajar. Cuando podemos hablar y avanzar con la IA dentro del propio flujo de trabajo, esta se convierte en un apoyo práctico. Las empresas que hagan que esta interacción entre personas e IA sea sencilla y segura podrán aprovechar mejor sus inversiones en estas tecnologías”, afirma Calum MacDougall, presidente de Jabra.
La adopción avanza a distintas velocidades
El informe también pone de manifiesto una notable brecha en el acceso, la formación y el uso de la IA entre los distintos niveles de la organización. Mientras que el 30% de los altos directivos son usuarios intensivos de estas herramientas, ese porcentaje cae hasta el 8% entre los empleados sin funciones de gestión. Asimismo, el 40% de estos trabajadores utiliza la IA una vez al mes o menos, frente al 14% de los directivos.
Las diferencias se observan igualmente en la formación. El 64% de los empleados sin responsabilidades de gestión asegura haber recibido poca o ninguna capacitación sobre IA, porcentaje que se reduce al 26% en el caso de los directivos.
Incluso cuando existe formación, la percepción de utilidad difiere notablemente. Solo el 39% de los empleados considera que la preparación recibida es muy o extremadamente relevante para su trabajo, frente al 76% de los altos directivos.
Según Jabra, los mandos intermedios pueden desempeñar un papel fundamental para acelerar una adopción más homogénea de la inteligencia artificial. Sin embargo, únicamente el 27% de los empleados considera que su responsable directo posee un nivel alto o muy alto de competencia en IA.
La influencia de este liderazgo resulta significativa. Entre los trabajadores que consideran competente a su manager en IA, el uso diario de estas herramientas alcanza el 65%. En cambio, entre quienes no perciben ese apoyo, el porcentaje cae hasta el 27%.
La confianza en el futuro profesional también está estrechamente ligada a este factor: los empleados que valoran positivamente las capacidades de IA de sus responsables puntúan su optimismo profesional con un 8,3 sobre 10, frente al 5,5 registrado entre quienes no comparten esa percepción.
Para Calum MacDougall, “las empresas que lideren el futuro serán aquellas que sean capaces de desplegar la IA de forma eficaz. Para conseguirlo, los líderes deben escuchar a sus equipos y comprender qué necesitan para incorporar estas herramientas de manera productiva a su trabajo”.