La UE acusa a Amazon de competencia desleal

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La Comisión Europea acaba de acusar a Amazon de competencia desleal considerar que utiliza en su beneficio información confidencial de las empresas que usan la plataforma de ventas, lo que supone una violación de las reglas europeas de competencia.

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La Unión Europea apunta a Amazon. La Comisión acaba de informar a Amazon de que ha infringido la normativa antimonopolio de la UE al “distorsionar la competencia” del comercio electrónico. Concretamente, Bruselas considera que Amazon utiliza en beneficio información “no pública” de empresas que utilizan su plataforma, una práctica “a la que se opone” ya que “compute directamente con esos terceros vendedores”.

Asimismo, la Comisión ha abierto una segunda investigación antimonopolio contra Amazon para conocer si el e-tailer da un trato preferente a “las propias ofertas de Amazon y a la de los vendedores que utilizan sus servicios de logística y entrega”.

Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión Europea, ha destacado la necesidad de “asegurarnos de que las plataformas con doble rol y con poder en el mercado, como es el caso de Amazon, no distorsionen la competencia. Los datos sobre la actividad de terceros vendedores no deben utilizarse en beneficio de Amazon cuando actúa como competidor de estos vendedores. Las condiciones de competencia en su plataforma tienen que ser justas y sus reglas no deberían de favorecer artificialmente las propias ofertas minoristas de Amazon ni aprovechar las ofertas de los minoristas que utilizan sus servicios de logística y entrega”.

Vestager considera que “con el comercio electrónico en auge, y Amazon como la plataforma de comercio electrónico líder, un acceso justo y sin distorsiones a los consumidores online es importante para todos los vendedores”.

El resultado de esta acusación es el envío, por parte de la Comisión Europea, de un pliego de cargos en el que se confirman las sospechas del organismo, quien abrió una investigación en julio de 2019.

El paso siguiente corresponde a Amazon. La firma tiene que contestar al pliego de cargos y, en caso de no convencer a la UE, ésta podría multar al gigante del comercio electrónico.